La cultura de la violación. Guía para el caballero.

Excelente y amena disertación acerca de la cultura de la violación y de cómo responder a ella.

El Demonio Blanco de la tetera verde

Del original A Gentleman’s Guide to Rape Culture de Zaron Burnett III.

Si eres un hombre, formas parte de la cultura de la violación. Y sí, ya sé que suena duro; no eres necesariamente un violador, pero perpetúas comportamientos a los que comúnmente nos referimos como cultura de la violación.

Seguramente estarás pensando «Para quieto ahora mismo, Zaron, ¡ni siquiera me conoces, colega! Como se te ocurra insinuar que me molan las violaciones… No, yo no soy de esos, tío».

Sé cómo te sientes, tuve la misma respuesta cuando me dijeron a mí que formaba parte de la cultura de la violación. Suena fatal, pero imagínate andar por el mundo sin dejar de tener miedo a que te violen. Aun peor, la cultura de la violación no solo es una mierda para las mujeres, lo es para todas las que estamos involucradas en ella. Pero no  te obsesiones con la terminología…

Ver la entrada original 2.969 palabras más

Anuncios

Volveremos a salir.

presos

La protesta es un derecho. Es el derecho de decirle al poder que no estamos de acuerdo con lo que hace y lo que piensa. Es el derecho que le da voz a la sociedad, comunidad o al pueblo mismo sin mediadores. Es un derecho no sólo propio del ente social en tanto capacidad y necesidad política sino además reconocido y positivado por el desarrollo de las instituciones. Más allá de la protesta sólo se encuentra el derecho a la rebelión.

Hoy que vivimos en un mundo que juega con los símbolos y las mediaciones ya no se reprimen las marchas sólo para descabezar movimientos y encerrar o desaparecer a sus líderes. Hoy los gobiernos y los poderes fácticos son más conscientes de que el poder de un movimiento reside en sus bases por ello reprimen también para generar miedo desde abajo que desarticule el trabajo realizado.

Es mi convicción que hace un año sucedió eso. Agredieron la marcha para mandar un mensaje, una advertencia, realizaron detenciones arbitrarias y procesos fraudulentos para amedrentar a las personas y a los movimientos sociales. Esa muestra de autoritarismo y corrupción develó que los funcionarios del Gobierno del Distrito Federal, particularmente de la Secretaría de Gobierno, son mercenarios del poder que trabajan al mejor postor y que la Policía y los Ministerios Públicos están a sus órdenes.

Yo protesto contra eso. Salgo a la calle para denunciar y señalar no sólo a los traidores sino además exponer al culpable de los seis meses de cárcel que tuve que pasar, de los seis meses de sufrimiento y esfuerzo que pasaron quienes me apoyaron, del miedo que corre por nuestros cuerpos y nuestras mentes cada que salimos a la calle y para decirle que hoy no nos va a hacer claudicar pues hoy nos vamos a sacudir ese miedo dejándolo en cada grieta del pavimento de esas calles que por derecho nos pertenecen.

Una característica importante de la represión en nuestros tiempos es la organicidad con la que se está instrumentalizando desde las esferas de poder. En una relación más compleja y dinámica entre gobierno y empresas ya no necesitan dictar en todo momento los gobernantes cada agresión a cada movimiento. En ese tenor no creo que la represión pasada haya sido ordenada desde el gobierno federal, sin embargo, es el producto de años de construcción de medidas y órdenes de gobierno para impulsar la noción de orden y seguridad pública fascistoide que el gran capital necesita para seguir lucrando con nuestro trabajo y que se ha extendido a todo lo largo y ancho del orbe.

