Publicidad, género y sexo: ¿Qué hay de malo con un poco de cosificación?

Publicidad, género y sexo: ¿Qué hay de malo con un poco de cosificación?**.

POR LETRA S • 08 MAR 2013 • DISEXIONES •

El académico Suth Jally, profesor de comunicación de la Universidad de Massachusetts, reflexiona sobre el sexismo en la publicidad.

Sut Jhally*

Comienzo este ensayo con una suposición: la publicidad es una forma muy poderosa de comunicación social en la sociedad moderna. Ofrece el conjunto de imágenes con el mayor apoyo y la mayor concentración en cualquier parte del sistema de medios. La pregunta que deseo hacer y a la intento dar una respuesta a partir de esta suposición es qué subyace detrás del considerablepoder que la publicidad parece tener sobre su audiencia. Particularmente deseo hacer esto sin recurrir a explicaciones unidimensionales sobre la  manipulación y el uso de técnicas sofisticadas por los publicistas. No deseo negar este elemento (hay por supuesto una gran cantidad de conocimiento acumulado en la industria publicitaria sobre la persuasión) pero deseo escudriñar culturalmente en lugar de técnicamente. Sigue leyendo

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Cómo hacerse un lector rápido

Acabo de leer el libro Cómo hacerse un lector rápido de Redway Katheryn M. publicado por Deusto en 1995. Es un libro que, basado en la experiencia práctica del autor, da consejos para incrementar el ritmo de lectura particularmente en lectores lento. Es un libro de trabajo y práctica, un bestseller de estantería con métodos concretos, resumidos pero eficaces. Me parecen discutibles varios de los enfoques sobre la lectura que tiene pero, como advierte, está dedicado a lectores que necesitan o quieren incrementar la velocidad de lectura ya que su ritmo actual les resulta tortuoso. Este post resume algunos de los puntos más relevantes del libro.

El libro comienza marcando una diferencia importante: los tipos de lector. El libro está enfocado a profesionales que han tenido problemas para aumentar su velocidad de lectura y por ende de disfrutarla. Un niño, un estudiante, un adulto y un profesionista son lectores diferentes con diferentes necesidades. Como libro de trabajo se enfoca en ejercicios prácticos que no son lo más recomendable para que un niño mejore su capacidad lectora, pero al mismo tiempo recalca en el valor de la flexibilidad para que el lector adulto en general o profesionista en particular pueda adaptar el método a sus necesidades con confianza y tranquilidad.

La lectura es un proceso en el que intervienen las dos partes del cerebro. Recordemos que en la mayoría de las personas diestras la parte izquierda se destina a procesos lineales, poniendo la mayor atención en el pensamiento lógico, de análisis, en la escritura, etc. La parte derecha en cambio se encarga de realizar procesos paralelos, de los procesos de síntesis, del ritmo, la creatividad, etc. La buena lectura es un proceso que hace uso de ambas mitades del cerebro ya que un lector rápido no sólo atiende a análizar el texto sino que evoca continuamente imágenes mentales a partir de los grupos de palabras que observa.

Posteriormente, como parte importante de un libro de trabajo, establece una fórmula para calcular nuestra velocidad de lectura: Vel. de lectura =No. de palabras / minutos, fórmula muy útil y precisa cuando conocemos la extensión de nuestro texto. Si no conocemos la extensión de nuestro texto recomienda calcular el número de palabras a través de una media de las primeras líneas multiplicada por el número de éstas y de las páginas que leamos.

La técnica propuesta por el libro se basa en un proceso de reconocimiento de los malos hábitos que a través de la práctica serán eliminados para reforzar los positivos. Los primeros los agrupa en cuatro tipos:

