Desvelos ajenos.

DEFINICIONES.
Martha Viviana Estrada Chavez.

Cuando tenía como cuatro años de edad, pensaba que el amor era cuando mamá dejaba el pan más sabroso a papá, y al final él terminaba compartiéndolo.
A los siete años de vida, pensé que eso del amor tenía algo que ver con esa sensación de querer llorar en el sepelio de María José, una amiga de infancia.
Luego, a mis nueve años, pensaba que el amor era cuando mi hermano mayor sacrificaba su beca para comprarme esos zapatos que tanto quería, o cuando mi hermano mediano me llevaba a hacer ejercicio con él y jugaba fútbol conmigo sin importarle que fuera niña.
Ya para mis cortos doce años, sabía que el amor era mas complejo, que involucraba varios pensamientos, pero sobre todo muchas emociones. Sí, ese que suelo llamar el innombrable, NO fue nunca mi gran amor, sólo fue el principio de las decepciones, fue mi primer gran decepción.
Pasaban los años, conocía personas, descubría pensamientos, experimentaba emociones y hasta conocí algunas adicciones, sabía que todo lo que había experimentado años atrás alguna relación tenía con ese ente llamado amor, pero sólo me quedaba claro cuando llegaba a casa y veía en mis padres una sensación de agrado, de alivio, de confianza, por qué no, de alegría.
Más o menos como a los veinte años de mi vida, por alguna rara coincidencia llegó usted, de una forma tan extraña como catastrófica, pues entre más lo conocía, más se sacudían mis pensamientos y se alborotaba mi espíritu. No sabía que estaba pasando, pero lo necesitaba, sus palabras, su poesía, su canto, su piel, cuanto necesitaba, como ahora, su piel.
Qué pasaba, por qué su ausencia me fulminaba, y su presencia también…
Por qué me sentía como dopada cuando descargaba su tibio aliento sobre mi ausente cuerpo. iAmor! A mis veintiuno pensé que eso era amor.
A los veintitrés, ese “amor” me llevó hasta sus brazos, para conjugarme con usted en largas noches de risas, de juegos y de debates. El amor para entonces ya no era una definición, ni mucho menos, mi definición, ese amor era nuestro, era lenguaje diario, era alimento nocturno, era nuestro mayor motivo de vida…
Llegaron momentos cumbres, cuando ese ente llamado amor se nos volvió tangible y (literalmente) crecía dentro de mí, nuestro amor, semilla en la tierra, se volvió frutos, ahora tienen un nombre y llevan nuestros apellidos y hasta un número de registro tienen. Comprendí entonces qué era ese ente y se me ha negado explicarlo en palabras mundanas hasta a mis hijas, sólo se me ha permitido proliferarlo.
Pero ahora, por favor explíqueme señor mio, qué es la soledad, presiento que voy a tardar otros veintitantos años en esta maldita definición, porque aunque me encantaría su respuesta, sé que en esto de las definiciones otra vez estoy sola, pues si bien recibí su mensaje, para usted deje de existir.
P. D. No se moleste por mis modos de hacerme entender, usted sabe que soy mujer de letras, usted sabe que gusto de buenos modales y de un espíritu mortalmente elegante, no me place ser convencional y no me place ser una más.
Le amé, lo amo y lo amaré a pesar de que usted me haya eliminado de su mundo, en el mío, en el de mis hijas que son las suyas sigo existiendo.
 Inopportune por Cai Guo-QuiangInoportuno de Cai Guo-Quiang
 .

Digo que yo no soy un hombre puro
Nicolás Guillén

Yo no voy a decirte que soy un hombre puro.
Entre otras cosas
falta saber si es que lo puro existe.
O si es, pongamos, necesario.
O posible.
O si sabe bien.
¿Acaso has tú probado el agua químicamente pura,
el agua de laboratorio,
sin un grano de tierra o de estiércol,
sin el pequeño excremento de un pájaro,
el agua hecha no más de oxígeno e hidrógeno?
¡Puah!, qué porquería.

Yo no te digo pues que soy un hombre puro,
yo no te digo eso, sino todo lo contrario.
Que amo (a las mujeres, naturalmente,
pues mi amor puede decir su nombre),
y me gusta comer carne de puerco con papas,
y garbanzos y chorizos, y
huevos, pollos, carneros, pavos,
pescados y mariscos,
y bebo ron y cerveza y aguardiente y vino,
y fornico (incluso con el estómago lleno).
Soy impuro ¿qué quieres que te diga?
Completamente impuro.
Sin embargo,
creo que hay muchas cosas puras en el mundo
que no son más que pura mierda.
Por ejemplo, la pureza del virgo nonagenario.
La pureza de los novios que se masturban
en vez de acostarse juntos en una posada.
La pureza de los colegios de internado, donde
abre sus flores de semen provisional
la fauna pederasta.
La pureza de los clérigos.
La pureza de los académicos.
La pureza de los gramáticos.
La pureza de los que aseguran
que hay que ser puros, puros, puros.
La pureza de los que nunca tuvieron blenorragia.
La pureza de la mujer que nunca lamió un glande.
La pureza del que nunca succionó un clítoris.
La pureza de la que nunca parió.
La pureza del que no engendró nunca.
La pureza del que se da golpes en el pecho, y
dice santo, santo, santo,
cuando es un diablo, diablo, diablo.
En fin, la pureza
de quien no llegó a ser lo suficientemente impuro
para saber qué cosa es la pureza.

Punto, fecha y firma.
Así lo dejo escrito.

 

CANCIÓN DE LA VIDA PROFUNDA
Porfirio Barba Jacob

El hombre es una cosa vana, variable y ondeante… (Montaigne)

Hay días en que somos tan móviles, tan móviles,
como las leves briznas al viento y al azar.
Tal vez bajo otro cielo la Gloria nos sonríe.
La vida es clara, undívaga, y abierta como un mar.

Y hay días en que somos tan fértiles, tan fértiles,
como en abril el campo, que tiembla de pasión:
bajo el influjo próvido de espirituales lluvias,
el alma está brotando florestas de ilusión.

Y hay días en que somos tan sórdidos, tan sórdidos,
como la entraña obscura de oscuro pedernal:
la noche nos sorprende, con sus profusas lámparas,
en rútiles monedas tasando el Bien y el Mal.

Y hay días en que somos tan plácidos, tan plácidos…
(¡niñez en el crepúsculo! ¡Lagunas de zafir!)
que un verso, un trino, un monte, un pájaro que cruza,
y hasta las propias penas nos hacen sonreír.

Y hay días en que somos tan lúbricos, tan lúbricos,
que nos depara en vano su carne la mujer:
tras de ceñir un talle y acariciar un seno,
la redondez de un fruto nos vuelve a estremecer.

Y hay días en que somos tan lúgubres, tan lúgubres,
como en las noches lúgubres el llanto del pinar.
El alma gime entonces bajo el dolor del mundo,
y acaso ni Dios mismo nos puede consolar.

Mas hay también ¡Oh Tierra! un día… un día… un día…
en que levamos anclas para jamás volver…
Un día en que discurren vientos ineluctables
¡un día en que ya nadie nos puede retener!

Head on

“Head on” de Cai Guo-Qiang

 

DATO BIOGRÁFICO
Ángel González

Cuando estoy en Madrid,
las cucarachas de mi casa protestan porque leo por las noches.
La luz no las anima a salir de sus escondrijos,
y pierden de ese modo la oportunidad de pasearse por
mi dormitorio,
lugar hacia el que

—por oscuras razones—
se sienten irresistiblemente atraídas.
Ahora hablan de presentar un escrito de queja
al presidente de la república,
y yo me pregunto:
¿en qué país se creerán que viven?;
estas cucarachas no leen los periódicos.

Lo que a ellas les gusta es que yo me emborrache
y baile tangos hasta la madrugada,
para así practicar sin riesgo alguno
su merodeo incesante y sin sentido, a ciegas
por las anchas baldosas de mi alcoba.

A veces las complazco,
no porque tenga en cuenta sus deseos,
sino porque me siento irresistiblemente atraído,
por oscuras razones,
hacia ciertos lugares muy mal iluminados
en los que me demoro sin plan preconcebido
hasta que el sol naciente anuncia un nuevo día.

Ya de regreso en casa,
cuando me cruzo por el pasillo con sus pequeños
cuerpos que se evaden
con torpeza y con miedo
hacia las grietas sombrías donde moran,

les deseo buenas noches a destiempo
—pero de corazón, sinceramente—,
reconociendo en mí su incertidumbre,
su inoportunidad,
su fotofobia,
y otras muchas tendencias y actitudes
que-lamento decirlo-
hablan poco en favor de esos ortópteros.

