Héctor Suárez y su rostizada deprimente.

El roast es humor amarillista revestido de compendio de “verdades”. Es un reverendo absurdo porque es un show perfectamente preparado con antelación que hace uso de la doble moral de los medios públicos para hacer un acto de bullying público haciéndolo pasar por una especie de catarsis moral. El roast apela a nuestro morbo, a nuestras limitaciones morales, a los dobles discursos y al holocausto ritual donde alguien expía por todos nuestros pecados (alguien que normalmente lleva años expiando y ganando millones de dólares por ello). Es por todo eso que un roast es gracioso (y por lo mismo que puede ser algo completamente desagradable).

Hace algunos meses a una bola de idiotas, que voy a sacar de los créditos del programa, llamados: Federico Cuervo, Eduardo Lebrija, Michelle Alberty, José “Fidji” Viggiano, Luis López (cargarle la mano a los productores siempre es la mejor parte), entre muchos otros; a esa bola de idiotas, como decía, se les ocurrió realizar un roast en México. ¿A quién se le ocurrió que el personaje a rostizar podía ser Héctor Suárez? Es la pregunta del millón. Evidentemente la participación de su hijo, el deplorable Héctor Suárez Gomis, es un factor clave en la red de complicidades que llevaron al intento de “rostizamiento” pero tal red es algo que se develara con el tiempo. Sigue leyendo

Habemus Peña

Hace ya un mes que el señor Enrique Peña es presidente de México y por el momento es poco probable que lo deje de ser en los próximos seis años. Su ascenso al poder es el regreso del PRI al poder, el regreso del partido que dominó México durante setenta años. Muchos consideramos que se realizó un fraude electoral pero es difícil afirmar el cómo y el por qué sobretodo por el hecho de que, aún cuando haya existido el fraude, realmente contó con el apoyo de una cantidad muy grande de votantes.

¿Por qué votaron muchas personas por el candidato priísta? Unos dicen que por ignorancia, sostienen que el PRI se aprovecha de la pobreza de las personas para convencerlas con promesas que, “como toda la clase política”, no piensan cumplir. O bien, que se aprovechan de la pobreza y la ignorancia para comprar a la gente con baratijas como despensas y tarjetas de soriana. O bien que se aprovechan de las necesidades de la gente para cooptarla y comprarla con las limosnas que dan las organizaciones corporativas. Estas críticas no son hechas en balde. Es cierto que estamos atorados en esta economía estancada, carente de empleo, con caída del poder adquisitivo, etc., etc., etc., y que las personas tomamos las oportunidades que tenemos para salir del hoyo o aunque sea para no caer tan rápido pero eso no es necesariamente producto de la pobreza, ni de la ignorancia. Además cuando hablamos de los demás calificándolos como pobres o ignorantes necesariamente nos colocamos en el lugar donde nosotros estamos fuera de esa pobreza (como estatuto de necesidad) y/o de esa ignorancia. Sigue leyendo

Hemos Perdido?

Hemos perdido.

Hemos perdido las elecciones, quizá los siguientes seis años, pero no la historia. Sería interesante saber ¿quién votó y por quién y por qué? Pero hemos visto que el conocernos a nosotros mismos hoy en día parece seguir estando muy lejos y a veces parece ser peligroso.

Las encuestas volvieron a mostrar su favoritismo. Arduamente lo quisieron disimular sin lograrlo, la preferencia era obvia. Por tercera vez vuelven a poner al PRI muy por encima de sus adversarios. Dicen que tienen que revisar sus metodologías: 18 años y la experiencia americana y no pueden hacer buenas encuestas. Dicen que son solo indicadores de opinión: la estadística no es una ciencia exacta pero tampoco es un procedimiento aleatorio.

Las televisoras, particularmente Televisa, sostienen que no hubo favoritismo y que se cubrió en igualdad de condiciones a los candidatos. Aunque los tiempos se igualaron mucho más, y López Obrador ocupó muchas horas en los últimos seis años, el discurso antiobradorista fue constante sin ser agresivo. Televisa tiene todo el derecho a opinar eso de el candidato pero su monopolio televisivo y su falta de opciones al interno llevaron esa opinión a todo el país y sabiendo eso sostengo: favorecieron a Peña Nieto. Televisa y TVazteca se niegan a discutir el monopolio que mantienen en radio y televisión.

A pesar de la violencia en el norte del país el PRI ganó abrumadoramente. No comprendo qué es lo que quiere o necesita el paisano del norte. Los gobiernos estatales están absolutamente corrompidos y tomados por el crimen organizado ¿están votando por volver a unir las instituciones en los pactos anteriores a la guerra? ¿Consideran que el PRI tiene el suficiente poder para contener a todos los actores en disputa?

¿O debo pensar que hubo suficientes tarjetas de Soriana para ganar a todo el electorado norteño? 5,000 millones de pesos gastados por gobiernos estatales en repartir despensas apoyados en uhn negocio millonario por Soriana. Normalmente hemos considerado que la compra del voto era una práctica sureña arraigada bajo las costumbres caciquiles y las costumbres caciquiles. Pero ahora se compró masivamente el voto en zonas urbanas, fabriles, norteñas. ¿De verdad tuvo efecto? ¿De verdad es tanta nuestra desesperación que nos ciega? ¿Fue sólo una manera de amarrar el voto que ya estaba ganado? Ni siquiera sucedió en las zonas más pobres del país donde el voto fue bastante diferenciado.

¿Y los dispendios del PRI en objetos y chácharas para regalar? ¿Tan seguro está el IFE de que nadie los puede contabilizar y que no puede interponer una denuncia? ¿Cree este organismo que con hacer un conteo puede librarse de todas las demás irregularidades? ¿De verdad tanta basura regalada tuvo algún efecto? No sé que sería peor: que sí o que no.

También muchos priístas reaccionaron violenta, imprudentemente ante el riesgo de perder. Las agresiones a gente de MORENA, de #YoSoy132, del PAN en algunas entidades. Las elecciones no se libraron de la violencia: desde el asesinato del coordinador de MORENA en Nuevo León, el asesinato de un comisionado electoral del PRD en Guanajuato,  el asesinato de un candidato y un militante del PRD en Guerrero, asesinato de un simpatizante del PAN desde la camioneta de un candidato del PRI,  asesinato del sobrino de un candidato del PAN,  asesinato de candidato suplente del PRI en Jalisco, un supuesto intento de asalto que resultó en la muerte de un colaborador del PRI en Nezahualcóyotl, entre otros tantos casos. Las elecciones estuvieron manchadas. Las autoridades únicamente hacen caso omiso de los muertos bajo la garantía de que estamos acostumbrados a la violencia y de que estos muertos son parte del crimen organizado. La criminalización no sólo afecta a estas personas, también incumbe por extensión a todo el proceso electoral.