  1. La subvocalización consiste en oír mentalmente las palabras una por una o pronunciarlas mientras se lee. Me parece sumamente útil y necesario atender a lo que se propone aquí como causas de este vicio. En la escuela debe haber un periodo en el que nos enseñen a reconocer letras y palabras una por una, posterior a éste deben enseñarnos a reconocer grupos de palabras estimulando la creación de imágenes mentales. El remedio que propone es, antes que nada, obligarse a leer más rápido entrenando para alcanzar una velocidad de lectura aceptable sin importar que en esos momentos no pueda comprender el texto.
  2. Reducir la dilación en empezar la lectura y las distracciones circundantes. Parte de la dificultad radica en como el sujeto enfrenta el proceso de lectura, la concentración es esencial por lo que recomienda
    • Empezar cuanto antes.
    • Dividir la materia en trozos
    • Tomar descansos de 5 minutos entre periodos de lectura de 20
    • Dedicarle periodos fijos y programados lo suficientemente largos para que pueda concentrarse y lo suficientemente cortos para que no resulte pesado.
    • El tiempo que se le dedique no debe tener distracciones por parte de nada ni nadie, es un tiempo dedicado a la lectura que usted y los demás deben respetar.
  3. Reducir la tensión. El autor se apoya en Charles Handy para establecer una diferencia entre “tensión” y “tirantez”. La primera en una medida determinada es recomendable para estimular al cuerpo a concentrarse en una actividad específica. Cuando la estimulación se prolonga al menos por varios días empieza a ser dañina y se transforma en tirantez. Si es esto lo que le impide leer se recomienda que haga una revisión y cambio de sus hábitos para reducir ese stress, que tome en consideración tomar una técnica o hábito que le permita tranquilizarse o que encuentre una “zona de estabilidad” en su vida cotidiana que le ayude a relajarse.
  4. El reto más grande lo constituye padecer dislexia. El autor reconoce que no puede combatir los efectos de una dislexia grave, pero en el caso de padecer una dislexia menor se pueden reducir sus efectos con los siguientes ejercicios:
    • Utilizar un indicador como el dedo para seguir la lectura.
    • En caso de que el movimiento de ojos sea demasiado errático, construir una tarjeta con una ranura del ancho y alto de una línea del texto por medio de la cual se realizará la lectura para forzar los ojos a realizar los movimientos horizontales necesarios.
  5. Ajustar el ambiente y el entorno para favorecer la concentración. Situarse en un lugar o habitación con una temperatura de 18 a 20 grados centígrados, poner una iluminación aceptable para sus ojos, conseguir una silla que permita una postura cómoda ligeramente reclinada hacia delante y leer mientras pueda concentrarse, si no se puede concentrar pare la lectura y continúe luego.
  6. Incrementar las habilidades de memoria y rememorización. La retención de determinado conocimiento recae rápidamente después de habernos enfrentado a éste, particularmente si no tenemosel estímulo o práctica correctos para afianzar ese conocimiento. Generar mecanismos mnemoténico como historias o relacionarlo con cosas que ya conocemos es muy recomendable para poder mantener los conocimientos, yo añadiría que es parte de un adecuado proceso de interiorización.
  7. También puede ayudarse con la creación de mapas mentales que permiten que rememore el texto de acuerdo a sus necesidades. Es importante que no los realice mientras lee sino posteriormente y que sean mapas mentales; esto es porque tomar apuntes mientras lee interrumpe su proceso de lectura, lo lleva por el razonamiento del autor que comúnmente no comparte los mismos intereses con usted como lector y por ende debe crear el mapa mental basado en sus conocimientos y lo que le interesa aprender del texto que rara vez es y puede ser todo.

Entrando en materia el método de entrenamiento que se propone se describe como escalonado compuesto de los siguientes pasos:

  1. Velocidad de lectura inicial. Tomar un ibro, marcar un tiempo de lectura y leerlo a la velocidad normal con que lee actualmente. Luego, a través de la fórmula anteriormente expuesta, calcular su velocidad de lectura. La velocidad media de un lector en inglés es de 200 a 300 palabras por minuto de acuerdo al autor y yo diría que no hay mucha diferencia con el espeñol.
  2. El siguiente paso es la motivación para ello hay que a) establecer objetivos y b) leer en series cortas. El primer paso consiste en no querer aprenderse todo el libro de memoria sino en poner atención a algo en específico como el personaje principal, determinado tema, etc. El segundo consiste en el ya enunciado de leer en series cortas y fijas que le permitan concentrarse pero sin hacerlo tortuoso y no leer si ha perdido la concentración.
  3. Se le llama fijación al salto que realizan los ojos para ubicarse en una nueva palabra. Se llama regresión al hecho de mirar una palabra que ya había sido leída por duda, inseguridad, etc. Tomar velocidad en el texto mejora la concentración por ello es importante evitar la regresión. Hay que continuar la lectura para acostumbrarse a concentrarse.
  4. Una parte que me parece es importantísima es la de la visión periférica. Como ya se mencionó anteriormente la lectura debe realizarse en grupos de palabras. Por tanto hay que mejorar la atención en la visión periférica para poder leer rápidamente las palabras adyacentes a aquella donde realizamos la fijación. El ejercicio recomendado es que alguien dibuje una línea vertical en una hoja y que a cada lado de la línea escriba palabras de semejante extensión. El reto consiste en desplazar sus ojos únicamente a través de la línea y contar el número de letras que tienen las palabras, lo importante es no mirar directamente las palabras sino contar sus letras desde la visión periférica. También examinar los límites de esa visión periférica observando hasta que palabra puede entender.
  5. Uso de un indicador, preferentemente el dedo.  Independientemente de que sea disléxico o no hay que evitar la regresión. Por ello es muy útil usar el dedo para seguir la lectura y llevar a los ojos por determinado rumbo sin que regresen. Este ejercicio también está escalonado dentro de sí. En primer lugar debe realizarse línea por línea aplicando lo aprendido hasta ahora. Luego se introduce el ritmo ayudado de un metrónomo o del propio corazón, poco a poco debe aumentarse la velocidad con que se va usando el dedo como guía. Una vez que se realiza con ritmo se va a acelerar al punto en que se realizarán rápidos zigzagueos por toda la página. Esto parte de que en este libro se tiene el principio Hojear también es leer; muchas personas no pueden ni tienen por qué leer un libro completo, un memo, un oficio, el objetivo del ejercicio es aprender a llevar una velocidad de lectura tanto visual como comprensiva tal que le permita identificar rápidamente palabras clave y relacionarlas para captar el contenido del documento sin leerlo completo o tener que regresar constantemente. Otro principio es que una lectura hecha muy despacio no tiene y generalmente no es mejor que dos lecturas rápidas.