 

Es absolutamente necesario…
Ana Elena Pena

Es absolutamente necesario suicidarse cada cierto tiempo.
Huir de uno mismo,
perderse,
levitar,
ayunar,
sentir el cuerpo vacío, agotado, dolorido.
Mudar la piel,
beber,
vomitar,
tocar fondo, follar con desesperación, y luego no recordar nada.

Estar ausente de todo.

Para después, aferrarse de nuevo a la vida. Reencontrarse.
Vestir colores pastel, andar a paso ligero y sonreír a los vecinos
cuando te saludan en la escalera.

-¿Qué tal estás preciosa?
-Jodidamente bien, gracias.

Project for Hiroshima - Cai Guo-Qiang

Project for Hiroshima – Cai Guo-Qiang

 

Golgotha Is a Mountain
Arna Bontemps

Golgotha is a mountain, a purple mound
Almost out of sight.
One night they hanged two thieves there,
And another man.
Some women wept heavily that night;
Their tears are flowing still. They have made a river;
Once it covered me.
Then the people went away and left Golgotha
Deserted.
Oh, I’ve seen many mountains:
Pale purple mountains melting in the evening mists and blurring on the borders of the sky.

I climbed old Shasta and chilled my hands in its summer snows.
I rested in the shadow of Popocatepetl and it whispered to me of daring prowess.
I looked upon the Pyrenees and felt the zest of warm exotic nights.
I slept at the foot of Fujiyama and dreamed of legend and of death.
And I’ve seen other mountains rising from the wistful moors like the breasts of a slender maiden.
Who knows the mystery of mountains!
Some of them are awful, others are just lonely.

Italy has its Rome and California has San Francisco,
All covered with mountains.
Some think these mountains grew
Like ant hills
Or sand dunes.
That might be so —
I wonder what started them all!
Babylon is a mountain
And so is Nineveh,
With grass growing on them;
Palaces and hanging gardens started them.
I wonder what is under the hills
In Mexico
And Japan!
There are mountains in Africa too.
Treasure is buried there:
Gold and precious stones
And moulded glory.
Lush grass is growing there
Sinking before the wind.
Black men are bowing.
Naked in that grass
Digging with their fingers.
I am one of them:
Those mountains should be ours.
It would be great
To touch the pieces of glory with our hands.
These mute unhappy hills,
Bowed down with broken backs,
Speak often one to another:
” A day is as a year, ” they cry,
” And a thousand years as one day. ”
We watched the caravan
That bore our queen to the courts of Solomon;
And when the first slave traders came
We bowed our heads.
” Oh, Brothers, it is not long!
Dust shall yet devour the stones
But we shall be here when they are gone. ”
Mountains are rising all around me.
Some are so small they are not seen;
Others are large.
All of them get big in time and people forget
What started them at first.
Oh the world is covered with mountains!
Beneath each one there is something buried:
Some pile of wreckage that started it there.
Mountains are lonely and some are awful.

One day I will crumble.
They’ll cover my heap with dirt and that will make a mountain.
I think it will be Golgotha.

 

Cai Quo-Qiang. Sunshine and Solitude

Sunshine and Solitude de Cai Guo-Qiang

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2 de octubre. Posicionamiento sobre recomendación 10/2015 CDHDF

Observaciones a la recomendación 10/2015 de la CDHDF referente a los hechos de represión del 2 de octubre de 2013.

Luego de dos años y medio sin recomendaciones en torno a la escalada de represión que se ha vivido bajo el gobierno de Miguel Ángel Mancera, la CDHDF por fin se ha pronunciado. Desafortunadamente las recomendaciones que ha expedido carecen de la precisión y la rigurosidad que justifiquen la tardanza. Desde hace ya más de dos años numerosas víctimas de la actuación ilegal del gobierno capitalino acudimos a la CDHDF buscando que se le diera a este tema la mayor importancia dada su gravedad y su relevancia social. Se nos dio como excusa de la tardanza la supuesta intención de sacar una recomendación global que evidenciara la mala actuación de las autoridades y la política de violaciones de derechos humanos que se estaba dando. Desafortunadamente luego de dos años lo único que tenemos son tres recomendaciones separadas que ven estos hechos como casos aislados y que no apuntan contra los verdaderos perpetradores que dirigen el gobierno local. Nos centraremos pues en la recomendación 10/2015 referente a los hechos del 2 de octubre de 2013 sin dejar de hacer notar que las otras dos recomendaciones tienen defectos similares que corresponde a las víctimas hacer notar.

La recomendación 7/2013 referente a los hechos del 1º de diciembre de 2012 enlista 22 puntos recomendatorios dirigidos a la SSP-DF, PGJ-DF, TSJ y Consejo de la Judicatura del DF, así como a la Secretaría de Gobierno del DF. En cambio la recomendación 10/2015 hace 17 recomendaciones en contra de la SSP, PGJ, TSJ y Consejo de la Judicatura, al Consejero Jurídico y de Servicios Legales del DF y a la Asamblea Legislativa. Salta en primer lugar que se omitan los puntos recomendatorios dictados en contra de la PGJ durante 2013 por la mala actuación de los Ministerios Públicos que consignaron a las víctimas así como la participación de la Policía de Investigación en los operativos y en las violaciones a derechos humanos.  En segundo lugar salta el hecho de que no se incluye entre las autoridades recomendadas a la Secretaría de Gobierno cuando la propia Comisión tuvo conocimiento de diversas anomalías y violaciones a los derechos humanos en los reclusorios en contra de los procesados y sentenciados. Así mismo es evidente la deficiencia en el estudio de las circunstancias políticas y el contexto de los hechos, mismo que se podría haber dado en una recomendación global bien hecha, misma que sirve para que se evada la responsabilidad de las Secretaría y Jefatura de Gobierno en los distintos hechos de represión. Ante la similitud de los hechos y su reiteración  es evidente que la escalada represiva es una política de gobierno dictada desde las oficinas de los más altos funcionarios capitalinos.

El propio contenido de la recomendación es un galimatías de equívocos y omisiones en torno a las circunstancias y casos englobados. La falta de una investigación seria y amplia respecto de los acontecimientos lleva a que se tomen en cuenta exclusivamente los datos provenientes de los expedientes recabados en las diferentes dependencias. Por ello se desdeñan las declaraciones de las víctimas de la causa 235/2013 quienes señalamos reiteradamente la participación de la PGJ en la selección y fabricación de los casos a consignar durante nuestra ilegal estadía en la Coordinación Territorial GAM 6. Esta omisión es mayor en tanto la comisión no recabó las pruebas que, por un lado, explicaban la tardanza en nuestra presentación y por el otro evidenciaban el conocimiento y participación que tuvo la Procuraduría en estos hechos.

Otro claro ejemplo es la exposición del caso 236/2015 de la víctima, hoy fallecida, José Alejandro Bautista Peña. Bajo el apartado de víctimas de violaciones a la integridad personal se hace referencia a la tortura a la cual fue sometido por las personas que lo detuvieron. Si bien esta tortura es un hecho comprobado por el Protocolo de Estambul que se le realizó, hay que señalar que la Comisión asume, sin presentar evidencia, que los agresores eran policías de la SSP capitalina sin hacer mención que tales personas estaban vestidas de civil y que jamás se identificaron. Meses más tarde pudimos identificar a uno de los agresores como parte del personal oficial que antecedía a la marcha del 10 de junio de 2014 portando radios y comunicándose personalmente con empleados del edificio de la Jefatura de Gobierno en el Zócalo de la ciudad. Este personaje fue fotografiado y tales evidencias entregadas a la Comisión sin que se realizara absolutamente nada al respecto y sobre lo cual no se realiza mención alguna en la recomendación.

Igualmente nos parece grave que no se realice mención alguna a las violaciones a derechos humanos en contra del inculpado en la causa 238/2013, también llevada por el juez 40 de lo penal, a quien detuvieron y desaparecieron por más de 12 horas miembros de la Policía de Investigación durante las cuales fue trasladado a instalaciones de la PGR, mismas que se negaron a recibirlo y por lo cual fue consignado posteriormente ante un MP en la delegación Iztacalco. Así mismo en su calidad de inculpado fue criminalizado ante los medios en voz de funcionarios públicos y actualmente se halla purgando una sentencia de 5 años en el Reclusorio Norte. Nos llama la atención de que, a pesar de encontrarse referido su caso en los anexos, no se haga ninguna referencia en la recomendación.