¿Elecciones tranquilas? ¿Y este robo de urnas? ¿Y esta agresión con robo de urnas? ¿Las despensas del PRD en Morelos? ¿Las despensas del PRI en Hidalgo? ¿Las despensas del PAN en Baja California? Despensas, despensas y más despensas por todo el país. El asesinato de dos personas por una candidata de Movimiento Progresista al ser descubierta comprando votos. ¿Eso son elecciones tranquilas?

Pero el problema no termina en la actuación partidista fuera de las casillas. El problema se hace más grande al ver la capacitación de los funcionarios de casilla, representantes de casilla y representantes generales. Las actas pésimamente llenadas, las copias para los partidos siguen siendo ilegibles, inumerables casillas sin representantes de partido donde los representantes generales creen que pueden llegar a imponer su ley para apresurar a los funcionarios, las sábanas mal llenadas que no coinciden con los datos de las actas. Seis años, seis años para seguir teniendo conteos pésimos y estructuras partidarias aún peores. Seis años para que MORENA se preparase y manda gente que no tiene ni la menor idea de qué va a hacer. Casillas donde se termina a la una o dos de la mañana porque los funcionarios no saben cómo llenar las actas. Representantes que sólo van por el dinero, a quienes le proceso electoral les importa un bledo.

Pero las cosas están amañadas también en otros lados. Es obvio que el movimiento #YoSoy132 podía en determinado momento redundar en beneficio de López Obrador o de perdida de Vázquez Mota pero el ejercicio asambleístico es muy malo. La UNAM tomó por la fuerza el movimiento, no lo amplió sino que lo volvió una herramienta para la propia agenda ideológica (que yo también apoyo, lo digo con orgullo). Pero además las personas cercanas a los ambientes académicos, políticos inmediatamente saltaron para copar puestos de dirección y la democratización del movimiento ha quedado en la pluma. Si no fuera porque afortunadamente la actuación de los comités sigue siendo relativamente independiente casos como el de Saúl Alvídez a favor del PRD, Manuel Cossío a favor del PRI, Regina Haber y Rodrigo Ocampo de GeneraciónMX hubieran destrozado el movimiento.

¿Pero realmente hay un objetivo claro en #YoSoy132? A veces siento que es la educación pública luchando bajo una máscara que les permitió al fin dejar sus diferencias personales y grupales y proyectar su fuerza política hacia afuera bajo el pretexto del apartidismo y falta de ideología específica por parte de los 131 estudiantes originales de la Ibero. En todo caso estoy seguro de que aunque en YoSoy132 muchos preferirían de presidente a López Obrador hay que reconocer que este movimiento no nació en un primer momento para intentar imponer presidentes así que hay que ser claro acerca de qué está cambiando en el programa político de sus miembros.

Perdimos la elección. ¿Qué tanto esta derrota fue producto de la ilegalidad? Parece que de nuevo, como hace seis años, no se va a saber a ciencia cierta. Pero la derrota ya estaba ahí antes del primero de julio, había sido trabajada cuidadosamente, no perdimos ese día así que solamente hay que serenarse y continuar. Las causas justas son razonables, demostrables, basta de esconderse: cada que nos escondemos revivimos al PRI en nosotros.

¿Hemos perdido?

Atte. Ilyadad.

PRI y ciudadanía

México se halla, de nuevo, en una coyuntura política electoral. Para ser precisos la quinta. Cinco coyunturas políticas seguidas más bien suenan a que algo se encuentra demasiado fracturado. En veinticuatro años la situación se ha repetido una y otra vez: el gran enemigo es el PRI. Dos veces ha sido aparentemente vencido, la primera para retornar con fuerza en el legislativo, la segunda para retornar con fuerza en las gobernaturas. En realidad nunca se ha vencido al PRI. ¿Por qué?

Las razones son muchísimas y las desconozco con precisión pero quiero anotar mi hipótesis: El PRI no ha sido derrotado porque los partidos y la ciudadanía continúan operando como en tiempos del PRI-gobierno en gran medida. Los partidos, las organizaciones políticas, los sindicatos y muchas otras instituciones continúan siendo profundamente corporativos y clientelares. Claro que no en los términos en que el PRI-Estado gobernaba y aglutinaba todo pero sí en el funcionamiento operativo con el que las organizaciones políticas son incapaces de establecer diálogos o llegar a acuerdos, polariza la sociedad e impide la ciudadanización política de sus miembros. Por ende, sin la dirección del partido único la democracia resultante es inoperante.

El corporativismo es: un sistema de intermediación de intereses compuesto por esquemas (organizaciones) que actúan para la regulación político-social a partir de, por un lado, constituírse de una manera no bien definida entre la asociación y la agrupación de intereses; y por otro lado del reconocimiento o autorización e incluso creación por parte del Estado (al menos una de sus partes) a cambio de poder influir en su forma organizacional o sus acciones mismas.(1)  Es decir es un conjunto de personas que, sin seguir una idea del todo específica, se reúnen para lograr alcanzar sus objetivos, para lo cual dejan que el gobierno o los sectores de poder tengan injerencia en sus formas de organizarse y de actuar. Con ello surgen o se convierten en grupos de apoyo y soporte de ese poder tornándolo una corporación jerárquica y vertical.

No es difícil encontrar organizaciones de ese corte en nuestro país como el movimiento Antorcha Campesina o el Frente Popular Francisco Villa. Pero, ¿es posible imaginarse que nuestras organizaciones políticas sean diferentes? Al menos imaginarse de principio sí. De manera muy esquemática yo diría que en una sociedad donde se reconoce que el problema de vivienda (por poner un ejemplo) es social y políticamente relevante se puede buscar acceder a que la vivienda sea un problema resuelto de manera estructural. Esto es exigir a la sociedad y al gobierno que existan políticas públicas que tiendan a disminuir de manera sistemática el problema de vivienda con todas las implicaciones económicas, sociales y legales que pudieran surgir. De esta manera un movimiento no exige que les sean dadas casas a sus agremiados sino que se atienda el problema de manera integral; tal movimiento existe para resolver ese problema en un número indeterminado de casos; y a cambio se puede apoyar políticamente a quien o a quienes generen una agenda política al respecto.