Los principios sobre los que se basan estos ejercicios son: la flexibilidad, la sinceridad en l autoevalucación y la perseverancia. Cada ejercicio debe practicarse continuamente y en cada uno medir su velocidad de lectura para ir notando los avances, éstos no tienen por qué ser lineales, puede haber retrocesos esporádicos pero nunca serán fatales, con perseverancia habrá un incremento gradual y constante de la velocidad de lectura. Así mismo no debe elegir materiales pesados de lectura, debe empezar por novelas ligeras o pequeños textos técnicos que no reten demasiado la comprensión que estamos cultivando para eventualmente incrementar la dificultad. Finalmente se recomiendan dos ejercicios para el descanso de los ojos: el primero consistente en cerrar los ojos y apoyarlos sobre las manos cuando cada palma hace como una taza de manera que no presionemos los ojos, y entonces imaginar un amplio paisaje y mirar cada uno de sus detalles moviendo la mirada a lo largo y ancho de lo que imagina; el segundo consiste en mirar durante tres segundos un objeto lejano y enfocarlo, luego bajar la mirada y observar un objeto cercano tres segundos, repetir el proceso cinco veces.

Habiéndo aprendido las técnicas de lectura rápida se pasa a la lectura de un libro por medio de un método de seis fases metódicas.

  1. Evocación.
    • Objeto. Precalentar la lectura e identificar lagunas de conocimiento.
    • Método. Piense el título y apunte palabras clave que describan lo que ya conoce del tema. Manteniendo una actitud positiva trate de rememorar sobre el tema, casi ningún tema es lo suficientemente nuevo como para que no nos haga pensar en nada en lo absoluto.
    • Tiempo empleado. Dos minutos.
  2. Objetivos.
    • Objeto. Conseguir confianza y ayudar a adquirir velocidad.
    • Método. Preguntarse “¿Para qué leo este libro?”.  A través de dos o tres preguntas establecer un objetivo claro y específico cuidandose de establecer objetivos difusos o demasiado generales, ni tampoco tareas excesivas.
    • Tiempo empleado. Cinco minutos
  3. Visión de conjunto.
    • Objeto. Empezar a buscar información y decidir si vale la pena leer el libro.
    • Método. Con el condicionamiento de alta velocidad o zigzagueo rápido a través de la página debe darse una idea de lo que dice el libro atendiendo a su portada, índice, introducción, imágenes o diagramas, entre otras partes.
    • Tiempo empleado. Cinco minutos.
  4. Visión previa.
    • Objeto. Mantener centrada la atención.
    • Método. Por medio de una lectura un poco más específica tache o marque partes del libro o documento que no le van a servir.
    • Tiempo empleado. Diez minutos aunque el tiempo puede variar dependiendo la extensión.
  5. Visión a fondo.
    • Objeto. Entender detalladamente la lectura.
    • Método. Una vez que ha identificado lo que le interesa haga una lectura teniendo presente la comprensión del texto. Haga la lectura siguiendo los consejos anteriores y marque o subraye palabras clave. Si se tienen lagunas al final de la lectura vuélvalo a leer.
    • Tiempo empleado. El tiempo necesario sin hacer lenta la lectura y sin hacer regresiones.
  6. Repaso.
    • Objeto. Comprobar si se han alcanzado los objetivos.
    • Método. Rememore el libro realizando un mapa mental, dibújelo. De esta forma practicará lo aprendido y lo memorizará.
    • Tiempo empleado. Diez minutos, quizá más.

Consejos finales: No realice notas mientras lee, son actividades diferentes que se entorpecen. Además, como se dijo anteriormente, siguen el pensamiento del autor y no sus necesidades de comprensión. Espere al final y úselo como ejercicio para reforzar sus conocimientos. Sea flexible, con el tiempo aprenderá a realizar los ejercicios y la lectura de manera más natural por lo que también deberá adaptar sus ejercicios para que la lectura sea disfrutable descartando aquellos que ya domina o combinándolos.