Hay numerosas deficiencias en el expediente de la investigación. Varias víctimas son omitidas de la recomendación y del expediente por no constar en los documentos oficiales. Por citar un ejemplo los casos de Arely Guerrero y Mónica Hernández, quienes fueron detenidas arbitrariamente y llevadas al Juzgado Cívico TLP-03 no constan en la recomendación a pesar de que sus casos son públicos. El motivo de esta omisión bien puede ser que la ilegalidad de las detenciones y los procesos subsecuentes hizo que no constaran en los archivos remitidos por los Juzgados Cívicos.

Estos son sólo algunos ejemplos de las graves omisiones y errores que contiene la recomendación y la investigación en la que se basa. Por desconocimiento de las características específicas de los casos y expedientes falta especificar aquí otros aspectos de la recomendación como son los referidos a la detención arbitraria y tortura de Mario Gonzalez y demás víctimas detenidas en la calle de Isabel La Católica. Es igualmente grave la falta de mención al caso de Gabriela Hernández cuya detención es producto de las falsas imputaciones con las que policías de la SSP tergiversaron los hechos de la noche del 2 de octubre de 2013 en la entrada de la agencia 50, mismos que se hallan grabados en video. En general la recomendación hace referencia a 57 víctimas de violaciones a los derechos humanos cuando la propia SSP reconoció 102 detenidos y las organizaciones de defensa de derechos humanos manejaron cifras también superiores al centenar de detenidos. Por ello es evidente que la recomendación deja sin analizar numerosos casos y acontecimientos de la misma fecha.

La investigación de la comisión adolece de graves deficiencias en torno al material y la evidencia que recopiló en dos años. No hay ni una referencia al material de las cámaras de vigilancia ni a las radiocomunicaciones de los organismos de seguridad capitalinos, tampoco se recabaron todas las hojas de fatiga  de la SSP y otros materiales fundamentales de la investigación.  Tales evidencias fueron solicitadas a las dependencias el 1º de diciembre de 2012 y lo recabado en ellas sirvió para sustentar y reforzar profundamente la investigación respectiva. En el caso de las víctimas posteriores una y otra vez se nos dijo que otro de los motivos de la tardanza en la emisión de la recomendación era el hecho de no contar con esos materiales que ya se habían solicitado. En tal caso nos parece grave que no se haga mención alguna a las razones por las que no se pudo acceder a tales pruebas ya sea por causa de un encubrimiento de las propias dependencias o por ineficiencia en el proceso de investigación. Sin ese material se incumple el derecho a la verdad que tiene la sociedad en torno a conocer los hechos y los perpetradores y, por su parte, la Comisión de Derechos Humanos queda reducida a una mera consejería legal en la materia. Tampoco constan en el anexo las evidencias que proporcionamos las víctimas en nuestra calidad de coadyuvantes como son fotografías, videos y otros materiales.

Tales deficiencias se repiten en las recomendaciones 09/2015 y 11/2015 presentadas el 14 de septiembre de 2015 y consideramos necesario un estudio puntual de las mismas para evaluar la labor que realiza la CDHDF actualmente. Es imprescindible que este organismo se ajuste a estándares internacionales que le permitan cumplir su función a cabalidad sin permitir que los responsables de la actual política represiva queden impunes.

Finalmente hay que mencionar la opacidad con la que se presentaron las recomendaciones mencionadas. Si bien se avisó de último momento a las víctimas que serían publicadas, se nos dijo que “su presencia no sería necesaria”. Días antes se nos hizo de nuestro conocimiento una serie de aspectos relevantes que tendría la recomendación sin permitírsenos una lectura exhaustiva del documento. El 14 de septiembre de 2015, en un evento a puerta cerrada con la presencia de pocos medios, fue realizada conferencia donde se señalaron algunos puntos que se incluyeron. Afuera algunas de las víctimas solicitaron acceso a la Comisión señalando el expediente que venían a revisar bajo el conocimiento de que habría un evento público al respecto. A pesar de ello se les dio largas y se les impidió el acceso. Esta exclusión de las víctimas y el desdén a los datos que pueden aportar es la más grave falta que ha tenido la Comisión ha tenido durante la Presidencia de la Doctora Perla Gómez Gallardo, una política institucional que tiene que revertirse urgentemente pues sin las víctimas la Comisión es incapaz de retomar su función de defensa de los derechos fundamentales de nuestra sociedad.

La situación de los derechos humanos en la Ciudad de México presenta un retroceso innegable. La política de represión y militarización se ha extendido en nuestra ciudad a lo largo de los últimos años actuando premeditadamente en contra de la población y particularmente en contra de todos aquellos que luchan por el cabal cumplimiento de los derechos de la población. La Comisión tiene actualmente un serio retraso en la investigación y pronunciamiento en torno a los casos de represión. Si bien las tres recomendaciones emitidas se refieren a tres fechas emblemáticas, se deja de lado la actuación policiaca en fechas intermedias y se hace patente la falta de pronunciamientos en torno a todos los hechos de represión posteriores; falta la investigación y condena ante la presencia de civiles que participaron en las agresiones y las detenciones; los operativos de vigilancia contra agrupaciones políticas, luchadores sociales y víctimas; la criminalización de la población y de las diferentes posturas políticas; así como los casos quienes aún continúan injustamente presos por manifestar su posición política. Estos no son casos aislados, por el contrario: son parte de una estrategia de criminalización y judicialización de la protesta y la organización política. Una estrategia que se desarrolla a nivel nacional.

Por ello exigimos:

  • Investigaciones serias e imparciales en torno a la responsabilidad de las autoridades capitalinas en los hechos de represión y criminalización.
  • Actuación plena y firme de la Comisión de Derechos Humanos del DF en torno al esclarecimiento de los hechos y castigo a los responsables.
  • Actuación plena y firme de la Comisión de Derechos Humanos del DF en torno al cumplimiento de las recomendaciones 07/2013, 09/2015, 10/2015 y 11/2015.

¡Presos políticos libertad!

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Acerca del libro El Mirreynato (spoilers)

Acabo de terminar el libro El Mirreynato del académico y periodista Ricardo Raphael. Puedo decir que ha sido una grata y amena lectura que invita, como muchos otros libros hoy en día, a reflexionar sobre el problema por el que atraviesa la sociedad mexicana. Aunque siempre me han llamado la atención las opiniones de este señor en el programa Espiral que conduce en Canal 11 del IPN, debo confesar que no me había sentido tentado a acercarme a sus textos por encima de ciertos artículos y de las investigaciones que realiza para los centros de investigación o dependencias donde trabaja. Sin embargo, luego de que fuera invitado a presentarlo por igual en espacios noticiosos como el de Carmen Aristegui o el de Carlos Loret de Mola y de haber sido recomendado por diversas publicaciones me sentí intrigado. ¿Qué puede contener este libro que le ha llamado la atención a tantas personas dentro de los círculos de análisis político? Pues luego de aguantar mi curiosidad durante varios meses al fin he podido conseguirlo y me ha gustado bastante y sobre el cual he reflexionado algunas cosas que hoy me gustaría exponer aquí reproduciendo además algunos pasajes centrales del libro. Desde luego yo aconsejaría que no por ello deje usted de leer este libro pues mi poco docta opinión no es garantía de nada y segunda porque le aseguro que vale la pena.

Soy de la opinión de que todos los años que el sistema político priísta gobernó al país (y los que se avecinan) dejaron una cultura política que nos constituye actualmente como mexicanos. Esa forma de hacer política es profundamente autoritaria y aunque los movimientos sociales desde hace 50 años la han denunciado y combatido con fuerza son pocos los que han logrado revertirla o anularla de forma efectiva. Los vicios de mayoritear asambleas, imponer personajes, corromper procesos y corporativizar movimientos (como algunos de los síntomas de esta enfermedad) se reproducen en todos los partidos, en casi cualquier organización sindical, en muchísimos movimientos, en no pocas organizaciones y en la mayoría de la sociedad mexicana. Los procesos políticos que han logrado horizontalidad y democracia son mínimos porque seguimos reproduciendo los mismos vicios políticos y porque estos se han acentuado en los grandes núcleos de poder arrastrando a una mecánica de corrupción, arbitrariedad y autoritarismo a toda la sociedad.