En todos los lugares hay formas de reciprocidad política a partir de organizaciones políticas pero no en todos los lugares las organizaciones terminan apoyando sistemáticamente a la misma persona, grupo u organización; tampoco tienen porqué apoyar y menos de forma permanente con recursos económicos, horas de trabajo, presión política y menos aún con expresiones políticas más allá de su agenda particular. El problema en México es que muchas organizaciones civiles y políticas trabajan para otra estructura por encima de ellas, lo que revela una acción social conjunta para mantener la estructura de poder que actúa de manera jerárquica y antidemocrática independientemente de que esto sirva para hacer cumplir la ley, apoyar los derechos y necesidades de otras personas que no sean miembros e incluso, en determinadas ocasiones, de poder lograr sus propios objetivos.

En nuestro país el corporativismo va de la mano con el clientelismo político. Éste se define como: “el intercambio de bienes y servicios por apoyo político” (2). De manera general esa es la relación de legitimidad de cualquier estructura política, lo que caracteriza al clientelismo es que este intercambio ocurre entre dos personas con poder desigual; que de ellas la que tiene mayor poder decide la distribución de los bienes y servicios; que lo decide de manera arbitraria respecto del resto de la sociedad y que se genera una relación de dependencia entre ambos. Esta relación política genera un modelo de exclusión política y de distribución desigual de los bienes y servicios; luego genera el sometimiento político de cierto actor político y el uso o determinación discrecional del derecho. En menos palabras: impide la ley y la democracia.

Corporativismo y clientelismo no son enemigos absolutos de la humanidad. Son organizaciones políticas que han sido útiles históricamente y que algún día podrían volver a serlo. El clientelismo es una forma esencialmente moral de control político y sin duda es aplicable en muchos ámbitos sociales. El corporativismo fue la estrategia utilizada por los gobiernos del PRI y sus antecesores (Carranza a Ávila Camacho) para desmantelar el poder político porfirista y alcanzar importantes logros sociales. El problema surge cuando, finalmente, el PRI se hace del poder: en primer lugar no tienen por qué permitir ni invitar a que nadie más se integre a la organización de poder; en segundo lugar la estructura del poder y las personas que la ocupan en determinado momento ya no tienen por qué apoyar a las partes del corporativo y menos aún a aquellos que no forman parte de él; en tercer lugar el sistema se envicia al no permitir sistemáticamente la entrada al poder político de otros sectores y que éstos tengan la oportunidad de satisfacer sus necesidades y ambiciones. Esto ocurrió, a más tardar, a finales de los cincuentas, cuando el sistema ya no pudo cumplir las necesidades de muchos grupos y se empezó a degradar al tiempo que más y más voces clamaban por nuevos derechos y mayor democracia.

La historia es conocida.  Los diversos grupos que clamaban por mayores derechos políticos y sociales eventualmente fueron reprimidos. Con ello se les obligó a tomar una de tres vías: pasar a la clandestinidad optando por vías de acción pacíficas y/o violentas, permanecer en un estado de latencia generalmente escondidos bajo los círculos estudiantiles y académicos o, finalmente, pasar a ser parte del sistema para incorporar reformas paulatinas al sistema. En los dos primeros casos ello condujo a un proceso de cerrazón ideológica por los movimientos en la medida en que se veían bloqueados por la coerción directa o por la disuación de no poder destruir el sistema corporativo ni socavar sus bases sociales. Con ello optaron por vías que exigían y trabajaban relativamente poco en favor de incrementar la democracia. Toda ideología política debe servir para lograr los fines en que se fundamenta, si no lo logra no significa que sus ideales estén errados sino que sus medios son inadecuados. La guerrilla, la acción política independiente y el academicismo crítico pronto se volvieron discursos constantes que no avanzaron gran cosa en la persecusión de sus fines y que fueron incapaces de lograr diálogo con los sectores sociales que preferían mantenerse apegados al sistema, eventualmente muchos optaron por un soliloquio dogmático e inefectivo. Mientras los guerrilleros fueron casi exterminados los círculos académicos y estudiantiles se tornaron formas parasitarias en torno al sistema.

Por otro lado quienes se integraron al sistema político hegemónico fueron consiguiendo cambios paulatinos pero al mismo tiempo se infectaron de muchos de los mismos vicios del sistema entre los que se cuentan el corporativismo y el uso clientelar del poder. Pero las tres vías, juntas o por separado, han contribuído a incrementar nuestra democracia de manera lenta y paulatina así como ha introducir muchas mejoras en nuestra nación. Desde la guerrilla más radical hasta el Partido Acción Nacional y muchos sectores del PRI contribuyeron a modernizar muchos aspectos de la vida nacional. El problema es que no ocurrió con el ritmo y velocidad necesarias ni lograron encontrar las soluciones que hubieran permitido una nación mucho más próspera y menos violenta que la de hoy.

El Estado contemporáneo, el gobierno como su institución más palpable, está construído sobre la noción del derecho: una serie de normas donde se plasma lo que el individuo merece por parte del resto de la sociedad para seguir siendo ese individuo. El sólo hecho de tener derechos le vincula socialmente y lo hace tener una serie de obligaciones para cumplir con el mismo derecho en los demás individuos. Por ello el derecho tiene un carácter universal y su aplicación debe ser imparcial desde el momento en que dos personas son iguales como individuos ante la ley y sólo serán medidas por el cumplimiento o desobediencia hacia la misma ley. El Estado moderno fue creado por determinados grupos para instaurar y hacer valer lo que consideraban sus derechos, posteriormente otras personas se han sumado a esta forma política incorporando sus propios derechos para conformar naciones más incluyentes. Pero para incorporarse se ha tenido que reforzar el principio de universalidad mediante la disminución del uso faccioso del poder, es decir, si tengo más poder como ciudadano hago valer más mi derecho. Eventualmente este proceso de ciudadanización y empoderamiento pasa por la creación de organizaciones sociales que son nuevas ejercicios facciosos del poder y entonces el derecho pierde su universalidad mientras que su aplicación pierde imparcialidad. En cambio, si mi poder es más semejante al del otro los dos estamos en condición de reclamar nuestros derechos y de negociar la manera de alcanzar su cumplimiento aunque sin organización política rara vez se logra. En cierta perspectiva, a grosso modo expuesta, es  mi forma de ver el origen conflictivo y contradictorio, justificación de la democracia contra la cual atenta el corporativismo, el clientelismo y el dogmatismo ideológico.