Hasta aquí esta reseña del libro. Creo que es un libro de estantería, obviamente no es un título especializado, a pesar de ello me parece un manual muy útil para personas que tienen problemas con la lectura o para aquellos que participan en tareas de alfabetización o de mejora del proceso de lectura y escritura. Si bien el país tiene serios rezagos educativos las zonas urbanas por necesidad tienen un nivel de alfabetización mayor que las zonas rurales y, aunque no nos hallemos en los niveles de analfabetismo de hace unas décadas, el problema actual se halla más en la calidad de la lectura que en el reconocimiento de las palabras o las letras. Es importante incrementar la velocidad y comprensión promedio del lector nacional para generar una ciudadanía más informada y con mejores herramientas de discusión de todos los asuntos públicos y privados.

Absurdas discusiones

La revolución informática que vivimos ha transformado muchas cosas en nuestras relaciones sociales. La inovación que han constituído las redes sociales ha permitido masificar por fin los contenidos digitales dando un paso adelante en la democratización de la información y de la sociedad. Sostengo que esto constituye un paso más en un proceso continuado durante toda la historia del hombre donde sus mecanismos productivos y transformadores han tendido a generar una red de comunicación que permite acelerar y optimizar los mismos mecanismos productivos en que se genera. El desarrollo de la escritura, del correo, de las rutas comerciales, de lenguajes de códigos y signos diversos, del telégrafo, el teléfono, el radio, la televisión y el internet, entre otros inventos que en este momento pudieran faltarme, ha sido parte de un proceso globalizador de los medios transformadores del entorno como causa y como consecuencia.

El resultado de ese proceso es que las personas que participamos de los procesos productivos como trabajadores o como consumidores vemos incrementadas nuestras capacidades cognoscitivas, es decir, independientemente de en qué se trabaje o dónde se viva las personas tienen, en desigual medida, acceso a cada vez mayores volúmenes de información. Esto, a su vez, tiene como consecuencia un mayor conocimiento de las posibilidades de acción que tiene el individuo, amplía su perspectiva sobre la naturaleza y constitución del mundo que le rodea, le dota con ello de mayor poder en diferentes esferas de su vida a través del desarrollo de habilidades y capacidades técnicas, afectivas, intelectuales, políticas, éticas, tecnocientíficas, etc. Con mejores capacidades y habilidades políticas el grueso de las sociedades tiene cada vez mayor peso en las decisiones que afectan al conjunto, la democracia se ha fortalecido y el sistema que vivimos ha sido, en buena medida, un resultado de este factor en específico.

Sin embargo esta democracia y esta masificación de la información también han tenido resultados adversos. La misma sociedad se ha masificado al globalizar no solo la información sino también las técnicas (a través de la estandarización), las formas de vida (a través del consumo), los valores (con los medios de comunicación), etc., creando una forma de vida común y más homogénea que se manifiesta particularmente en la hegemonía económica, política y axiológica de los contextos urbanos y sus formas de pensamiento; algunos dicen que occidental pero eso es algo que siempre se discute qué significa. Un problema presente en esta perspectiva es ¿qué fue primero? ¿La forma de pensamiento o la forma de vida? Creo que esto constituye una falsa apreciación a través de una división tajante entre la estructura teórica y la práxis transformadora, ambas son acciones humanas que se derivan una de la otra y que van mutando conforme van transformando el entorno que la exige y apreciando de diferente manera ese mismo entorno. Hay puntos nítidos o marcados en la transformación que el hombre hace del mundo y los denominamos revoluciones o teorías pero en general existe un devenir constante en todos los procesos humanos por lo que me abstendría de sostener indiscutiblemente frases como “el origen del pensamiento actual…” o “el hecho que modificó al mundo…” a pesar de ser necesarias en el discurso.

Por lo anterior considero que las personas durante toda la historia han tenido contextos particulares y los han enfrentado con herramientas físicas e intelectuales propias para el problema al que se enfrentan. La gradual globalización del conocimiento y de las herramientas han homogeneizado los contextos a través de la creación de herramientas específicas disponibles en múltiples mercados que permiten enfrentarse a contextos más variados y de herramientas generales que permiten que los retos se reduzcan en variedad y complejidad. Ahora un carpintero tiene por igual acceso a pulidoras para diferentes maderas por lo que ya no tiene que trabajar con una madera en específico, por otro lado el uso del bolígrafo elimina el uso de carboncillo, pluma fuente, pluma de ave, etc. De esta manera la complejidad y diversidad del entorno disminuyen pero jamás desaparecen. Al final de cuentas hay cosas que no pueden igualarse como nuestra situación específica en un contexto social, geográfico, climático, afectivo, físico, etc., por lo que siguen existiendo necesidades específicas y diferentes formas de ver, concebir y explicar al mundo.