Ricardo Raphael sostiene una tesis similar pero mucho más amplia. Para él las élites económicas y políticas no sólo están corruptas en términos políticos. La decadencia ética y política, moral y legal, de quienes tienen el poder es tal que ha instaurado una forma de ejercicio de poder y mercado que llama Mirreynato. El motivo del nombre se halla en que para el autor la forma de comportamiento que caracteriza a aquellos que se hacen llamar “mi rey”  se ha convertido en el mayor símbolo de las aspiraciones y valores (o antivalores mejor dicho) a los que trata de arribar la pirámide social mexicana. Cada uno de sus excesos y sus ostentaciones, ahora tan documentados a través de las redes sociales, es la muestra no sólo del grupo que gobierna sino de la forma de pensamiento hegemónica de nuestro país.

A diferencia de la discusión política tradicional que observa la corrupción desde la estructura de las empresas y de las instituciones públicas y que desdeña como un “añadido ilustrativo” los comportamientos abusivos de las élites o de quienes buscan ser parte de las mismas, el académico señala que estos comportamientos son también formas centrales de este ejercicio de poder. Los actos de los mirreyes construyen la pirámide de poder alrededor de un concepto central: la discriminación. Aquí hay que señalar algo que me parece importante pero que no debe llevarnos a prejuiciar al autor: Ricardo Raphael es un autor de corte liberal. En su libro nos habla de cómo este régimen autoritario y exclusivo (en el sentido de que excluye activamente a otros) impide que la democracia se realice y de que el mercado al fin sea competitivo y productivo en nuestro país. A pesar de lo anterior (mejor dicho por lo mismo) no me parece en absoluto desdeñable (menos aún dada mi formación en filosofía) pensar la intrincada relación entre las ideas y valores que constituyen al mirrey. A partir de este extracto del capítulo inicial podemos darnos una idea de lo que pretende su autor:

El mirrey no pertenece a una tribu urbana más: se pretende la tribu elegida, la que se coloca por encima de todas las demás. Su estética y sus placeres, su ostentación a la hora de gastar, su exhibicionismo y su narcisismo suelen tener consecuencias. Es un personaje que intenta volar sobre lo que percibe como un pantano, y en el intento por no manchar su plumaje despoja al otro de su dignidad.
[…]
En contraste [con el junior o el fresa de anteriores generaciones], al mirrey contemporáneo lo tiene sin cuidado la ostentación pública. Todavía más, necesita mostrar cuanto sea posible para que el resto de la humanidad se entere de su naturaleza superior. Puede afirmarse aquí que el mirrey es el junior sin inhibiciones, sin vergüenza alguna que lo devuelva a la moderación. Es probable que el cambio ocurrido entre una y otra generación lo explique una sociedad que se volvió incapaz de establecer controles sobre su élite más pudiente y la corte que lo acompaña.
La prepotencia siempre ha existido pero hoy se hace notoria, lo mismo que la impunidad, la corrupción, la discriminación y la desigualdad; sin embargo, el síntoma de los tiempos es la entrega de garantías para incurrir en todo lo anterior sin pagar costo alguno. Habrá quien piense que la exhibición en redes sociales de los comportamientos mirreynales son una suerte de sanción. Pero, como la historia del Mirrreybook sugiere, esas mismas redes podrían estar potenciando el hambre de alarde y pompa entre los personajes aludidos.
[…]
No se mira en el panorama a otro sector de la sociedad -ninguna otra tribu urbana, grupo de interés, agente criminal, sector de la política- que represente mejor nuestros vicios más desagradables. El mirrey no está en el margen sino en el corazón de la vida mexicana…

Ahora bien desde los movimientos anticapitalistas la consigna fundamental es que el principio de acumulación de la ganancia lleva por sí mismo a una lógica de exclusión y explotación del trabajador. Para poder mantener el sistema capitalista funcionado el burgués debe encontrar la forma de convertir la naturaleza en un producto comercializable y disminuir el costo de producción debido a los salarios de los trabajadores.  Para los capitalistas (y los neoliberales claro) esto es un logro.  La lógica de mercado elimina los estamentos aristocráticos y convierte a los seres humanos en mercancías que pueden, supuestamente, transformar su condición económica a través de la movilidad social, la garantía de que esto suceda es la igualdad legal que existe en un sistema de voto representativo. De esta manera democracia y mercado se hallan estrechamente ligados. Evidentemente el capitalismo, aún en sus mejores exponentes, no ha logrado eliminar  exclusiones o las ha externalizado junto con sus costos. En muchos casos se jacta de haber introducido a mujeres, jóvenes y minorías dentro del sistema de mercado y del sistema de derechos aunque en general tal emancipación es limitada y depende de la permanencia en el mercado del grupo. Mientras tanto la sobreexplotación ecológica, colonialista y laboral se ha trasladado a otras latitudes diferentes a las de los grandes centros financieros.

A la par de esa explotación capitalista tenemos esta lógica de exclusión que ocurre en el Mirreynato y otras partes del mundo y la cual está corrompiendo en todo sentido las instituciones. Una reacción del conservadurismo bajo la óptica capitalista que retrocede más allá de los presupuestos de movilidad social del propio capitalismo (quizá como consecuencia del mismo lo cual es motivo de otra interesante discusión) y que impide la propia dinámica del mercado, atenta contra toda forma de sistemas de representatividad y obliga a toda la sociedad a un ejercicio de violencia excluyente constante que termina por hacerse norma. Este vicio o adversario (como se le quiera ver) del capitalismo y su “democracia” debiera ser motivo de discusión en toda organización social pues en México ha desembocado en un estado de violencia permanente y en Europa se atestigua como el ascenso de la ultraderecha al poder con tintes neofascistas.

Aquello que en otros textos he caracterizado como el autoritarismo priísta es para el autor del Mirreynato una faceta entre las muchas que tiene este sistema político económico como son la corrupción, la discriminación (por color de piel, la misoginia, por grupo laboral) o la violencia, entre otras. En todas ellas encuentra profundamente marcado el concepto de cierre social que retoma de Max Webber:

“[El cierre social es] la acción conjunta de las personas que acumulan las ventajas; este cierre es una estructura que sirve para justificar la inclusión y también la exclusión a partir de ciertas categorías artificales elaboradas por la inteligencia humana. El principal propósito del esfuerzo discriminatorio es perpetuar en el tiempo las ventajas de dominación que posee un grupo humano sobre otro: todos aquellos bienes valorados por el conjunto de la sociedad como de difícil obtención generarán pulsiones tendientes al acaparamiento, la salvaguarda de los intereses individuales y la marginación de todo aquel cuyo afán sea disputar lo que se considera propiedad del grupo aventajado.”

A la exclusión sistemática  de quien no forma parte de la clase empresarial que hace el sistema capitalista, tenemos que añadir esta versión prepotente de los criollismos locales que se cierra en torno a valores tan altos como el abolengo, el tipo de estudios, las influencias, la capacidad de consumo y derroche, el control político, el ejercicio del cohecho, el nepotismo, entre otros. Un sistema de dominación que se ratifica en los antivalores encarnados por sus versiones para las clases medias o pobres: la narcocultura, la misoginia del raeggetón, el chauvinismo profesional, el elitismo en contra de lo naco, lo indio, lo godínez, lo chairo, etc., todas ellas versiones del mirrey que buscan alcanzar las altas cotas de este último y que ven con menosprecio todo lo que les sigue en la escala social.

Este cierre social construido para perpetuar el sistema estamentario que se está construyendo en nuestro país no es una cuestión de valores individuales; Ricardo Raphael demuestra a través de cifras y datos duros cómo esos grupos de poder creado han logrado que el país se estanque siguiendo la línea de lo que el premio Nobel de economía James Hackeman vino a decir alguna vez: en México la cultura política y económica es la de un “capitalismo de amigos”. Por ello es también loable que mire contra los prejuicios que, en aras del capitalismo, nos han impuesto y que al mismo tiempo nos impiden ver que la realidad nacional ni siquiera opera con esos presupuestos. Como ejemplo está lo que expone bajo el apartado “El salario tiene la culpa” donde señala que a pesar de la popular creencia de que es el esfuerzo individual el que reditúa en conseguir un mejor ingreso las cifras lo desmienten. La presión que hacen gobierno y empresas para impedir elevar el salario mínimo en aras de la inversión y productividad de hecho está atentando contra esta última pues impide que las personas se desarrollen laboralmente. Así mismo existe por parte de los empleadores y del sistema de contratación un cierre social que encasilla a los trabajadores en torno a perfiles laborales e impide igualmente su desarrollo en otras áreas. Ambos factores condicionan a los trabajadores mexicanos para que muchos caigan en las garras infalibles del comercio informal.

