Poemas más poemas

Jean Saudek – El sagrado matrimonio

MI DOLOR
Roque Dalton

Conozco perfectamente mi dolor:
viene conmigo disfrazado en la sangre
y se ha construido una risa especial
para que no pregunten por su sombra.

Mi dolor, ah, queridos,
mi dolor, ah, querida,
mi dolor, es capaz de inventaros un pájaro,
un cubo de madera
de esos donde los niños
le adivinan un alma musical al alfabeto,
un rincón entrañable
y tibio como la geografía del vino
o como la piel que me dejó las manos
sin pronunciar el himno de tu ancha desnudez de mar

Mi dolor tiene cara de rosa,
de primavera personal que ha venido cantando.
Tras ella esconde su violento cuchillo,
su desatado tigre que me rompió las venas desde antes de nacer
y que trazó los días
de lluvia y de ceniza que mantengo.

Amo profundamente mi dolor,
como a un hijo malo.


Jean Saudek – Los amantes (1987)

YA NO
Idea Vilariño

Ya no será,
ya no viviremos juntos, no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa, no te tendré de noche
no te besaré al irme, nunca sabrás quien fui
por qué me amaron otros.

No llegaré a saber por qué ni cómo, nunca
ni si era de verdad lo que dijiste que era,
ni quién fuiste, ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido vivir juntos,
querernos, esperarnos, estar.

Ya no soy más que yo para siempre y tú
Ya no serás para mí más que tú
Ya no estás en un día futuro
no sabré dónde vives, ni con quién
ni si te acuerdas.

No me abrazarás nunca como esa noche, nunca.
No volveré a tocarte. No te veré morir.


Jean Saudek – The kitsch

DERROTA

Rafael Cadenas, 1963

Yo que no he tenido nunca un oficio
que ante todo competidor me he sentido débil
que perdí los mejores títulos para la vida
que apenas llego a un sitio ya quiero irme (creyendo que mudarme es una solución)
que he sido negado anticipadamente y escarnecido por los más aptos
que me arrimo a las paredes para no caer del todo
que soy objeto de risa para mí mismo que creí
que mi padre era eterno
que he sido humillado por profesores de literatura
que un día pregunté en qué podía ayudar y la respuesta fue una risotada
que no podré nunca formar un hogar, ni ser brillante, ni triunfar en la vida
que he sido abandonado por muchas personas porque casi no hablo
que tengo vergüenza por actos que no he cometido
que poco me ha faltado para echar a correr por la calle
que he perdido un centro que nunca tuve
que me he vuelto el hazmerreír de mucha gente por vivir en el limbo
que no encontraré nunca quién me soporte
que fui preterido en aras de personas más miserables que yo
que seguiré toda la vida así y que el año entrante seré muchas veces más burlado en mi ridícula ambición
que estoy cansado de recibir consejos de otros más aletargados que yo («Ud. es muy quedado, avíspese, despierte»)
que nunca podré viajar a la India
que he recibido favores sin dar nada en cambio
que ando por la ciudad de un lado a otro como una pluma
que me dejo llevar por los otros
que no tengo personalidad ni quiero tenerla
que todo el día tapo mi rebelión
que no me he ido a las guerrillas
que no he hecho nada por mi pueblo
que no soy de las FALN y me desespero por todas estas cosas y por otras cuya enumeración sería interminable
que no puedo salir de mi prisión
que he sido dado de baja en todas partes por inútil
que en realidad no he podido casarme ni ir a París ni tener un día sereno
que me niego a reconocer los hechos
que siempre babeo sobre mi historia
que soy imbécil y más que imbécil de nacimiento
que perdí el hilo del discurso que se ejecutaba en mí y no he podido encontrarlo
que no lloro cuando siento deseos de hacerlo
que llego tarde a todo
que he sido arruinado por tantas marchas y contramarchas
que ansío la inmovilidad perfecta y la prisa impecable
que no soy lo que soy ni lo que no soy
que a pesar de todo tengo un orgullo satánico aunque a ciertas horas haya sido humilde hasta igualarme a las piedras
que he vivido quince años en el mismo círculo
que me creí predestinado para algo fuera de lo común y nada he logrado
que nunca usaré corbata
que no encuentro mi cuerpo
que he percibido por relámpagos mi falsedad y no he podido derribarme, barrer todo y crear de mi indolencia, mi
flotación, mi extravío una frescura nueva, y obstinadamente me suicido al alcance de la mano
me levantaré del suelo más ridículo todavía para seguir burlándome de los otros y de mí hasta el día del juicio final.