Hemos logrado homogeneizar nuestras necesidades y nuestras herramientas en buena medida pero no totalmente, el sistema (empezando por el capitalista) necesita algunas diferencias para seguir funcionando y hay otras que no se han podido vencer o superar o que, sencillamente, no es necesario modificar. La globalización de la información ha dotado progresivamente a muchos seres humanos del conocimiento de formas de pensar diferentes a la suyas, de conocimientos con los que no contaba y que contravienen o trastocan su anterior manera de concebir y enfrentarse al mundo, pero lo que no ha logrado, a pesar de masificar a la sociedad y sus espectros de opinión, es unificarla. Haciendo uso de una analogía puedo decir que si bien cada vez más nuestras maneras de ver al mundo pasan por el filtro de un color determinado, cada vez surgen más y más matices de esa región del espectro; incluso con ese espectro único muchas de sus tonalidades son diametralmente contrapuestas.

La razón de la diversidad de opinión no se reduce a nuestros diferentes contextos, o no sólo se explica mediante ellos, es posible darle otras explicaciones como diferencia en nuestra constitución y estado anímico, intelectual, epistémico, social.  Sin duda hay limitaciones históricas y constitutivas a la aprehensión y transmisión del conocimiento que genera diversidad de opiniones al irse transformando el signo y el significante de lo que consideramos conocimiento. Ahí entran profundos problemas de psicológía cognitiva, neurociencias, problemas lingüísticos y de semiótica sobre el proceso de comunicación y aprendizaje y todo ello quitando el problema de la intencionalidad por la cual una persona puede mentir y ser origen de otra divergencia. En resumen creo que por más que se masifique la sociedad en su forma de pensar es imposible llegar a una uniformidad de pensamiento y, junto con ello, de acción.

La diversidad se hace manifiesta con las redes sociales de manera inmediata a cualquiera que tenga acceso a los medios de comunicación electrónicos. Estas redes sociales se han convertido en origen primigenio de la información en múltiples ámbitos y un referente para tener acceso a mayor cantidad de información en menor tiempo. Pero, al mismo tiempo, problemas inherentes a toda clase de creación y transmisión de información se han vuelto más acuciantes. ¿Qué tan confiable son las redes sociales? ¿Cómo enfrentar la diversidad apabullante de opiniones? ¿Cómo superar más fácilmente las barreras idiomáticas? ¿Cómo juzgar la información que leo?

Es imposible e irresponsable de mi parte dar una respuesta aquí. Por un lado porque creo en muchas tesis sobre el relativismo y el pluralismo epistémico, en la diversidad de opiniones, de culturas, de preferencias y de todo aquello en lo que se puede ser diverso; por el otro porque ello no significa que me conforme con esa diversidad sino que creo que hay que buscar y construir los puentes entre esa diversidad para apoyar la dimensión positiva del proceso comunicativo y globalizador del que hablaba arriba. Sin embargo estamos lejos de tener teorías unificadas al respecto y las que yo conozco las manejo aún de manera muy deficiente.

Pero un problema mucho más urgente, y que es origen de este escrito, es el caos que se ha convertido el uso de las redes sociales. Aunque los logros de las redes sociales son inegables sus alcances son bastante discutibles para cada individuo. Sin conocimiento de las formas de argumentar, de la información necesaria para seguir un argumento, sin tener argumentos para sostener determinados juicios ni la voluntad para seguir los argumentos ajenos, la red se vuelve (quizá como parte y demostración de que constituyen nuestro nuevo espacio social) comúnmente un lugar donde se trasladan las mismas peleas absurdas y faltas de contenido, repletas de descalificaciones y esquematizaciones, que se realizan en cualquier chismerío barriobajero. Y eso constituye un problema pues aunque tengamos más herramientas para fundamentar nuestras opiniones parece ser que tenemos mayores probabilidades de perdernos en el mar de información que se nos presenta y los usuarios de la red, los votantes electorales y muchos otros tipos de sujetos participante de una comunidad epistémica y de decisión optan por la cerrazón, la violencia, el abstencionismo, el desinterés, el egoísmo y la apatía como ejes rectores de su actuar en estos ambientes o situaciones.

En esta masificación también se masifica (valga a redundancia) constantemente la estupidez humana ocasionando conflictos absurdos que sientan precedentes para la anulación del discurso, para cesar la crítica bien hecha y elaborada. En lugar de clarificar contribuye a crear un caos en la identidad personal, social, política y epistémica del sujeto. Sin duda hay factores estructurales propiciados por las formas de comunicación. Ejemplo de ello es el Twitter, lo que puede funcionar como un medio para acelerar el intercambio de información y toma de decisiones es usado para dirimir discusiones, generar rumores o generar falsas opinionesy controversias. Es tan absurdo intentar llegar a conclusiones específicas con Twitter como suponer que los grandes pensadores del siglo XIX hubieran hecho sus obras discutidas con colaboradores a partir del telégrafo, aún cuando esto sea posible no se daría sin asumir una posición de crítica y análisis recto conforme a la lógica y con mejores intenciones de discurso. Por las exigencias de cada tipo de discurso siguen existiendo oficios y disciplinas como la ciencia, la diplomacia, etc.