Así mismo los prejuicios en torno al origen familiar, al sexo y a la edad hacen que los jóvenes y las mujeres sean víctimas de discriminación laboral con empleos mal remunerados en relación al salario masculino en edad productiva. Igualmente ocasiona que todas las personas en general se encuentren encasilladas dentro de su perspectiva laboral a partir de estructuras sociales condicionadas por el oficio de los padres, la conformación de su familia, el matrimonio, el fenotipo y otras características: “A pesar de los datos que en México y en el mundo cuestionan la existencia de una verdadera movilidad social, las personas se venden a sí mismas una ilusión disonante: creen que subirse al ascensor es un acto meramente de voluntad individual. […] Al parecer la evidencia científica nada puede contra la necesidad de engañarse a propósito de una circunstancia que resulta difícil de cambiar. Es mejor pensar que la flojera y no la cuna son la razón de la inmovilidad: al menos lo primero puede modificarse, mientras lo segundo no tiene solución.”

El núcleo fuerte del libro se halla precisamente en la demostración de que la exclusión y la explotación económica van de la mano así como en demostrarlo con cifras (aunque el mismo autor reconoce que faltan estudios más específicos sobre tales temas). Todo ello apunta al hecho de que la clase gobernante ha perdido toda legitimidad y que hay que reencauzarla a los límites de la legalidad y la moralidad acorde con los conocimientos actuales de forma que se recupere el tejido social y se elimine la discriminación. Es ahí donde el autor se detiene y no hace más que una endeble afirmación: “Si bien es cierto que el origen de los valores y la cultura siempre es impreciso, también lo es que ambos ruedan en cascada desde arriba hacia abajo. Por ello, no es barriendo los vicios del Mirreynato que existen en la planta baja como un día todo el edificio obtendrá mayor dignidad. Llegó el momento para que las cosas dejen de romperse por su lado más delgado”.

Aún suponiendo que el objetivo sea transformar y “democratizar” dentro de la lógica representativa al sistema político quienes hacen eso son las masas, los movimientos sociales, los cambios efectivos dentro de la cultura y las estructuras sociales. De tal manera que, independientemente de que existan algunas buenas voluntades dentro del grupo en el poder, de quien depende cambiar las cosas es de la sociedad organizada. El mirrey no necesita otra cosa sino imponer este poder autoritario y corromper a todos cuantos le siguen para perpetuar su poder pero son todos los despojados que le siguen los que necesitan encontrar formas de organizarse que implican nuevos sistemas morales y legales acordes a sus necesidades, coherentes y propositivos en torno a las exigencias actuales. La inundación de exámenes de confianza, pruebas y otras medidas a la clase trabajadora por parte de los poderosos no son un intento de romper el ciclo por su parte más delgada sino de legitimar la misma estructura de corrupción y despojo.

Evidenciar el crimen del poderoso se ha vuelto relativamente sencillo, al menos en los medios tecnológicos con que se cuentan para exponerlo públicamente; no así si consideramos que el poder tiene ahora tentáculos interminables en sus formas de corromper a la sociedad, para muestra de ello están los cinco ejecutados en la colonia Narvarte anteayer. Sin embargo una tarea titánica es la de exponer la desigualdad y la discriminación en nosotros mismos, en nuestros círculos sociales, entre las personas cercanas ya que corremos el riesgo de perder precisamente esos cierres sociales sobre los que hemos sido educados. Sobre todo si consideramos que un cambio en nosotros, como ya se apuntó, no cambia nuestra condición social de la noche a la mañana y posiblemente no lo haga durante toda la vida. El cambio social es gradual y al final de cuentas efectivo cuando la estructura social en su conjunto se ha modificado de manera suficiente.

Dado lo expuesto la invitación de Ricardo Raphael me parece inconclusa pero suficiente. Es un deber de la organización social evidenciar, denunciar y acabar con la exclusión de formas cada vez más integrales e inclusivas. Sin eso no podremos acabar con el Mirreynato o bien sólo lo sustituiremos con otro régimen de opresión y exclusión.

La cultura de la violación. Guía para el caballero.

Excelente y amena disertación acerca de la cultura de la violación y de cómo responder a ella.

El Demonio Blanco de la tetera verde

Del original A Gentleman’s Guide to Rape Culture de Zaron Burnett III.

Si eres un hombre, formas parte de la cultura de la violación. Y sí, ya sé que suena duro; no eres necesariamente un violador, pero perpetúas comportamientos a los que comúnmente nos referimos como cultura de la violación.

Seguramente estarás pensando «Para quieto ahora mismo, Zaron, ¡ni siquiera me conoces, colega! Como se te ocurra insinuar que me molan las violaciones… No, yo no soy de esos, tío».

Sé cómo te sientes, tuve la misma respuesta cuando me dijeron a mí que formaba parte de la cultura de la violación. Suena fatal, pero imagínate andar por el mundo sin dejar de tener miedo a que te violen. Aun peor, la cultura de la violación no solo es una mierda para las mujeres, lo es para todas las que estamos involucradas en ella. Pero no  te obsesiones con la terminología…

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El canero #3: ilegalidad

El siguiente escrito es parte del número 3 de El CⒶNERO, Periódico Independiente de Combate, que es publicado por los presos políticos de la Ciudad de México. Hay que recordar que ellos, junto con otros reclusos, acordaron la conformación de la Coordinador Informal de Presos en Resistencia, misma que se declaró en huelga de hambre el 27 de junio de 2015 para denunciar públicamente las violaciones a los derechos humanos que ocurren dentro del sistema penitenciario del DF ante el silencio cómplice de la CDHDF. Parte de esta Coordinación es también partícipe en la publicación de El CⒶNERO, periódico que han publicado desde el interior del reclusorio en colaboración con otros presos políticos y presos comunes.

Es imprescindible no olvidar que en la Ciudad de México aún se encuentran recluidos varios presos políticos producto de diversas represiones a marchas y protestas durante los últimos tres años. Esta represión se incrementó con las detenciones arbitrarias a diversos activistas cerca de sus domicilios por parte de policías federales que les imputaron delitos falsos. El caso más sonado fue sin duda el de Jacqueline Santana y Bryan Reyes quienes el pasado viernes 10 de julio obtuvieron su libertad luego de 8 meses de prisión.

Sin embargo aún quedan en las prisiones Fernando Bárcenas Castillo, Abraham Cortés Ávila, Jessie Alejandro Montaño, Luis Fernando Sotelo entre otros, además de que existen más de 30 procesos abiertos contra personas que han sido víctimas de la represión de Estado desde que arreció en el DF el 1° de diciembre de 2012.

Así pues este artículo es, en parte, un testimonio de lo que ocurre dentro de las cárceles; por otra parte es también una reflexión acerca de las mismas desde su vivencia inmediata y finalmente un programa de lucha contra la degradación social que existe por parte de este sistema opresor y represor, dentro y fuera de las prisiones. Al final pongo el pliego petitorio de los presos en huelga de hambre.


El Canero #3

ETAPAS DE LA CARCEL

Etapa de resistencia pasiva. (Apando / Estancias de ING y C.O.C.)

La primera etapa comenzó desde el ingreso al penal, en esos momentos mi mente comenzaba a asimilar la cárcel como un proyecto, como una oportunidad para construir un nuevo escenario de lucha y resistencia. Al principio me enfoqué pero las cosas fueron difíciles, no entendía cómo podía enfrentarme a un panorama tan adverso, tan poco cotidiano, tan miserable y con medios ridículamente pequeños para actuar.

En un principio me enfoqué en conocer el panorama y tratar de buscar alguna alternativa de sobrevivencia; la fajina fue uno de los problemas económicos, más grande; al día siguiente “me leyeron la cartilla” y me di cuenta de que habia una especie de complicidad entre las “autoridades” y algunos internos que funcionan como una subpolicía; algo similar a un equipo de operaciones parapoliciales que generan una auto-reproducción del sistema de corrupción…

La primera etapa de “iniciación” es “formarle a la fajina”, y pareciera ser un simple rito de castigo psicosomático que asociado al hecho de que el individuo ha ingresado a la cárcel y ha sentido esa ruptura con el exterior; la pérdida de esperanza y el sentido de marginación social, golpean las emociones de quienes experimentan esa etapa de tortura mental. Pero no solo se queda ahí, sino que al sostenerse dicha aplicación impúnemente por medio de la corrupción, inicia la explotación económica; el cuerpo del individux está limitado por el miedo y el terror psicológico que lo hace frágil ante un panorama adverso, lo hace susceptible, al robo y la violencia directa del sistema de criminalidad…

Al iniciar la “fajina” inicia otra etapa de tortura física y mental, es un trabajo forzado que debe hacerse con la intención de: degradar a las personas y hacerlas sentir humillación y miedo para que su voluntad se quiebre y obligarlo a que decida hacer cualquier cosa por dejar de experimentar el terror, dolor y humillación.