La democracia teórica tiene serios defectos y las democracias tal y como existen tienen otros peores. Hemos visto en México y en todos los países que esgrimen ejercer tal sistema político que aún no encontramos la forma de que la gente valga por igual ante la ley, que los grupos de interés no desaparecen pues no todas sus ambiciones y necesidades son satisfechas por la democracia. Se sabe que hay derechos que se contradicen en la letra y/o se contraponen en su aplicación. Reconocemos ahora que la democracia significa la instauración de un Estado que amenaza devorar al individuo e incluso a la sociedad, que sume al individuo en una neurosis individual y colectiva, que depende de la existencia de medios informativos que multiplican las versiones de la “verdad” infinitamente hasta crear tantas verdades como medios o actores políticos hay. Hemos visto esos y muchos otros problemas, pero al mismo tiempo no hemos encontrado otro sistema que asegure la capacidad de las minorías de llevar a la agenda pública sus necesidades para ser discutidas y, de ser aceptadas, satisfechas. Sobre la violencia no cabe como refutación aquí ya que es un medio y no un sistema político estable, es indudable que así como viola la democracia podría bien llevar a ella.

La Democracia, la Ley y el Estado encuentran su articulación en la figura del Ciudadano. Éste es una forma del individuo pero no es equiparable a él. Una persona puede ser un creyente, un practicante, un trabajador, un hombre, una mujer, etcétera; pero cada uno de esos calificativos es una faceta o forma de verla así como otra es la del Ciudadano. Con esta palabra se designa la personalidad política de una persona, se apunta a un individuo en tanto es reconocido como perteneciente a una sociedad con determinados derechos y obligaciones acorde al Estado de Derecho. El ciudadano es aquél en quien recae la ley y, por tanto, eventualmente el que la exige y el que la cumple. Por ello la condición de ciudadanía no depende únicamente de que el gobierno se la reconozca sino que es el propio individuo el que debe asegurar y preservar esta identidad jurídica en su relación cotidiana con la sociedad y con el Estado. El ciudadano puede y debe mejorar su condición política conociendo las leyes, las funciones del Estado y participando en su gobierno, lo que con sus bemoles significa participar en la democracia. Significa entonces que debe entender el carácter universal de la ley y exigir la imparcialidad de su aplicación a las instituciones. Significa que sólo se hace ciudadano si participa políticamente en alguna medida.

Las múltiples dimensiones del hombre pueden o no ser contradictorias, pueden o no ser complementarias. Por ejemplo: una persona puede ser un judeocristiano creyente y practicante puede obedecer el quinto mandamiento “No matarás”, lo que puede entrar en acuerdo con las disposiciones legales que condenan el homicidio, el asesinato o la ayuda al suicida; sin embargo el mismo mandamiento puede entrar en contradicción con leyes acerca de interrupción del embarazo, atenuantes de homicidio, eutanasia, entre otras. Su personalidad religiosa es responsabilidad de él ante la grey de la que forma parte, pero su personalidad legal es su responsabilidad ante el Estado nación u organismo supranacional del que forma parte. El individuo tiene que lidiar con ello y ver a cuál privilegiar pero la estabilidad social fundamentada en el pacto de derechos establecido en la Constitución sólo se logra privilegiando su personalidad ciudadana sobre otras.

Por otro lado pero en el mismo sentido, no hay que confundir la personalidad ética y/o moral con la personalidad política/ciudadana. Hace tiempo se hizo muy popular un video que acusaba todo el problema a la moral de las personas dando por hecho muchas nociones y exigencias que no son tan claras como parece creer quien lo realiza; pero ante todo supone que los deberes civiles están ligados y hasta subordinados a los deberes morales cosa que es profundamente falsa. No se llega a una moral coherente ni universalmente satisfactoria de la noche a la mañana y ésta, por completa que sea, no tiene por qué ser congruente con el sistema legal existente. Y, sobre el tema que nos ocupa, puede llegar a ser moralmente muy bueno ser leales a un compromiso clientelar pero no es en derecho ni siquiera un poco aceptable.

De forma que he ahí mi hipótesis: no somos ciudadanos en el México de hoy en día. Hay demasiados intereses y grupos creados que se niegan a acatar las responsabilidades explícitas e implícitas de ser ciudadano de un país y que intentan hacer pasar por ciudadanía juicios y acciones más ligadas a intereses particulares o esquemas categoriales de una índole completamente distinta, preferimos descalificar que reconocer cómo nos ayuda nuestra organización política. El primer paso para aprender a ser ciudadanos es leer la ley. El segundo es cumplirla. Ello no nos hace buenas personas. Un excelente ciudadano puede ser una porquería de persona y una buena persona no tiene que seguir en todo momento la ley. Pero, posiblemente, ser un buen ciudadano o, al menos, un buen prospecto de tal mediante la lectura de la ley es un buen paso para 1) mejorar nuestra sociedad y 2) ser una persona moralmente consistente.

El sistema corporativo tiene una caducidad natural pero ésta es cada vez más lejana en la medida en que, todos aquellos que no estamos integrados o relacionados de la misma manera a él, no podemos encontrar formas de construir puentes comunicativos, organización política, ni respuestas efectivas a las necesidades de todas aquellas personas que viven del sistema corporativo en distintas medidas empezando por las bases. Por supuesto no hemos logrado que los partidos limiten sus privilegios corporativos ya que es la fuente de su poder. Si nuestro programa más importante en elecciones es la democracia entonces ese gran voto duro, corporativo y clientelar es nuestro mayor fracaso. Esa es una de las razones por las que el PRI seguirá presente entre nosotros mucho tiempo.

Atte. Ilyadad

(1) Tal definición la extraigo de  http://www.bibliojuridica.org/libros/4/1627/5.pdf pág. 3 y ss.
(2) Como se lee en http://www.ejournal.unam.mx/rms/2010-1/RMS010000105.pdf pág. 3 y ss.
http://es.wikipedia.org/wiki/Corporativismo
http://es.wikipedia.org/wiki/Clientelismo_pol%C3%ADtico

¡Fuera Peña Nieto!