Por ello también son responsables los funcionarios de la administración federal de mantener una política represiva y mediaticamente manipuladora que busca legitimar no sólo sus propias arbitrariedades sino las de todas las cadenas de mando a nivel nacional en lugar de condenar y perseguir a los culpables. A veces, cuando las circunstancias políticas lo ameritan, cortan cabezas aquí y allá pero no hay un cambio en la política de derechos humanos, no hay un cambio en la dinámica política en todos los niveles de gobierno, sencillamente no acaba la guerra que vivimos y cada vez ataca más a los luchadores y movimientos sociales.

Hace años sostenía en este espacio que la guerra contra el narco era un plan de desestabilización controlado, un catalizador del descontento social manipulado por las instituciones para generar y legitimar la violencia del Estado. De esta manera se buscaba desactivar todo intento de organización del descontento social que llevara a una respuesta masiva en el emblemático año de 2010. Sin embargo aparte de ser un crimen de lesa humanidad el plan no tiene por propósito generar una verdadera paz y restructurar el tejido social, es una política policiaca que sólo ha generado más descontento y miedo el cual ahora que empieza a organizarse es reprimido por la fuerza y la sangre. Ese es el trasfondo de la represión el dos de octubre de 2013 que a nosotros sólo nos costó unos meses de cárcel pero que en otras partes del país es la causa de sufrimientos terribles.

Contra todo eso yo protesto y con la firme convicción de que permanecen en la cárcel no sólo muchos presos políticos sino personas de carne y hueso con las que compartí celda y el día a día durante medio año, personas que no tienen por qué estar ahí, personas que hoy extraño.

¡Presos políticos Libertad!

¡Abajo las Reformas estructurales!

¡2 de octubre no se olvida, es de lucha combativa!

 Cartel marcha 2oct14

Nos han colocado en una situación precaria en esta ciudad.

Nos han colocado en una situación precaria en esta ciudad. Reconozco que respecto de muchas otras regiones del país, la estabilidad social  y el acceso a bienes y satisfactores es privilegiado en nuestra urbe. También que muchos políticas destacan por su carácter vanguardista. Sin embargo creo que es justo preguntarse ¿Acaso por la descomposición de nuestro país debemos complacernos con lo que vive nuestra ciudad? ¿Acaso  por la defensa de los espacios donde se han logrado grandes conquistas se debe cejar en el empeño de tener una mejor sociedad?

Es verdad, el gobierno de la ciudad sigue aplicando una gran cantidad de programas asistenciales aún tiene y aún tiene proyectos positivos en la mesa. Pero eso no justifica que el gobierno se torne en de los intereses de la minoría que continua empobreciendo a nuestro país y alentando la desigualdad ¿Hasta cuándo creen nuestros gobernantes que los logros obtenidos pueden esconder la podredumbre que nunca se ha extirpado?

El poder industrial, económico y financiero de esta urbe permite acceder a múltiples satisfactores, nos sume en la flexibilidad e imprevisibilidad del mundo capitalista, nos pude dar un buen nivel de vida hoy y mañana arrebatárnoslo todo.

Es verdad que esta forma de vida no es la pobreza desoladora y rapaz de comunidades campesinas, rurales, de los pueblos mineros o de las razones más marginales; es cierto pero ¿es esta precariedad de vida a la que aspiramos? ¿Con estos empleos informales, estas ataduras al caprichoso mundo bancario, esta dependencia del asistencialismo gubernamental?

Todos los programas de gobierno deben de ser plataformas para una transformación social más profunda y no para la instauración de un statu quo basado en la cooptación   gubernamental. Mucho menos cuando ese conjunto de políticas se llevan a cabo con el propósito de desactivar la protesta de la sociedad por condiciones dignas de vida en un sistema de justicia y equidad. No por ello avalo en forma alguna el discurso neoliberal. El uso de recursos públicos debe dedicarse a incrementar el bienestar de la población, su nivel de vida, la posibilidad de cambiar sus relaciones sociales. Condenar el uso de los recursos públicos en todo momento es promover que el Estado abandone sus responsabilidades. Sin embargo nuestra ciudad aún sufre de empleos precarios, flexibilidad e informalidad laboral. Sufre aún de corrupción y de autoritarismo, de redes clienterales, el despojo, de explotación, de discriminación, de desempleo, de pobreza. A esas injusticias se suma ahora una nueva oleada de autoritarismo, de violencia de Estado que nunca se fue pero estaba contenida y cada vez se hace más grande.