FRACASO
Rafael Cárdenas

Cuanto he tomado por victoria es sólo humo.
Fracaso, lenguaje del fondo, pista de otro espacio más exigente, difícil de entreleer es tu letra.
Cuando ponías tu marca en mi frente, jamás pensé en el mensaje que traías,
más precioso que todos los triunfos.
Tu llameante rostro me ha perseguido y yo no supe que era para salvarme.
Por mi bien me has relegado a los rincones, me negaste fáciles éxitos, me has quitado salidas.
Era a mí a quien querías defender no otorgándome brillo.
De puro amor por mí has manejado el vacío que tantas noches me ha hecho hablar afiebrado a una ausente.
Por protegerme cediste el paso a otros, has hecho que una mujer prefiera a alguien más resuelto,
me desplazaste de oficios suicidas.
Tú siempre has venido al quite.
Sí, tu cuerpo, escupido, odioso, me ha recibido en mi más pura forma para entregarme
a la nitidez del desierto.
Por locura te maldije, te he maltratado, blasfemé contra ti.
Tú no existes.
Has sido inventado por la delirante soberbia.
¡Cuánto te debo!
Me levantaste a un nuevo rango limpiándome con una esponja áspera, lanzándome a mi verdadero campo de
batalla, cediéndome las armas que el triunfo abandona.
Me has conducido de la mano a la única agua que me refleja.
Por ti yo no conozco la angustia de representar un papel, mantenerme a la fuerza en un escalón,
trepar con esfuerzos propios, reñir por jerarquías, inflarme hasta reventar.
Me has hecho humilde, silencioso y rebelde.
Yo no te canto por lo que eres, sino por lo que no me has dejado ser. Por no darme otra vida.
Por haberme ceñido.
Me has brindado sólo desnudez.
Cierto que me enseñaste con dureza ¡y tú mismo traías el cauterio!, pero también
me diste la alegría de no temerte.
Gracias por quitarme espesor a cambio de una letra gruesa.
Gracias a ti que me has privado de hinchazones.
Gracias por la riqueza a que me has obligado.
Gracias por construir con barro mi morada.
Gracias por apartarme.
Gracias.

El fracaso de la vida

Miguel de Unamuno

Cuando el alma recuerda la esperanza
de que nutrió su juventud comprende
que la vida es engaño y luego emprende
soñar que fue lo que no fuera; avanza

así con sus ensueños, mas no alcanza
lo que esperó; soñando se defiende
y llega al fin Aquella que nos prende
con el lazo de la última membranza.

Para ver la verdad no hay mejor lumbre
que la lumbre que sube del ocaso,
y que luego el verdor trueca en herrumbre:

lanzadera fatal urde el acaso
de la vida en la trama la costumbre:
toda vida a la postre es un fracaso.

CIMIENTOS
Leopoldo Staff

Construí sobre la arena
y se vino abajo;
construí sobre una roca
y se vino abajo.
Ahora, cuando construya, empezaré
por el humo de la chimenea.

Jan Saudek – Victoria sobre el Mar

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Regreso de la cárcel.

Esta es mi primera entrada después de mi estancia en el Reclusorio. La realizo dos meses y medio después de haber salido. Quisiera empezar a volcar todo cuanto he pensado durante y después de mi injusta reclusión sin embargo no puedo. Merece sentarse con tiempo a escribir lo vivido y lo aprendido cosa a la que, debido por todas las urgencias y deudas que quedaron como saldo de la arbitrariedad y el autoritarismo, no me he podido dedicar.

Quede esta entrada como un anuncio de regreso, un compromiso a seguir escribiendo y, ante todo, un reconocimiento a todos los que hicieron posible salir de aquellos muros que más que arrebatar la libertad buscan reprimir la voluntad. Entre tanto ajetreo no he podido ver apropiadamente a mis amigos, a los que estuvieron junto a mí y a los que no pudieron estar. A todos los extraño a pesar de todas las bellas personas que todo esto me permitió conocer. Espero que pronto podamos estar departiendo.

Estoy poniendo mi esfuerzo en difundir los casos de los compas que quedaron dentro, de buscar cómo sacarlos de ahí, su prisión no es sólo injusta sino indignante y además me hermanan con ellos aquellas celdas, aquella vista eterna, aquellos 180 días que pasamos juntos preguntándonos si volveríamos a ser libres. Porque ellos aún sufren esta angustia y no puedo ni debo olvidarlo seguiré apoyando para que sean libres. Libertad a Abraham Cortés Ávila, libertad a José Alejandro Bautista Peña, libertad a Fernando Bárcenas Castillo. ¡Libertad a todos los presos y procesados políticos!

Atte. Ilia Infante

 

 BUSCÁNDOME LÍOS
Roque Dalton

La noche de mi primera reunión de célula llovía
mi manera de chorrear fue muy aplaudida por cuatro
o cinco personajes del dominio de Goya
todo el mundo ahí parecía levemente aburrido
tal vez de la persecución y hasta de la tortura diariamente soñada.

Fundadores de confederaciones y de huelgas mostraban
cierta ronquera y me dijeron que debía
escoger un seudónimo
que me iba a tocar pagar cinco pesos al mes
que quedábamos en que todos los miércoles
y que cómo iban mis estudios
y que por hoy íbamos a leer un folleto de Lenin
y que no era necesario decir a cada momento camarada.

Cuando salimos no llovía más
mi madre me riñó por llegar tarde a casa.

MALA NOTICIA EN UN PEDAZO DE PERIÓDICO
Roque Dalton

Hoy cuando se me mueren los amigos
sólo mueren sus nombres.