Quiero aclarar, primero que nada, que yo no odio a Enrique Peña Nieto. No lo odio sencillamente porque no tengo razón para odiarlo. Mi sentimiento hacia el señor es de profundo temor, temor de que llegue a la presidencia por las siguientes razones:

  1. Es el candidato de un partido que, contrario a su discurso, no ha sabido renovarse. Cuyos dirigentes no han transformado sus prácticas políticas, cuyos ideólogos han desaparecido suplantados por un puñado de tecnócratas y cuyas bases siguen demostrando una falta de educación política. Un partido que se ha vaciado de discurso y que no tiene proyecto de país.
  2. Es el candidato de otro partido, que sirve a intereses puramente familiares ligados a la industria farmacéutica. Que no ha hecho prácticamente nada por defender el medio ambiente y que, en cambio, se dedica a defender intereses políticos particulares y a saltar de alianza en alianza. Un partido que promueve el odio y la muerte en lugar de la vida que se supone es su causa principal.
  3. Es el candidato que, necesariamente, debe realizar alianzas con el resto de un partido corrupto cuyos gobernadores han cometido inumerables tropelías en el orden de lo civil, de lo político y de lo penal. Con personajes que han sido cómplices o criminales amparados por el Estado en insignificantes detalles como pedofilia, secuestro, tráfico de influencias, negligencia, corrupción, lavado de dinero, asesinato, etc.
  4. Es el candidato que ha tenido la menor cobertura crítica por los consorcios mediáticos del país. Al que algunos de los consorcios mediáticos rinden franca pleitesía (como se observa claramente en los periódicos de Vázquez Raña). Candidato que usa la imagen para fortalecer su campaña por encima del uso de conceptos, proyectos y valores.
  5. Es el candidato que se encuentra casado con una “artista” de Televisa. “Artista” cuya carrera es fatal y cuyo discurso artístico o intelectual es nulo, su propio epítome de “dime con quien andas y te diré quien eres”.
  6. Es el candidato que fue incapaz de revivir la infraestructura de la zona metropolitana y conurbada antes de lanzarse a apoyar la construcción de las financieramente jugosas Ciudades Bicentenario.
  7. Es el candidato que, a todas luces, más hace uso en su campaña del dispendio de recursos públicos en regalar baratijas o productos asistencialistas en lugar de promover la educación política y la organización de alternativas económicas en su partido. El que, aún suponiendo que no pueda cambiar ello, no le conozco colaborador alguno que tenga esa premisa política y la lleve a cabo.
  8. Es el candidato cuyo discurso, bellamente confeccionado, sigue siendo vacío pues usa las mismas frases sin dotarlas de contenido. El que rehuye mediante el discurso oficial adentrarse en los temas que tienen que ver con la transformación institucional y social de nuestro país así como de su proyección internacional.
  9. Es el candidato de un partido sin facciones de base claras y definidas. Que promueve el absurdo de que la unidad democrática es la inexistencia o negación del disenso. El que es impulsado por un sistema a todas luces autoritario en el que muchos de sus partidarios creen que el poder centralista y la mano dura es la mejor manera de sacar adelante a México.
  10. Es el candidato que aparece en las revistas de sociales simpatizando con medio mundo empresarial en cenas y bailes que disfrutan del derroche magnánimo y las costumbres conservadoras y de doble moral.
  11. Es el candidato cuya preparación retórica se ha traicionado a sí misma al ser incapaz de responder satisfactoriamente a cuestionamientos personales, incluso demostrando sus valores retrógradas y machistas.
  12. Es el candidato que, a pesar de los defectos ciudadanos y democráticos expuestos anteriormente, me parece incapaz por sí mismo de consolidar a todos los poderosos bajo su mando. El no es el poseedor del poder en su partido.
  13. Finalmente, es el candidato de un organismo político que no ha querido refundar ni el nombre a sabiendas de todos los errores históricamente cometidos por sus miembros y correligionarios. Es el partido que carga con la ignominia sin hacer nada por quitarse el juicio de la historia. Es el candidato que con sus errores en Atenco remarca y repite esa historia.

  • ¿Tu crées que puede quitarse el peso de éstos poderosos?
  • ¿Tu crées que es capaz de castigarlos por sus crímenes?
  • ¿Tu crées que es capaz de ser el Candidato del PRI sin pactar con ellos?
  • ¿Tu crées que todo lo logrado en los gobiernos priístas es suficiente para perdonar y ocultar sus crímenes?
  • ¿Tu crées que necesitamos al partido más centralista y corrupto para mantener y mejorar sus logros?
  • ¿Tu crées que el PRI de hoy sigue siendo el mismo que logró llevar a la industrialización de nuestro país?
  • ¿Tu crées que es mejor un Estado sin oposición que una democracia ciertamente caótica y crítica?
  • ¿Tu crées que habrá desarrollo económico palpable en nuestras casas malbaratando el país al extranjero?
  • ¿Tu crées que el pseudo-capitalismo criollo y conservador nos conviene para competir con los países desarrollados y en crisis?
  • ¿Tu de verdad crées que Enrique Peña Nieto es quien tiene el poder real en el PRI?

Di no al copetudo

Atte. Ilyadad.

El 94. Parte II: Colosio

Herido de muerte

Luis Donaldo Colosio Murrieta fue un político de origen sonorense nacido en 1950. Estudió en el Tec de Monterrey la licenciatura en economía de la cual egresó en 1972. Realizó estudios de maestría en la Universidad de Pensilvania y en 1979 una estancia de investigación en Austria. A su regreso tuvo diversos puestos académicos en el Colegio de México, la UNAM en la Universidad Anáhuac. Poco después se casó con una alumna recién egresada de ésta institución: Diana Laura Riojas quien siguió estudiando diplomados en México y Estados Unidos.

Desde los dieciocho años entró al Partido Revolucionario Institucional (en el turbulento año del 68) siguiendo (muy probablemente) los pasos de su padre, el señor Luis Colosio Fernández, quien saltó del sector privado al público durante los setentas hasta ocupar la Presidencia Municipal de su pueblo, Magdalena de Kino, en 1982. Al mismo tiempo Luis Donaldo entró a la estructura del partido ocupando el puesto de Subdirector de Análisis para la Planeación del Centro de Estudios Políticos, Económicos y Sociales (C.E.P.E.S) del PRI en el Distrito Federal.

Posteriormente saltó a la Secretaría de Programación y Presupuesto (SPP), bajo el mando de Carlos Salinas de Gortari, como Director General de Programación y Presupuesto Regional. Fue Diputado por Sonora. Posteriormente es designado Oficial Mayor del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido Revolucionario Institucional, y al poco tiempo Coordinador de la Campaña Presidencial de Salinas. Al mismo tiempo fue postulado como senador por Sonora sin embargo en 1988 se hace cargo de la presidencia del partido cargo que conservará hasta 1992. Entonces es nombrado Secretario de Desarrollo Urbano y Ecología la que se transforma en la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL). Después de una gestión de año y medio es nombrado candidato a la presidencia en noviembre de 1988.

El 23 de marzo de 1994 fue asesinado por arma de fuego durante un mítin en las afueras de la ciudad de Tijuana, apenas a los cuatro meses de empezada su campaña presidencial y a tres del inicio de la insurgencia neozapatista.