[La fajina como método de extosión (extracción de capital económico mediante el robo, el cohecho y la corrupción)]

Durante la fajina, había quienes no podían seguir, debido a la presión psicológica que ejercían sobre ellxs, con el fin de implantar terror, miedo, al sometido cuerpo del prisionero de recién ingreso… ésto sirve para dos cosas: Primero, para generar resentimiento en lxs sometidxs; segundo, para aprovechar la vulnerabilidad emocional de lxs sometidxs y extorcionarlos para que paguen lo que se llama “un rescate”.

Había quienes pagaban hasta $3000 para dejar de hacer la fajina, en mi caso, yo no tenía dinero y aunque lo tuviera, no estaba dispuesto a participar de ninguna manera para perpetuar su sistema de corrupción; desde el principio decidí marcar la línea, con el desconocimiento de las “autoridades” penitenciarias, asimilándolos como mis enemigos inmediatos en esta etapa de guerra en la que me tocó ser prisionero…

Siempre he hecho una distinción entre las maneras y modos de la ilegalidad y en este contexto serían dos alternativas, siendo que omitimos por excelencia la institucionalización como vía o alternativa coherente…

FORMAS DE LA ILEGALIDAD:

1) La corrupción: que es la via de la ilegalidad propuesta por el Estado que básicamente propone una “permisividad” para salir momentánea o constantemente del parámetro “legal” en complicidad con las autoridades y su silencio y respaldo, a cambio de un fin monetario; los “derechos” están a la venta y aquel que pueda adquirirlos, generará la idea de un “estado de privilegio”… Es entonces cuando la degradación del individux lo lleva a tener que aceptar ser reducido a un simple material productivo; atándolo a la esclavitud perpetua que le exige competitividad, porque así lo han moldeado, le han enseñado a ser un rebelde incompleto; a violentar a lxs débiles y a tolerar la violencia de arriba, a ser sumiso ante la “autoridad”; comvierte al individux en un animal domesticado que velará los intereses de su amo y saldrá a defenderlos cuando le sea demandado.

De esta manera la corrupción, al ser perpetuadora del sistema, no puede ser una vía de lucha, y mucho menos en la cárcel, pues aunque aparentemente “rompe con los esquemas de la “sociedad””, en el fondo no hace más que repetir los ciclos mismos y por lo tanto ayuda a su crecimiento y fortalecimiento, pues incrementa sus capacidades represivas; al ir coptando y/o comprando aliadxs que le servirán para mantener el panorama social controlado. Con esto descubrí que la corrupción crea lo que aquí se llaman “borregos”; que son quienes trabajan directa o indirectamente en complicidad con la autoridad, generando como máxima “todos los problemas entre presxs” que se reprimirán entre ellos y respetarán a la falsa autoridad.

2) Clandestinidad: que es la vía ilegal que propongo y trato de mantener en pie de la manera más coherente posible desde que puedo llamarme anarquista; consiste básicamente en moldear el panorama y moverse a través de la oscuridad de la ilegalidad pero sin mediador alguno, es hacer que suceda lo necesario para hacer posible lo mediocremente creído imposible.

Se trata de sostener tus principios y tu dignidad, de obedecer a nadie más que tú mismo, de ser incorrompible, incorruptible, de aceptar los riesgos y las consecuencias de tus actos de rebeldía, saberse libre y actuar por propia decisión con paso fiero y decidido.

De esta manera, creo que en estas circunstancias de reclusión, la mejor vía para desconocer la “legalidad”, así como suy funcionalidad y procedencia sin dejar de ser autónomo, es la clandestinidad; pues al negar y desconocer todo tipo de práctica autoritaria no la reproduces, sino por el contrario la atacas desde sus bases ideológicas; no hay tratos cordiales con las figuras que componen la clase gobernante del reclusorio, que como ya he declarado son mis enemigos…

Desde un principio he creído que el anarquista es sembrador por naturaleza; se ha demostrado con el autosustento colectivo e individual; también sabemos plantar bombas en edificios de gobierno. Pero, sobre todo, están esas semillas que se dispersan y germinan durante el transcurso cotidiano. Basta tener una determinación y constancia de sí mismo.

Por la libertad y la real solidaridad, porque hay un mundo mejor.

Sin título

Caricatura sobre el sistema dentro de El Canero #3


[Huelga de hambre] Por las siguientes reivindicaciones:

1) Cese a los malos tratos y la tortura en todas las prisiones ya sean de palabra u obra.

2) Cese a la represión silenciosa que ejerce la institución en colaboración con la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (C.D.H.D.F. )

3) Mantener fuera de contacto con la población a todo carcelero y/o funcionario que se le haya denunciado por malos tratos.

4) Repudio total a las medidas de austeridad que se están implantando a nivel mundial, en las cárceles por la tendencia de intereses económicos y      políticos.

5) Aplicación del protocolo de Estambul por tortura a todos los internos.

6) Esclarecimiento y desistimiento penal sobre causa 148/201H ; del compañero sentenciado José Santiago Hernández quien fue sentenciado y encarcelado 8 meses antes de su mayoría de edad.

7) Que se guarde el debido respeto y consideración a los familiares de los presos cuando estos se hallen en los recintos penitenciarios.

8) No más enriquecimiento ilícito, con base a la explotación de los presxs.

9) No más enriquecimiento ilícito de los funcionarios con base a la explotación sexual de las internas en los reclusorios femeniles y varoniles.

10) Rompimiento a la relación de complicidad entre la administración y la unidad médica; no más negligencia y tratos inhumanos.

11) Abrir más espacios de recreación cultural y proyección artística, así como trabajos remunerados para los presxs; ya que los pocos que existen están elitisados  y condicionados por la administración.

12) Renuncia del personal que activamente conforma el Consejo Técnico en todas las prisiones del D.F. y generar los mecanismos necesarios para eliminar la corrupción y autoritarismo de la administración y custodia.

13) Que no se nos juzgue ni reprima por las actividades que tomamos en protesta, ya que siempre hemos sido incitados por el mal funcionamiento de la institución penitenciaria.

14) No más violaciones a los datos personales y correspondencia con fines de extorsión, secuestro, intimidación y decomiso de materiales informativos.

Así mismo denunciamos el aislamiento y la incomunicación que es practicada en contra del compañero Jessi Alejandro Montaño por llevar a cabo una jornada de lucha y resistencia para dejar marcada la línea de desconocimiento y rechazo a la autoridad penitenciaria. ¡Codo a codo con nuestrxs hermanxs cara a cara con el enemigo!

¡PRESOS POLITICOS LIBERTAD!

¡QUE NADIE SE CALLE, LOS PRESOS A LA CALLE!

¡LIBERTAD, LIBERTAD, A LOS PRESOS POR LUCHAR!

Seguramente los señores Eduardo Rovelo Pico, Contralor General del Distrito Federal; Daniel Alejandro Magaña Jimenez de la Contraloría Interna de la Secretaría de Gobierno y Ángel Erick Ibarra Cruz Contralor Interno de la Secretaría de Gobierno estarán muy interesados en conocer las denuncias a las que hacen referencia los presos en huelga de hambre. Sobre todo cuando han estado tan ocupados recientemente con el tema de los reclusorios ya sea por el cese e inhabilitación del director del Reclusorio Oriente o bien por la investigación en torno a los custodios que traían un perro colgando del barandal de una camioneta. Así pues confío en que enviarán el llamado de atención procedente para que los consejos interdisciplinarios dentro de los reclusorios terminen inmediatamente las replesalias en contra de los internos por su labor de denuncia. En cualquier caso la población en general puede encontrar en los enlaces los números telefónicos de estas dependencias donde podrán informarse de qué se está haciendo al respecto.