Pero no es algo que se vaya a dar en Twitter, ni en facebook, ni en otras redes de mensajeo reducido donde se tratan de dirimir muchos asuntos mediante una holgazanería inaudita y una ignorancia desvergonzada. Por ello estoy a favor de su uso para transmitir opiniones, ideas, percepciones, ocio, etc., pero no para agresiones sistemáticas que imposibilitan llegar a un consenso, que castran la pretensión de encontrar la verdad de los hechos, que ni siquiera tienen la pretensión de causar una discusión o una polémica en términos apasionados. Por el contrario: incitan a que no haya polémica sino conflicto el cual, la mayoría de las veces, es una completa pérdida de tiempo.

Maquiavelo y Sun Tzu dicen explícitamente: el engaño es la esencia de la guerra, el engaño lleva a la victoria. Schopenhauer y Musashi ahondan en la forma de los engaños o artimañanas que en la palabra o la espada son necesarios para vencer al contrincante. Gramsci y Julio César recuerdan la necesidad de convencimiento del otro para ganar el apoyo de un aliado o la descalificación de un contrincante y así sucesivamente. Pero en todos los casos hay un objetivo que hace necesario el uso de las artimañas necesarias para ganar una guerra ideológica, teorética o concreta. Con la masificación progresiva de los medios de comunicación se hace cada vez más patente la existencia de una gran cantidad de personas que no tiene las herramientas necesarias para llevar a cabo una exposición y argumentación de sus ideas, que compra ideas o emociones que trata de defender a ultranza porque existen en sus mentes como horizontes de sentido sin saber exactamente por qué ni para qué.

La existencia de las masas no es algo inaudito en realidad me parece bastante natural y en toda la historia se han hecho referencias a ella, pero (y no por ello dejaría de ser republicano ni demócrata) despierta las formas más rancias, retrógradas y energúmenas del pensamiento humano llevándolas a la colectivización y aduciéndo que ésto es la demostración o ejercicio de la democracia. Así mismo propicia una polarización social que sólo es limitada por el mismo sistema. Revela las grandes carencias culturales y educativas del grueso de la población y, lo que es peor, no nos da una pista de cómo intentará (intentaremos) subsanarlas. Es importante encontrar una solución a través de estos mismos medios antes de que las deficiencias que denuncia sean propiciadas y propulsadas por este mismo medio de comunicación y eventualmente se trasladen al mundo concreto de acciones interpersonales en forma de violencia como ya sucede actualmente.

No sé si la humanidad ha crecido, progresado o evolucionado en lo global con estas inovaciones. Hay dimensiones donde el hombre es o parece ser el mismo ser pulsional e incontrolable de toda la historia. De todas maneras prefiero soñar e intentar que encontremos maneras de ser diferentes a ello sin desdeñar lo que hemos sido y quizá siempre seamos. En resumen es un llamado a la civilidad cuando se discuten temas que consideramos de interés público, es un llamado a tener un pensamiento crítico y no meramente descalificador, una petición a incrementar los valores cívicos en este lugar cuasi extraterritorial que es la red sin por ello abandonar la guerra por defender nuestras creencias y formas de vida (lo que somos, lo que podemos y lo que debemos ser). Es traer banderas cada vez mejores así como mejores armas para una mejor guerra (por absurdo que suene) con mejores causas y mejores metas; o, por el contrario, para quitarse un problema y dejar de luchar.

Atte. Ilyadad

This is love (PJ Harvey said)

La lluvia amaina al atardecer. Las calles se llenan de multitudes que esperaban el cese del agua para regresar a sus hogares. Los motores truenan ensordecedores a causa del tráfico lento sobre un asfalto mojado. El deceso del día al tiempo que los cántaros celestes se vacían enfría subitamente una ciudad que hace unas horas sufría por el calor. Muy diferente es la tarde a la mañana en medio del humo y el concreto. Mientras que en las primeras horas las masas humanas se mueven mecanicamente, sombrías y somnolientas, marchando por túneles, pasillos y banquetas, por las tardes se tornan caóticas y temperamentales. multicolores, insoportables o sencillamente afables. Caminan a diferentes ritmos, unos corren perseguidos por el tiempo, otros caminan inundados de cansancio, unos hablan, otros callan, algunos caminan lentro acompañando a sus pares a un solo ritmo, abrazados o tomados de las manos. A veces se detienen y miran a los demás pasar, se abrazan más fuerte y se dicen cosas importantes que para el resto del mundo se perderán entre los incontables sonidos del ambiente. Entonces se besan y descansan uno en el otro. Aun cuando sus caras son serias, disfrutan de la charla y aún cuando sonríen y juegan con las palabras hablan con la más absoluta seriedad. Algunos ensombrecerán sus rostros mientras que otros enrojecerán de ira y, en ambos casos, se separarán. El resto seguirá su camino atraídos por sueños muchos de los cuales no se harán realidad. Ya se pierden de vista a la distancia, en la esquina o en algún bar. Yo me voy ya a mi escondrijo pues no deseo verlos más. Los observo porque me recuerdan tu presencia, la que hoy no tengo, razón por lo que quiero que ya vuelvas a mis brazos, vuelve pronto, vuelve ya.