Reclamo una sociedad, un gobierno, una ciudad a la altura de nuestros tiempos y no nada más un producto de los tiempos que corren.

Ante todo reclamo una ciudad consciente y responsable de que su discutible gloria sólo es posible por el robo, el asesinato  y la injusticia que se vive, no solo aquí, sino principalmente en el resto del país.

 

 

Ucrania.

Peor que vivir lejos de Dios y cerca de E.U. es vivir cerca de Rusia, la Unión Europea y bajo el ojo de E.U. Eso lo ha demostrado toda  la ardiente primavera árabe como en otros tiempos los países víctimas de la Guerra Fría. Ucrania vive esa situación actualmente. La situación tensa que vive el mundo es algo que marcará a toda una generación. La Unión Europea y Estados Unidos pueden pretender aplicar toda su fuerza contra el régimen de Vladimir Putin pero como la guerra en Siria lo demostró, no están en posición de doblegar a Moscú fácilmente. Su control de medio oriente y el norte de África es impositivo y frágil. Aunque Rusia no la tiene fácil con los países de su área en influencia. Europa y Estados Unidos no han recuperado el control de sus economías. Sin embargo Europa enfrenta el reto de muchos países subdesarrollados que buscan acceder a los beneficios y ventajas del modelo de vida alcanzados; el viejo continente accede a esas peticiones en medida que le aseguren energéticos y mano de obra barata, para sostener la industria.

Por su parte Rusia necesita un cinturón de países que funcionen como defensa militar y como proveedores de recursos naturales. El régimen capitalista plutócrata del Kremlin necesita además de un área de influencia para mantener sus propios vínculos financieros y económicos sin la injerencia de Europa o Norteamérica.

La politización nacional de diferencias étnicas y culturales es un foco común de desestabilización y polarización. Occidente ha atizado el malestar de los ucranianos por la explotación y opresión de Rusia sobre su país, pero hábilmente Moscú ha revirado con el mismo movimiento promoviendo el anhelo de las regiones del este de pertenecer a Rusia y de huir de las posibles represiones étnicas de las nacionalistas ucranianos.

Como mexicano le deseo el mejor éxito a Rusia para que el poder de la Secretaria de Estado norteamericana encuentre un tope en su ambición. Pero como ciudadano no me gustaría estar bajo la mirada del águila bicéfala enfurecida con una nación que ha decidido salir de su área de afluencia. No por eso me puedo permitir desdeñar tanto la Revolución de Maidan que agrupa a gran parte de la sociedad ucraniana en su anhelo por escapar a ser el patio trasero de Rusia y a dirigir su propia nación en el lamentable camino de integración a la Unión Europea. Tampoco a los secesionistas de Crimea y otras regiones del este que no tienen porque porqué confiar en que Europa representa para ellos mejores condiciones de vida y que cargan con el lastre histórico de la Gran Guerra Patriótica.

 La responsabilidad recae sobre el gobierno de Kiev y la UE para mediar en esta incómoda situación e impedir una balcanización de la región que no servirá  más que a Estados Unidos en el corto plazo. Y aunque ni Moscú ni Washington tienen autoridad moral sobre lo que pretenden para el resto del mundo es preferible la presencia de un contrapeso militar y económico en la presencia del emperador Vladimir Putin o de la China pseudocomunista.

Buena suerte a los Ucranianos en su aventura. No sé en qué mundo tan deplorable voy a salir de la prisión.

Tabaco para el Puma.

Tabaco para el Puma.

La novela de Juan Hernández  Luna así titulado es una obra policiaca que sigue los pasos de Paco Ignacio Taibo II en sus clásicas aventuras de Héctor Belascoarán Shayne.