Las sospechas sobre el asesinato han sido múltiples aunque la sospecha colectiva siempre ha apuntado a un asesinato desde las cúpulas del poder Priísta y gubernamental, especialmente se apunta al entonces presidente Salinas. La tesis tradicional es que durante el año 1993 hubo una ruptura en el “grupo compacto” del salinismo; éste había sido creado por Camacho Solís, Salinas y otros personajes durante su paso por instituciones educativas como una estrategia de profesionalización y direccionamiento del poder público. Durante 12 años se logró mantener la cohesión del proyecto que nació en el sexenio de Miguel de la Madrid bajo el cobijo de la SPP. En ese transcurso ganaron poder político en el partido, posteriormente bajo todo el gobierno de Carlos Salinas.

Hacia 1993 la necesidad del traspaso presidencial llevó a contradicciones dentro del “grupo”. Al mismo tiempo el país empezó a sufrir una serie de cambios, convulsiones y crisis, económicas, sociales y políticas que separaron aún más a los miembros del grupo en el que resaltarían las figuras de Colosio, Camacho Solís y Salinas. Para muchas personas el punto de quiebre lo constituye el discurso del seis de marzo en el que hay un reconocimiento explícito a muchos problemas nacionales y la insuficiencia del partido y el gobierno para resolverlos. Ese discurso habría causado la ruptura con el presidente que eventualmente decidió asesinarlo.

Pero no es la única tesis presente. Muchos apuntan hacia el narcotráfico en tesis que van: desde el riesgo que constituía tener programas que cambiaran la dinámica del campo hasta narcos ardidos por haber sido corridos de lugares donde se realizarían mítines. También se apunta a una tesis estructural más amplia donde la ruptura del grupo compacto llevó a inmiscuirse en el complot a sectores empresariales y/o narcotraficantes.  Nunca faltó quien intentó apuntar hacia el PRD, el EZLN o algún otro grupo como causantes del atentado bajo el antecedente de los asesinatos y secuestros políticos de los setentas. Sin embargo la tesis del poder se reforzó rápidamente por los acontecimientos posteriores.

Apenas un día antes del asesinato Camacho Solís había declarado que ya no buscaría la candidatura. El día 23 de marzo Colosio llegó a Tijuana a las cuatro de la tarde y se trasladó directamente a Lomas Taurinas, una colonia en las afueras de Tijuana con un alto nivel de marginación haciendo media hora en el traslado. Durante mucho tiempo se ha especulado acerca de la elección del lugar para el mítin: la colonia estaba prácticamente incomunicada ya que se llegaba a ella por un pequeño puente de tablones colocada sobre un arroyuelo de aguas negras que imposibilitaba el acceso de vehículos. Colosio pasó el puente a pie y se dirigió al templete ubicado a setenta metros.

Después de treinta y cinco minutos de mítin el candidato empezó a trasladarse por la explanada muy lentamente por la aglomeración a su alrededor. A su alrededor tenía dos círculos de protección, el primero integrado por su escolta personal, el segundo por elementos del Grupo Omega. A trece metros y medio del templete alguien logra disparar a quemarropa a la cabeza del candidato con un revolver calibre 38 al que supuestamente sigue un disparo en el abdomen.

Se desata el caos y la confusión mientras el candidato cae inconciente, de manera casi inmediata es levantado torpemente por miembros de la escolta que tienen que sacarlo casi a rastras hasta la camioneta, la que en diez minutos lo traslada al hospital donde se mantiene con vida alrededor de hora y media. Finalmente a las 6:55 de la tarde sufre un paro cardiaco irreversible. Se consuma el primer asesinato de un candidato presidencial desde la muerte de Álvaro Obregón.

En el lugar fue detenido un joven de veinticinco años con chamarra negra que prácticamente es linchado por la población. De ahí toda la historia se sume en el misterio. El detenido fue llevado a la PGR en Tijuana donde fue interrogado y le fue tomada una declaración. Al día siguiente fue trasladado a la ciudad de México pero durante dos horas el detenido y su escolta se perdieron en lo que se considera fue un interrogatorio privado junto al mar a petición de Manlio Fabio Beltrones.

Por otro lado las fotos inmediatas al asesinato no muestran herida en el abdomen y en 2004 el académico Javier Hurtado mostró un video donde se muestra el momento en el que se metió a Colosio a la camioneta camino al hospital y en el que se percibe un resplandor que sale del interior así como, según Hurtado y otros, el sonido de un disparo. En esta tesis los propios agentes del Estado Mayor Presidencial habrían rematado al candidato.

Las investigaciones periciales fueron un caos, a las que se sumó la información contradictoria de la necropsia y luego la manera selectiva en que medios y gobierno seleccionaron y transmitieron esa información. De ahí surgió la versión de las dos armas ya que en un principio no fueron presentadas y existía la versión de que un arma le fue mostrada a Aburto quien la reconoció. Nadie ha podido obtener una versión satisfactoria sobre a qué hora llegaron los servicios periciales ni qué hicieron, en cuyo caos se inserta la aparición de una bala que policías municipales recogieron.

El problema más conocido lo constituyen los “tres Aburtos”. El pistolero que se ve en los videos al momento de los disparos que coincide con un joven encontrado muerto en un taller mecánico al siguiente día; éste no coincide con la persona detenida en ese momento por los miembros del EMP y en el que muchos ven a un supuesto agente del CISEN; y a su vez ninguno de los dos coinciden con el hombre que fue presentado en Almoloya a quien se le pidió rasurarse y cortarse el pelo lo que hizo más difícil su identificación. Incluso hay diferencias en las fotografías y la identificación judicial del implicado ¡teniéndolo detenido!

Supuestamente Salinas le ofreció a la viuda que la investigación fuera llevada a cabo por Santiago Oñate, amigo y colaborador del fallecido, a lo que Diana Laura se opuso proponiendo a Miguel Montes García ministro de la SCJN. Éste dió un primer vuelco a la investigación pero después de varios tropiezos y teorías increíbles terminó renunciando al cargo, particularmente después de que su propia promocionadora rechazó los resultados de la investigación. La subprocuradora de la PGJDF Olga Islas de Gonzáles Mariscal se retiró del cargo después de dejar abiertas catorce líneas de investigación. A continuación entra Antonio Lozano Gracia y Pablo Chapa Bezanilla quienes, como vimos en el post anterior, se hicieron cargo paralelamente de las investigaciones del caso Posadas Ocampo y Ruiz Massieu. Ambos salieron en medio de un descrédito ya incorregible ante la cantidad de irregularidades que esas y otras investigaciones acusaban.