Hay amantes que prometen, hay amantes que descreen. Los hay que sueñan y los hay que huyen de los sueños. Hay algunos que se celan y los hay que se comparten. También hay los que se desean sin amarse y los que se aman sin desearse. Los que se poseen mutuamente o los que, fuera de toda justicia, se poseen de distinta forma. Los que se la pasan riendo, gimiendo o llorando. Los que viven juntos y los que se ven nomás un rato. Muchos desean amarse mientras que otros jamás quisieran complicarse. Los que saben lo que quieren y esos que se pierden en el arte de quererse. Desafortunadamente hay aquellos que se ansían aun a golpes y otros que solo les gusta saber que en algún lugar son amados. Infinidad de ellos existen y todos son grandes aventueros, aman la vida y mueren bajo el fuego de un algo necesario que fluye incesante a través de ellos mismos. Unos son tan nuevos que se lastiman una y otra vez y llenos de alegría erran a menudo de manera inconsciente. Otros viven lacerados, yacen mutilados, menos amorosos mas no por ello menos amantes. Y es que el amor, como la vida, es una apuesta maldita, apuesta a perder. Todo por servir se acaba y si no es el amor el que se marchita será el cuerpò el que se apague provocando al otro sin querer una herida. Mal oficio éste de amar. Desde el deseo de unas horas hasta lka ilusión de eternidad causa pena yd esvaríos sin poderlos evitar. Y el que no así sufre, cruel e indemne suele tornarse, tiene el poder de las bestias y de las nubes su altivez, pero con un corazón cual roca emanada de las profundidades un verdugo sin sentido siempre es.


A veces pienso que no puedo
resistir el deseo de complicar este suceso,
evento que supera todos mis sueños y fantasías
liberándome de la carga de los anhelos más lejanos
y llevándome a los cielos de la vida que se precipita en caos.

Guíame hacia nuevos mares donde se respire
un aroma como el de tu cuerpo que me hace poder
entrever que existen puertos y bahías donde atracar
resistiéndome a las anclas de las tierras conocidas
regocijado en nuevos parajes donde correr y danzar
entregado yo a la vida y a la muerte del que quiere gozar
riberas y pendientes de dificultades que superar
o morir en el intento pero feliz en mi agonía al fin exhalar.

Vivimos con temores muy distintos tú y yo,
inmigrados de pasados diferentes nos venimos a encontrar,
los brujos y adivinos no me advirtieron nunca jamás
la clase de maravillas que en tu regazo iba yo a vivir
ahora que las vivo no las quiero abandonar
ni arriesgar que nuestros temores nos lleven al final
usurpando de nuevo mis tristezas este encantador lugar
emanado de mi alma cruel desierto en el que encontar
vides nuevas y perfumadas listas para cosechar
ambrosías que guardan en las ánforas un oscuro lugar (el de tu corazón aún tan lastimado).


Esta lucha por entendernos no sólo entre nosotros sino a nosotros mismos al vernos reflejados en el otro. Este pelear con las viejas heridas y la resistencia a crear sueños de opio por un cariño dogmático a una verdad y una realidad de la que dudamos constantemente. Si de verdad sabes que siendo entera tienes miedo, si descubres que la pasión te abandonó, que nunca supiste usar la razón… ¿Qué puedo decirte que te haga creer en nuevas historias? Atracción de pasajero nunca serás, humana eres y como tal al fracaso de los sueños te enfrentarás pero nadie que se tome la molestia de apreciar aunque sea un momento tu silencio podría olvidarlo, menos tus palabras. Tampoco tú tengas miedo de ser olvidada. Si desbordo mis sentidos y mis sentimientos yo sé que huirás. Pero hasta donde puedo negociar estas ganas de pensar en tí a toda hora y la necesidad de controlar mis gestos y mis pasiones espero encontrar la fórmula para darte sentimiento y hacerte ver lo especial que eres en mi existencia. Por favor vuelve más.


Alice – Tom Waits

Es un tiempo de ensueño en el que estamos
agitaste tu varita torcida
a lo largo de un estanque helado con la luna congelada.
El asesinato de las siluetas de cuervos es lo que vi
y las lágrimas en mi rostro
y los patines en el estanque
escriben Alice

Desaparezco en tu nombre
sin embargo deberías esperarme
en algún lugar sobre el mar.
Hay un naufragio de un barco,
Tu pelo es como la hierba del prado en la marea
Y las gotas de lluvia en mi ventana
Y el hielo en mi bebida
Cariño, todo lo que puedo pensar es Alice

Arithmetic arithmetock
Gira las manos hacia atrás en el reloj
¿Cómo es que el oceano golpea el barco?
¿Cómo encontró la navaja mi garganta?
Las únicas cadenas que me mantienen aquí
se enredan alrededor del muelle

Y es así que un beso secreto
trae la locura con la felicidad
y voy a pensar en esto:
Cuando me muera en mi tumba
Ponme a la deriva y estoy perdido por ahí
Y debo estar loco
Para ir a patinar por tu nombre
Y trazándolo dos veces
caía través del hielo
de Alice
Sólo hay Alice

 

Alegrías sin garantía.