Canciones para las derrotas

Milonga para una niña interpretada por Gustavo Pena “El príncipe”
Original de Alfredo Zitarrosa

Tetabiate en el exilio*
Miguel Manríquez

volverás en tu corcel
para recuperar esa piedra rodante
                   piedra de piedra
                   piedra de Alonso
                   piedra de luz y vidrio
porque caíste en el abismo
y necesitas el retorno      el barro y el agua
para que al caminar entre las ruinas
comprendas que naciste
y jamás
jamás
volverás a pisar la hierba trémula y helada
ni beberás el imantado vino
ni rayarás la madera tierna
ni sentirás el fuego primero en los hombros
los rumores milenarios no te detendrán
porque a pesar del verdor conocido y rezumante
no encontrarás pirámides o cabezas
sólo esa torreta metálica y ciega
         y aturdida por el viento
con el desierto en los párpados frágiles y cansados
pastarás en cabellos combados por la lluvia
vivirás en senos puntiagudos que te arrancarán
        los recuerdos olvidados
porque el capomo ya no existe para ti
y tu especie desapareció en el olor del ajo
ni siquiera
las campanas de musgo
te recuperarán
y ya perdido
en el zumbar de los motores
        murmullos ajenos
olvidarás las carbonizadas raíces
el sol brillante y lúcido en las pupilas
y los olores aquellos que llegan hasta el fondo
       -en la tierra depredada: el aguijón en la garganta
en la orilla del horizonte
el no regreso
el no escape de tu flor ancestral
porque el tacto inamovible
       -ese tacto-
te conduce hasta la muerte
                  hasta los arroyos dispersos
y las líneas
-líneas de alas-
son lo único que permanece
de aquella imagen entre las ruinas
con la mirada victoriosa
pero hoy
has perdido las batallas y la guerra
y regresas
con aliento húmedo    fétido y cansado
a tu cueva
a tu tótem
a la imagen frente al espejo
y te encuentras
con un jinete de cota sangrienta y destrozada
y la espada rota
sin escudo
sin insignia
        centauro desamparado
regresas a perderte
entre los desterrados
que recuerdan capomos en flor
a cada primavera
y de nuevo
salen a combatir
alucinados por el sabor de la próxima derrota.

*Tetabiate, que significa “piedra rodante” en Yaqui o Yoeme, fue el nombre que adoptó  Juan Maldonado Waswechia Beltran (n. 28 Agos 1857 – m. 9 Julio 1901). En 1887, a la muerte de José María Bonifacio Leyva Peres “Cajemé”, tomó el liderazgo de la guerra Yaqui contra el gobierno de Porfirio Díaz manteniendo una exitosa campaña guerrillera que terminó diez años después con la firma de la paz de Estación Ortíz. Se volvió a levantar en armas en 1899 y murió asesinado por su antiguo lugarteniente, Loreto Villa, en la sierra de Bacatete, Sonora.

Sin título
Miguel Manríquez

hay gente que oye hablar
de cuba libre
y creen que es una bebida
de ortega y gasset
y creen que eran muy amigos
porque siempre aparecen juntos
de literatura hispanoamericana
y creen que es españa y américa
de nicaragua y sandino
y creen que es una serie de televisión
espero que no confundan la sangre inocente
con un blody mery.

Milo Manara - El asno de oro (adaptación de La Metamorfósis de Alpuleyo)

Milo Manara – El asno de oro (adaptación de La Metamorfósis de Alpuleyo)

Sin título
Álvaro Quijano

Es mi mano la que apaga la luz
y penetrante se hunde en tu cabello
(ondulante tendencia inconclusa),
que me señala el camino hacia tu espalda,
hacia tu ascendente cuello
o hacia tu boca que me llama y me lleva.

Sin mis manos dos manos que tocan
         y van descubriendo lentamente
tu piel y el agua de tus sueños,
tus hombros que son las primeras manzanas
que yo he de morder tiernamente.
Y bajan desde tu cuello,
espiral inclinada,
        a uno y a otro lado
con el movimiento discontinuo
        del árbol y del viento,
y van
        hasta el principio de tus senos
apenas perceptibles prominencias orográficas.

Es mi mano
                que gira sus rumbos y los recomienza
y llega siempre a tu ombligo
y allí se detiene
como quien mira la distancia recorrida,
       se asoma a la vertiente
y se precipita mi mano, entonces,
por el camino despejado de tu vientre
       hasta llegar
a tu instinto de hiedra,
de flores sueltas,
y de labios como rosas.

 

Sin título
Álvaro Quijano

Desde que me separé de tí
(estabas llena de flores en el pelo
o al menos eso creí ver)
la muerte ha ocupado mis pensamientos.
Me parece que también tiene
unas flores en las manos
(pero azules y negras)
y canta en voz baja
una canción que no me atrevo a reconocer.

Desde que te fuiste
la muerte baila
Y tiene las flores en sus manos
(ya no puedo escribir sonetos
entre otras cosas,
ni dibujar)

Hace frío,
la noche es larga,
y el sol
es un aviso interrumpido
de las cosas que me rodean.

La muerte sigue danzando
aunque sea de día.
Me acerco a decirle algo,
tal vez a agradecerle su visita
y prometerle que en otra ocasión
estaré con ella

-Disculpa, por el momento
tengo otras cosas que hacer-.
Al escucharme,
atenta y respetuosa,
deja de bailar
y desaparece.
Veo, sin embargo,
que ha dejado en mis manos
las flores azules y negras
y sé que algún día vendrá por ellas.

Desde que te fuiste
la muerte quiere enamorarme.

Milo Manara - Pentiti!

Milo Manara – Pentiti!

Lección del árbol
José de Jesús Chuchú Martínez

Tú, que te nutres, árbol, de la tierra
llena de amargas sombras y de muertos
tienes el pelo verde, de esperanza,
y alzas los brazos saludando al cielo.
Yo, sin embargo, que me nutren nubes
y esperanzas y pájaros y sueño,
y que huyo de la tierra y sus gusanos,
siempre miro hacia abajo, y tengo el pelo
más negro que la noche y más amargo,
por más que es luz y cielo mi aliento.
Tú estás plantado, eres feliz así,
y así bailas y cantas con el viento
y resistes las grandes tempestades.
Inmutable, seguro, satisfecho,
eres de y en tu patria. Yo soy huésped
hasta en mi casa, hasta en mi propio cuerpo,
y ni bailo ni canto, y si camino
es porque busco qué buscar de cierto
cayéndome a menudo en las tinieblas
tal un inválido indeciso y ciego
al que le falta Dios como una pierna.
Débil apoyo aunque en extremo bello
hacen las nubes a los hombres fáciles
de caer, de morir de desconsuelo.
¡Oh, cuánto diera yo por un bastón,
por una dura fe como tu cuerpo!
A ti te riega el agua, tibia apenas,
y hasta te llueve sin amparo el hielo,
y das frutos sabrosos, y das flores.
A mí el sudor y lágrimas de fuego
me llueven en la carne y en el alma
y crezco en uñas nada más, y crezco
en versos que no sirven para nada,
y en niños epilépticos y en pelos.
Aun derribado por el hacha o rayo
tú sigues siendo útil en invierno
cuando calientas el hogar del pobre.
Yo, sin embargo, ni después de muerto
seré otra cosa que un abono para
esa hierba que crece en cementerios
y que no se la comen ni las cabras
porque posiblemente sea veneno.
Antes que eso suceda imitaré
tu único amor por este suelo nuestro
que algo debe tener de bueno y dulce
para que el mar, en olas y de lejos,
venga en lengua a lamerlo, desdentado.
salpicando saliva, como un perro
sediento, amargo, y sin creer en Dios.
También yo me harté de su alimento;
probará mi alma la comida cruda
que arranco de la tierra y doy al cuerpo;
no me alimentaré más de las nubes
ni de las esperanzas y los sueños
que tanto mal nos hacen a los hombres.
Quiero aprender a soportar mi peso
sin ningún otro apoyo que mis piernas:
olvidaré las cosas que no veo;
olvidaré el consejo de mi madre
y buscaré en la tierra mi sustento.
Así tal vez una esperanza crezca
de mis manos y de mis pensamientos
amiga de los pájaros, del hombre
y de la tierra, hasta del mismo cielo,
para recompensarme mis raíces
clavadas amorosas tierra adentro
y únicamente, como a tí, oh árbol
que hoy me has dado un camino con tu ejemplo.

 

Cuando antes de dormir…
José de Jesús Chuchú Martínez

Cuando antes de dormir depositamos
a los pies de la tarde el mutuo afecto
con que en el día nos miramos, cuando
abandonamos en el tiempo los recuerdos
seguros de las próximas venturas,
te explicaré lo que con ello hacemos:

Que aquí en la vida se ama todavía
los muertos lo saben por nosotros.
Que la gente se mira y se sonríe
los muertos lo saben por nosotros.
Que el pan, la sopa, los zapatos nuevos.
los muertos lo saben por nosotros.
Que hay sol aún y hierba y cine y aire
los muertos lo saben por nosotros.