¿Cómo aspirar, desde el violento pozo,
abarcar más que las tipografías,
resplandor de negruras delicadas,
flechas hasta las íntimas memorias?

Sólo quien vive fuera de las cárceles
puede honrar los cadáveres, lavarse
del dolor de sus muertos con abrazos,
rascar con uña y lágrima las lápidas.

Los presos no: solamente silbamos
para que el eco acalle la noticia.

SUEÑE SIN MIEDO, AMIGO
Julio Cortázar
Sueñe sin miedo, amigoPoco le quedaría al corazón si le quitáramos su pobre
noche manual en la que juega a tener casa,
comida, agua caliente,
y cine los domingos.
Hay que dejarle la huertita donde cultiva legumbres;
ya le quitamos los ángeles, esas pinturas doradas,
y la mayoría de los libros que le gustaron,
y la satisfacción de las creencias.
Le cortamos el pelo del llanto,
las uñas del banquete, las pestañas del sueño,
lo hicimos duro, bien criollo,
y no lo comerá ni el gato
ni vendrán a buscarlo entre oraciones
las señoritas de la Acción Católica.
Así es nomás: sus duelos
no se despiden por tarjeta,
lo hicimos a imagen de su día y él lo sabe.
Todo está bien, pero dejarle un poco
de eso que sobra cuando nos atamos
los zapatos lustrados de cada día;
una placita con estrellas, lápices de colores,
y ese gusto en bajarse a contemplar un sapo o un pastito
por nada, por el gusto,

a la hora exacta en que Hiroshima
o el gobierno de Bonn o la ofensiva
Viet Mihn Viet Nam.

QUERIDO AMIGO
Chico Buarque

Querido amigo perdóname por favor
Si no te hago una visita
Mas como ahora aparece un portador
Mando noticias en la cinta

Aquí en la tierra están jugando y gritan gol
Hay mucho samba mucho choro y rock’n’roll
A veces llueve y otros días brilla el sol
Mas yo quiero decirte que la cosa aquí está negra

Es duro piedra de llevar la situación
Que todos van llevando con tesón porfiadamente
Que todos van bebiendo pues también sin aguardiente
No hay quien aguante la cuestión

Querido amigo no pretendo provocar
Ni atizar tus añoranzas
Pero me ocurre que ya no puedo evitar
Darte noticias sin tardanza

Aquí en la tierra están jugando y gritan gol
Hay mucho samba mucho choro y rock’n’roll
A veces llueve y otros días brilla el sol
Mas yo quiero decirte que la cosa aquí está negra

Mucha pirueta al ir buscando el ganapán
Y todos van buscando con ardor y con desgarro
Y la gente va fumando pues también sin un cigarro
No hay quien aguante la cuestión

Querido amigo te quise telefonear
Mas la tarifa no hace gracia
Ando afligido porque te quiero dejar
Al corriente de lo que pasa

Aquí en la tierra están jugando y gritan gol
Hay mucho samba mucho choro y rock’n’roll
A veces llueve y otros días brilla el sol
Mas yo quiero decirte que la cosa aquí está negra

Haciendo muecas al tragar el chaparrón
Y todos van tragando cada sapo en el camino
Y la gente se va amando pues también sin un cariño
No hay quien aguante la cuestión

Querido amigo yo te quería escribir
Pero el correo andaba arisco
Si me permiten trataré de remitir
Noticias frescas en el disco

Aquí en la tierra están jugando y gritan gol
Hay mucho samba mucho choro y rock’n’roll
A veces llueve y otros días brilla el sol
Mas yo quiero decirte que la cosa aquí está negra

La Marieta manda un beso para vos
Un beso a la familia, a Cecilia y a los niños
Y Francis aprovecha y también manda cariños
A todos por igual
Adiós

LA OVEJA NEGRA…
Marcelo Ariel Gelman Schuberoff

La oveja negra
pace en el campo negro
sobre la nieve negra
bajo la noche negra
junto a la ciudad negra
donde lloro vestido de rojo.

Imagen

Pensar en versos

Luis Pazos – Tanto fue su conocer.

Tanto fue su conocer
que le perdió
el respeto a la vida
y elaboró una extraña
teoría del abismo.

Se debatió salvaje
entre los dos extremos
pero sucumbió
ante la única exactitud:
no correspondía
a su circunstancia
la unidad de los opuestos.

Jaime Gil de Biedma – No Volveré A Ser Joven

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
envejecer, morir, era tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

Pablo Odhe – Clara

Clara desde tu cuerpo
se escucha la estampida de los transatlánticos
un círculo de búfalos rodea tu boca
nada más increíble para un hombre
que concebir una mujer
tu nacimiento marca la división de las aguas
alta marea
de brazos en mi cuello
algún día leeré esto
y no significará nada
nada más que la cruz de tu pecho
crece en tu cuerpo lo que está adentro mío
y no hay golpe más fuerte que el de tu mano
ni mirada más precisa que la de tu paso
todas las veces necesarias estoy
y si es preciso
todas las veces callo

Audrey Hepburn

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