Finalmente fue puesto al frente de la subprocuraduría especial Luis Raúl Gonzáles Pérez quien trató de poder orden en el caso y se dedicó a seguir 27 líneas de investigación al final de las cuales se llegó a la conclusión de que Mario Aburto fue el autor material e intelectual. Antes del cambio de sexenio la subprocuraduría fue cerrada y no hubo mención al caso en los años siguientes. La cantidad de sospechosos, teorías, líneas de investigación hace imposible obtener una certeza de lo sucedido ese día más allá de lo consignado por el video que retrata el disparo a la cabeza.

El mito se incrementa por las historias de poder que le siguen a todo el caso. El grupo compacto se deshizo con el ascenso de Zedillo al poder. Unpersonaje importante del grupo es Joseph Marie Córdoba Montoya, personaje francés por nacimiento que conoció a Salinas en Estados Unidos donde se incorporó a su equipo trasladándose a México para trabajar en el Colegio de México. De ahí se integró a la administración pública y se nacionalizó mexicano en 1985. Durante la presidencia de Salinas alcanzó el cargo de Jefe de Gabinete desde el cual se le imputan muchas acciones políticas y violentas así como un poder desmesurado. Se dice que era promovido como candidato por el Secretario de Hacienda Pedro Aspe quien se incorpora al equipo de Salinas desde su afiliación al PRI en 1980.

Córdoba Montoya no podía, en virtud de los requisitos para Presidente que establece la Constitución, ser candidato. Corren diversos rumores que insinúan que fue el responsable de presionar a Colosio a que renunciara a la candidatura en el momento de distanciamiento entre el candidato y el presidente. El 1° de abril del 94, ocho días después del asesinao, fue nombrado representante del gobierno mexicano ante el Banco Interamericano de Desarrollo. Desaparecido del poder durante años, reapareció durante una reunión convocada por el PRI en 2002.

Por su parte Pedro Aspe fue descartado de la lucha presidencial ya que no cumplía con el requisito de no haber ocupado una secretaría de estado seis meses antes de la elección. Después de que Zedillo tomara la presidencia fundó una empresa de consultoría para inversores: Protego Asesores, misma que ha dirigido hasta la actualidad. Formó parte del consejo directivo de la aerolínea Volaris y participó en la renegociación de la deuda del Distrito Federal bajo la administración de Marcelo Ebrard. Se sabe que tanto Aspe como Córdoba se han reincorporado al escenario político tras bambalinas promoviendo diversas iniciativas políticas y legales.

Manuel Camacho Solís fue uno de los primeros colaboradores de Salinas desde que estudiaron Economía en la UNAM. Ocupó diversos puestos de negociación y la Regencia del Departamento del Distrito Federal. Durante el resto de 1994 fue perdiendo su poder ante el partido por su posición de negociador con el PRD, sus infructuosas negociaciones con el EZLN, finalmente por las sospechas que se levantaron a la muerte de Colosio en torno a su papel en el crimen. Después de un año de desgaste político y también expulsado de las altas esferas por el nuevo presidente terminó renunciando al PRI en octubre del 95. Sin embargo prosiguió sus acercamientos a otros sectores políticos e intentó ser presidente en el 20oo, luego logró un acercamiento con el PRD que lo postuló como diputado sin integrarlo al partido. Terminó formando el movimiento Diálogo por la Reconstrucción de México (DIA) y sin duda fue quien propició el acercamiento de su ex-colaborador Marcelo Ebrard al PRD y a López Obrador hasta alcanzar la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.

El papel de Zedillo dentro del embrollo nunca ha sido aclarado. Zedillo era protegido de Córdoba y se dice que a éste le dedicó su tesis de doctorado. También tuvo un papel destacado dentro de la SPP y para unos parecía el candidato natural desde el principio. Para otros era alguien menor como lo mostraba el haber sido relegado a la Secretaría de Educación Pública (SEP) desde donde incorporó el comentario sobre los sucesos del 68 en Tlatelolco a los libros de texto gratuitos. Al encarcelar a Raúl Salinas y reordenar a la clase política se libró en buena medida de las sospechas en torno al caso Colosio.

Es indudable que en su momento el “grupo compacto” fue sumamente efectivo para escalar posiciones políticas dentro del PRI y del gobierno generando una extensa red de colaboradores en diversas áreas del poder. Por igual consiguieron alianzas con generaciones anteriores del partido que fueron generando una serie de colaboradores más jóvenes que les ayudaran en su proyecto. La clase política actual debe mucho a su red de relaciones incluso con el traspaso generacional y con la alternancia política.

El caso Colosio tiene actualmente un estatus especial. En 2006 la PGR declaró que la investigación se encontraba cerrada pero el caso continuaba abierto como lo demostró la petición de información al IFAI durante 2010. En este proceso se llegó a la conclusión de que los archivos y documentación relativos al caso permanecerían cerrados hasta la liberación de Mario Aburto en 2035.  Este material permanece en una bóveda especial del Archivo General de la Nación (AGN) desde que fue enviado por la fiscalía del caso cuatro semanas antes de que el poder pasara al Presidente Vicente Fox. El 29 de enero de 2007 la PGR informó al AGN que la situación del caso era “reservado”.

Es evidente que siguen estando en el poder muchos de los que actuaron discrecionalmente durante la investigación y en momentos posteriores. Es evidente que el crimen demostró la fragilidad del Estado, de sus instituciones y contribuyó al cambio político del año 2000. También es evidente que muchos de los vicios y defectos del sistema que llevaron a ese crimen y que perpetúan su impunidad siguen presentes en nuestra estructura política, gubernamental y social. Finalmente es imposible no ver que los poderes que participaron o al menos encubrieron u obstaculizaron las investigaciones en el caso Colosio pueden haber dejado los puestos públicos pero sin duda alguna siguen estando en el poder.