Los muertos
todas las noches salen a encontrar
los días que mandamos de regreso
y lo que en ellos va de nuestra vida,
lo que de ella olvidamos, lo que de ella nos sobra,
que a los muertos les sirve de alimento
con que se nutren para por lo menos
presentarse con cierto decoro
en la memoria de los vivos.

Es por nosotros que recuerda el mundo
y por otros iguales a nosotros.

Ámame dulcemente, proveedora,
con generoso, alegre despilfarro,
con nuevo amor todos los días,
para ir dejando en las viajeras tardes
casi no usados besos,
casi no usado amor,
que algún día tú y yo
comeremos nuestro propio afecto.

Milo Manara - Manifesto per la mostra di Siena

Milo Manara – Manifesto per la mostra di Siena

 

La sociedad Juliette (fragmento)
Sasha Grey

¿Conoces ese verso de William Blake que dice algo así como «El mundo en un grano de arena»? Bueno, pues yo soy capaz de ver el universo en una gota del semen de Jack. Cuando pienso en el semen de Jack, pienso en cómo habrá llegado hasta allí, en lo genial que ha sido el sexo y en que no quiero que se acabe jamás. Cuando pienso en el semen de Jack, él siempre está conmigo y es como si nunca hubiéramos estado separados.

Me gusta sentir su semen. Me gusta sentir cómo me lo dispara en la boca. Me gusta cuando me lo dispara en el pelo y me lo deja todo sucio, pegajoso y enredado, como cuando atraviesas una tela de araña.

Me gusta decirle que se corra en mis tetas para poder dibujar circulitos con el semen, como un pintor mezclando los colores sobre la paleta. Él es la pintura. Yo soy la pintora y el lienzo. Me gusta pintar con su leche sobre mi cuerpo para poder notar cómo se seca, cómo se endurece y se contrae, y me pellizca la piel al hacerlo. Me gusta cómo se cuartea en escamas mientras yo pinto. Me gusta levantar en un dedo una escama de su semen reseco y mirarla como uno mira un copo de nieve, intentando vislumbrar los dibujos cristalizados que contiene.

Me gusta bajar la vista y ver cómo sale a chorro el semen por la punta de su polla. Primero sale en un largo chorro, como arcos pegajosos y líquidos que no paran de decrecer en consistencia y volumen. Luego empieza a fluir con lentitud, de forma inexorable, como la espuma de una lata de cerveza que se ha agitado demasiado antes de abrirla.

Me gusta cuando se encharca en mi vientre, y me inunda el ombligo y se derrama por mi cintura como una crema caliente que rebosa del plato. Cuando cae sobre mi cóccix con grandes y gruesas gotas, como lluvia caliente, como leche caliente, como lava caliente. Cuando dispara sobre mi coño y en mi felpudo, donde se queda colgando en finas tiras, como el algodón atrapado entre los arbustos de espino.

Me gusta cuando se corre dentro de mí y me siento llena y satisfecha y relajada, como si acabara de darme un banquete. Y luego sentir cómo se desliza fuera de mi coño y deja un rastro perlado hasta el ojete. Algunas veces chorrea, horas más tarde, cuando ya hacía tiempo se me había olvidado que estaba ahí. Cuando estoy paseando por el campus de la universidad, o sentada en clase, o en el autobús, o en la cola del súper y de pronto noto que se me mojan las bragas con la leche y recuerdo el momento en que él embistió dentro de mí, gimiendo de esa forma tan delicada, un segundo antes de soltar su descarga. Y dejo que salga, como si estuviera follándome, corriéndose dentro de mí, en ese momento y en ese lugar, en el campus, en clase, en el autobús, en el súper.

Me gusta cuando se corre en mi cara y estoy completamente a su merced, como si me humillara con su semen. Cuando cierro los ojos y siento que me salpica en la cara. Cuando no para de correrse y se corre y se corre, y noto su densidad y cómo se desliza por mi cara. Me llena los poros, me chorrea por la mejilla, por la frente, me cuelga de la barbilla. Y tengo la sensación de que mi cara no es lo bastante grande para abarcar todo su semen. Su semen interminable.

Me gusta limpiármelo de los labios y de las mejillas y juguetear con él entre el dedo índice y el pulgar como si fuera un moco, y luego volver a metérmelo en la boca, darle vueltas y mezclarlo con la saliva, para preparar un cóctel con sus fluidos y los míos, y tragármelo de un sorbo, como una ostra. Luego abro la boca, bien abierta, y saco la lengua para demostrarle que ya no queda nada. Que he sido una niña buena y me he tomado toda la medicina.

Me gusta intentar adivinar qué ha desayunado, comido o cenado o merendado por su sabor y su olor. Salado, amargo, dulce, agridulce o ahumado. Cerveza, café, espárragos, plátano, piña, chocolate. Por la textura y la consistencia. Algunas veces es cristalino, como la clara mal cocinada, otras veces denso y granuloso como la sémola, y otras, ambas cosas al mismo tiempo. Y otras veces es fluido como el jarabe para la tos, que es cuando más me gusta, porque se traga con facilidad.

Me gusta chuparle la polla después de que se haya corrido dentro de mí, cuando se la saca y tiene el pene reluciente y brillante por su corrida y la mía. Quiero paladear su sabor y el mío juntos, nuestro sudor y nuestra pasión. Quiero que se me quede ese regusto en la boca hasta que empiece a volverse rancio y se huela en mi aliento. Me encanta el olor de su semen cuando empieza a fermentar en mi cuerpo.

Y luego me gusta limpiarme su semen reseco del cuerpo en la ducha y notar cómo vuelve a la vida al contacto con el agua, casi como si resucitara de la muerte. Me gusta mirar esa agua, su semen, cómo cae por el desagüe, y pienso en el viaje en el que está a punto de embarcarse.

En los lugares en los que ha estado y en los lugares donde acabará. Desde el interior del cuerpo de Jack hasta el interior de mi cuerpo. Desde mi cuerpo hasta el mar.

Nacido de la naturaleza y de vuelta a ella. Como todas las cosas.

Como debe ser.

 

Milo Manara - El perfume del invisible (fragmento)

Milo Manara – El perfume del invisible (fragmento)

 

NO ES DE TI…
José de Jesús “Chuchú” Martínez

No es de ti que tu amor brota,
de mí viene, en ti resuena
y canta y se multiplica
y a mí otra vez se regresa.
Eco del mío, tu amor
no es más que el mío de vuelta.
Amor mío que me viene,
amor tuyo que me deja.
Contigo me estoy amando,
te usa mi amor y te emplea
para amarme desde ti.
Para besarme, te besa,
te toca para tocarme,
para beberme, te llena,
para verme y abrigarme
te ilumina y te calienta,
de ti se viste y disfraza
del tuyo que se sustenta
del mío que nos confunde
y hasta el cuerpo nos enreda.
Con mi mismo amor me amas,
con mi pasiÓn y mi fuerza,
pero contigo y tu cuerpo
y con toda tu belleza.

Cantares Mexicanos
Canto XLII

He tomado bebida de hongos,
llora mi corazón,
me aflijo en la tierra,
sólo soy menesteroso.

Sólo vengo a recordarlo,
me alegro,
¿tengo contento en la tierra?
sólo soy menesteroso.

Con espanto contemplo la muerte,
sólo soy menesteroso,
¿cómo en verdad he de obrar?
En verdad ya no estés cavilando
estáis tan airados.

Que como pluma de quetzal fuera yo,
ya allá estamos;
que como un collar fuera yo,
ya allá estamos;
en verdad ya no estéis cavilando,
estáis tan airados.

Amigo mío, amigo mío,
¿acaso en verdad mi amigo?
Que sólo por su palabra nos necesitamos.
Por esto lo recuerdo,
ojalá que así no perezcamos;
he aquí nuestras flores.

Que no se entristezcan vuestros corazones,
vuestras palabras,
vosotros, amigos nuestros.
Como yo lo sé, vosotros lo sabéis;
sola una vez se va nuestra vida.

En un día nos vamos,
en una noche hay descarnamiento.
Aquí sólo hemos venido a conocernos,
sólo hemos venido a pedir prestada la vida en la tierra.
Que con calma,
con tranquilidad vivamos.
Ven, alegrémonos,
que no lo hagan los que andan airados.
Lugar muy ancho es aquí.
¡Ojalá siempre se viviera,
ojalá nunca se muriera!

Aunque viva en lo alto,
a nosotros no anda golpeando, como un rayo,
nos acecha aquí,
aunque menesteroso, en lo alto,
que no se aflija
¡Ojalá siempre se viviera!
¡Ojalá nunca se muriera!