Ezequiel Aguirre es un mago fracasado recientemente divorciado que se ve envuelto en una persecución por parte de los más ruines recovecos de la corrupción política y empresarial de Puebla a principios de los 90’s.

Con un ritmo veloz dinámico el autor entrecruza historias hasta develarnos el humor negro de los vuelcos de la historia política de nuestro país desde lugares normalmente dejados de lado por la literatura que encuentra en la historia su argumento.

El absurdo plausible y la presencia de un ambiente mágico a lo largo de la obra captan la atención del lector y contribuyen a reafirmar la idea, un tanto chovinista de que Kafka en nuestro país hubiera pasado por un autor costumbrista.

Una lectura amena que le recomiendo a todos las lectores particularmente si buscan algo en qué entretener su mente en sus días de cárcel o reclusión.

Saludos a todos desde el ReNo.

¡Presos políticos libertad!  

Policías Comunitarias

Policías Comunitarias

Guerrero sufre otra guerra sucia. A la descomposición social producto del narcotráfico muchas comunidades respondieron creando sus propios cuerpos de policías y órganos de justicia bajo supervisión de la sociedad y bajo un marco de legalidad. El modelo ha sido efectivo para crear zonas de autogobierno en materia de seguridad y además otorgar cierta independencia para resolver otros problemas, ya sean sociales, agrarios, etc. son cuerpos netamente defensivos con armamento de bajo poder para cumplir con las normas legales pero con entrenamiento y un cierto marco ideológico dado por la pertenencia a sus comunidades.

No son una expresión aislada históricamente. Guerrero se ha caracterizado por sus problemas sociales y su nivel de pobreza, esto ha ocasionado la presencia de fenómenos de violencia como guerrillas o grupos paramilitares. La inestabilidad de la zona se refleja también en la existencia de las policías comunitarias.

El problema actual radica en que recientemente sus líderes han sido perseguidos por el gobierno y los grupos delictivos.

Sufren un acoso permanente que busca por un lado subyugarlos a las políticas de seguridad estatales, debilitarlas como foco de ingobernabilidad para las autoridades federales y exterminarlos por parte de los grupos delictivos. A pesar de esas tres vías en realidad es solo una: la represión a las policías comunitarias para mantener el modo de explotación de los pueblos de Guerrero. Tradicionalmente los pueblos son rehenes de la comercializadoras de productos del campo, a ello se suman los narcotraficantes que esclavizan a los campesinos a través del comercio de la droga o con coacción directa.

Por supuesto hay cacicazgos y grupos de poder ligados a las zonas económicamente fuertes: cd Altamirano, Chilpancingo, Acapulco, Zihuatanejo, etc.

Preocupa además que entre las mismas organizaciones haya divisiones no siempre entendibles ante su hermetismo. La CPAC-PC y la UPOEG no parecen mantener una misma línea ni posición respecto al gobierno estatal. Actualmente hay un proceso de persecución, de asesinato y represión selectivo contra diversas cabezas de las policías comunitarias. Sin embargo esas acciones dudosamente debilitaran a las policías en el corto plazo aunque cabe la posibilidad de que estén dirigidas a modificar sus estrategias o políticas inmediatas de acuerdo a los pareceres de los distintos órdenes y dependencias de gobierno. Sus presos son presos por motivos políticos, sus muertos son muertos por motivos políticos y al igual son sus desaparecidos y sus torturados.

La intromisión parcial y tendenciosa de la CNDH agrava la situación y contribuye a la criminalización de los policías. Es evidente que todos temen la existencia de otro foco de violencia en Guerrero  pero al mismo tiempo temen que la policía comunitaria trastoque las estructuras de pudor que permiten la explotación en la región.