Atte: Ilyadad.

http://es.wikipedia.org/wiki/Luis_Donaldo_Colosio
http://es.wikipedia.org/wiki/Asesinato_de_Luis_Donaldo_Colosio_Murrieta
http://www.metroflog.com/cheko_colorado/20091208/1
http://www.terra.com.mx/noticias/articulo/156624/
http://www.oem.com.mx/esto/notas/n637412.htm
http://www.bibliotecas.tv/colosio/discursos/candidato06mar94.htm
http://jenarovillamil.wordpress.com/2011/03/19/marcelo-y-las-paradojas-del-%E2%80%9Cequipo-compacto%E2%80%9D/
http://www.proceso.com.mx/?p=307057
http://www.laregionenlinea.com/index.php?option=com_content&view=article&id=11048:iquien-esta-detras-del-atentado-a-colosio-cordoba-salinas-zedillo-dinos-del-pri-el-gran-capital&catid=83:nacionales&Itemid=966
http://www.isabelarvide.com/columna.php?columnaID=131CA85
http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&seccion=opinion&cat=11&id_nota=820822
http://mexicodesgraciado.blogspot.mx/2007/08/asesinato-de-luis-donaldo-colosio.html
http://homozapping.com.mx/2012/04/de-la-madrid-la-teleserie-de-la-familia-feliz/
http://www.proceso.com.mx/?p=305090
http://www.animalpolitico.com/2010/12/caso-colosio-bajo-reserva-hasta-2035/
http://www.jornada.unam.mx/2011/05/23/politica/019n1pol

http://www.proceso.com.mx/?p=305090

#YoSoy132

¡¡¡Yo Soy 132!!!
Sinceramente siempre he sido un escéptico de la educación privada a nivel superior. De su calidad, por sus contenidos, por sus valores, de su contraposición a la educación pública. Poco a poco durante los últimos años ha empezado a cambiar mi postura. No significa eso que me manifieste a favor de la educación privada. Creo firmemente que la educación es un derecho humano que debe ser gratuito, entendiendo que la sociedad paga a través de los impuestos el desarrollo científico, técnico, profesional de las siguientes generaciones.

Sin embargo es obvio que la apertura de la educación privada operada en los últimos 20 años ha generado una gran cantidad de comunidades estudiantiles y egresadas de esas modalidades educativas. También la caída en el poder adquisitivo, los pocos lugares en la educación pública y la ampliación de la matrícula de la educación privada ha hecho que ésta deje de ser un privilegio de sectores pudientes para transformarse en una opción de educación viable y al mismo tiempo un martirio económico de esas personas y las familias que las sostienen.

La educación privada superior comprende una amplia gama de ofertas, muchas no contempladas por la educación pública, tanto académicas, de calidad educativa, ideológicas, etc. La formación de una gran cantidad de profesionistas queda en manos de sistemas educativos con poca supervisión del Estado pero quienes, al final de cuentas, son parte importante del poder económico, social y técnico-científico de nuestro país.

Algunas de sus escuelas cuentan con una tradición y una calidad superior a pesar de que no comulgue con sus planes y valores como dije anteriormente. Lo que no nos habíamos puesto a pensar es en la existencia de pensamiento crítico dentro de esas universidades que fuera capaz de manifestarse a favor de causas sociales o protestas contra el sistema político. Tradicionalmente pensaba que, inclusive teniendo la conciencia de que el estudiante privado hace tiempo ha dejado de ser en todos los casos el hijo del poderoso, por diversas razones el estudiante privado era el aliado del sistema.

Los acontecimientos de las últimas semanas han servido para vencer ese prejuicio. He visto con sorpresa como algunos estudiantes de la universidad Iberoamericana encararon a Enrique Peña Nieto obligándole a mostrar una cara que el PRI no quiere reconocer: aún mantiene su autoritarismo tradicional. Al responder “Fue una decisión que asumo personalmente para restablecer el orden y la paz, lo hice en el uso legítimo de la fuerza que corresponde al Estado”, da cuenta de que avala: o la apariencia de seguridad propia a costa de un gobierno irresponsable, o de que sencillamente sigue convencido de que fue una medida apropiada responder a un problema social directamente con la violencia, así como mandar a una fuerza policial inadecuadamente entrenada para lidiar con la población cometiendo en el proceso graves violaciones a los derechos humanos.

Reciben a Peña en la Ibero

El resultado es el surgimiento de un movimiento estudiantil desde las escuelas privadas donde la agenda de derechos políticos se antepone a la de derechos sociales. Un movimiento que incorpora la comunicación con la educación pública lo que permite sumar las demandas de todo el sector estudiantil bajo la bandera de denuncia de los dos obstáculos estructurales para el avance de la democracia en nuestro país y de la ulterior mejora de las condiciones sociales: la partidocracia y la falta de democracia en medios.

El movimiento ha sido espontáneo y sus mejores apologistas han sido el propio Peña Nieto con su partido y Televisa. Lo han sido al tratar de minimizar sus demandas, al minimizar al movimiento, al desbocar a sus perros y permitir que insulten al movimiento sin ofrecer, en igualdad de condiciones, espacio a las opiniones que lo apoyan, al participar directamente de ataques violentos a otras expresiones paralelas como la Marcha AntiEPN, al defender posturas indefendibles cuando el derecho internacional se fundamenta hoy en día en los derechos humanos tanto políticos como sociales.

Hoy se celebró la primera Asamblea General del movimiento #YoSoy132 en las islas de Ciudad Universitaria con una asistencia, en mis cálculos, de cinco mil personas (los organizadores sostienen la cifra de siete mil). Los resultados son positivos pero contradictorios. La gran cantidad de asistentes de la educación pública y otros movimientos de izquierda avasalló al resto del movimiento con sus demandas y sus peticiones. Éstas se desbordaron hacia todos lados en las mesas incorporando programas que van más allá de esa búsqueda por la democracia en partidos y medios que parecía la intención inicial. Es un reto ahora a las universidades privadas asumir su participación activa en este movimiento y no dejar que lo tomemos en nuestras manos únicamente, hacer valer su punto de vista, sus necesidades en las asambleas futuras, estoy seguro de que ahí se mostrarán grandes disensos. Es importante reconocerlos si no se puede superarlos, no acallarlos sino entenderlos.

Dos elementos que me parecen importantísimos es que la organización de la asamblea se propone sea rotativa en sus sedes y en sus voceros, así como en los voceros de las comisiones. La asamblea del movimiento #YoSoy132 debe ser lo más horizontal posible. También debe ser el germen de un movimiento social que se ponga en contacto con los movimientos de otras naciones respecto de los cuales México ha estado atrasado el último año. Hay que contactar con la Primavera árabe, con el M15, con Occupy Wall Street.

El calendario inmediato reclama ocuparse de las elecciones que se realizarán dentro de un mes. El gran disenso recae en dos puntos: la posición respecto de la candidatura de Enrique Peña Nieto y la posición respecto del llamado al voto. Aunque se asume que el movimiento sea apartidista no se llega a un acuerdo total sobre si declararse AntiEPN y por qué. En el segundo caso dentro del movimiento existen posiciones abiertamente a favor del abstencionismo, del voto nulo, del voto útil, del voto razonado y del voto partidista.

Por todo eso: ¡#YoSoy132!

Nota de Televisa.

Atte: Ilyadad