Por su diferente organización, planeación, estrategia y origen y fines, las policías no pueden coordinarse con las autodefensas hacia Guerrero. Sin embargo es indudable que los michoacanos se inspiraron y recogieron la idea de la experiencia Guerrerense. Así el modelo amenaza intentar replicarse en otros lugares de la República con la que la Federación continua su proceso de descomposición.

 

Autodefensas.

Autodefensas.

Es una pena lo que está sucediendo  en las autodefensas, algo que sin duda muchos preveían. Apenas unos meses ha durado la extraña  aventura de la extraña rebelión michoacana. Levantados en armas contra la inseguridad y la corrupción gubernamental, las autodefensas operaron en todo el Valle de Apatzingan manteniendo una campaña contra los caballeros templarios cuyos resultados no están del todo claros y cuyas pérdidas humanas no se conocen. El gobierno los ha usado para limpiar el terreno, recuperando el orden público de manera superficial pero justo en el momento más álgido de su éxito ha decidido traicionarlas y empezar a acabar con ellas.

Seguramente muchos grupos de poder están inmiscuidos en todo este asunto. Las “vacaciones” del padre Goyo hacen pensar que la misma estructura eclesial participa en las acciones contra los alzados. Sin duda los mineros y otros empresarios habrán apoyado el llegar a este punto y traicionarán tanto a líderes como a bases para recuperar la gobernabilidad a modo que necesitan para proseguir sus negocios.

Hasta donde percibo las autodefensas son una organización paramilitar-policial originada en los pueblos como instrumento de defensa del modo de vida capitalista, rural y mestizo del Valle de Apatzingan. No son un cuerpo propiamente creado para la protección de determinado territorio, son un ejército de conquista para el restablecimiento de determinado orden social. Aun cuando tienen bases en los pueblos donde se originan distan de tener un apoyo pleno y carecen de una estructura, lo suficientemente cimentada en su base social. Ello se muestra en la falta de órganos de gobierno, instituciones  de justicia y claridad en sus mecanismos de financiación y abastecimiento.

Las carencias de organización impidieron, quizá, en un primer momento que el gobierno pudieran controlarlas pero con el tiempo condujeron a una serie de caudillismos que el gobierno fácilmente puede descabezar.

Eso no significa que las autoridades puedan retomar el control fácilmente. A pesar de las carretadas de dinero llevadas a la región dudosamente se atacara el modelo de explotación legal e ilegal que genera  pobreza, exclusión y violencia en la región. Por el contrario los enconos y problemas sociales se agudizaran y propiciaran un entorno de mayor inestabilidad aun sin carteles o autodefensas de gran alcance.

Por supuesto permanecen en el aire las sospechas de la influencia de otros carteles, del papel del gobierno en la aplicación de un plan de paramilitarización y la influencia de los poderes fácticos de la región. Lo que queda claro es que ahorita hay en marcha un plan para desacreditar, criminalizar, dividir y perseguir a todos los grupos mientras aparentemente se les da el apoyo y se les permite seguir expandiéndose. Sin embargo no hay solución fácil, se encuentran entre la espada y la pared. Si se niegan a acatar al gobierno pueden terminar confrontándose al ejército, si se desarman podrían ser víctimas de una limpieza por parte de los grupos delictivos.

Tampoco son claras sus perspectivas para atacar el problema del narcotráfico y las actividades delictivas. No hay una plataforma clara para atacar la pobreza, ignorancia, el esquema de valores, la explotación, la corrupción, y los demás males. A lo único que se había llegado era a una especie de estrategia de depuración y control social por demás peligrosa. Distan mucho de poseer un plan para la transformación de la estructura social y en cuanto se ha vislumbrado algo en ese camino, con las discusiones sobre cómo actuar en Apatzingán han comenzado a ser atacados por el gobierno y los grupos de poder.

Quizá los días de las actuales autodefensas estén contados pero su desaparición solo propiciara el surgimiento de nuevos grupos y posiblemente el recrudecimiento de la violencia.