¿A quién mierdas le reclamas cuando las alegrías de la vida se descomponen, caducan, se vencen, se terminan, se atrofian? ¿A quién le reclamas con derecho? ¿A Dios, al gobierno, a tu familia, a tí mismo, a madam sazú, a la suerte, al destino, a la vida misma? ¿Qué ganas con reclamar a quien no te va a contestar? La vida no es algo que alguien te da, ni algo que tú tomas, no es algo que te permitan como tampoco es algo que tu reclames. La vida está ahí y es un juego, quizá de cartas. Las cosas que sabes tuyas son tus fichas, tus habilidades, tus características, las cosas buenas y útiles con las que naciste, aquellas que adquiriste cuando creciste y hasta las que, sin ninguna razón aparente, la vida te regaló. Pero hay algo que no esta ahí entre las fichas: la inteligencia, la esperanza, la creatividad, la memoria y la voluntad. Esas eres tú. Esas nadie las ve, nadie las cuantifica, nadie las percibe hasta que tú las usas y las dejas ver. ¿Y las cartas? Las cartas son los hechos cotidianos, diarios, los del presente de esa vida que te estás jugando. Son el cruzar las calles, el platicar con otros, las decisiones diarias en el trabajo o en la casa, cada beso y cada caricia, cada contacto con los que quieres, cada cosa que estás viviendo está en esa mano que sostienes. Quizás veas las caras, quizá las ignores, quizá veas las cartas de otros, quizá las ignores. Quizá alguien te ayude a terminar este juego o quizá todos estén en contra tuya. Lo curioso, y realmente importante, es que siempre hay un poco de suerte, ignorancia, magia detrás de todo este juego. Y eso le da sabor, emoción a este juego pero también le da un sabor muy amargo a las derrotas sobretodo cuando luchas demasiado por obtener una buena mano en el juego. Así que cuando salen mál las cosas ¿a quién reclamas? ¿Quién va a oír tu queja o tu ruego en toda su amplitud? Puedes maldecir a alguien, a algo o puedes maldecir todo. Nadie te va a responder, ni el que rostro tiene por no ser del todo él culpable y por tanto no aceptar tal carga. Y mucho menos ese cosmos, ese grandísimo universo que hoy se ha inclinado para aplastarte contra el suelo y que lo beses en lo más amargo.

Así que no voy a reclamar a nadie esta derrota. Se me acabó la alegría. Fue buena cosecha y mejor plato mientras duró. Siento emerger esta tristeza desde el fondo. En la luz como en la sombra veo surgir los ojos de las amenazas perennes. Me agazapo de nuevo listo para defenderme seguro, como siempre, de que será la misma lucha vacía e insondable de todas las veces. Rasgar la oscuridad buscando desgarrar el manto del odio, la desesperación y la tristeza, pero siendo golpeado una y otra vez por estos formidables amos del corazón humano. Algunas cosas salieron mal. Quejarse no tiene sentido. De nuevo hay que ponerse en guardia listo a recibir el golpe. Así pasa la vida. ¿De verdad vale la pena semejante condena? Supongo que no he aprendido a ganar y en cambio me he acostumbrado a perder. Poco a poco caen de su tallo las alegrías vueltas de cristal para chocar estrepitosa y fatalmente contra el suelo fragmentándose infinitamente. La esperanza que las sostenía en su lugar ante los vientos adversos se ha secado y ahora caen ya marchitas. No queda más que barrer sus restos y contemplarlas volverse polvo, como la vida misma se tornará algún día. Ese polvo que alimentará de nuevo las esperanzas cuyos retoños son hoy tan pequeños que aun no nos percatamos de su existencia. Bella imagen parece cuando así la piensas pero es falsedad para el alma débil que se agota con facilidad. Envenenado el tronco de su fe solo puede llenar de brebajes ponzoñosos a la inteligencia y a la volundad. Lastimar las nuevas hojas, hacerlas crecer ya feas y putrefactas desde que asoman sus primeros trazos. Así es toda esta planta, la de una vida maldecida con la tristeza, engendrando tan cerca de la muerte que se cree a sí misma muerta.

Mas no soy tonto o si lo soy al menos no muy plástico. Si acaso la oscuridad puede ser de verdad un tono representativo de esos borrosos males que enriquecen nuestra vida debo recordar que es tan sólo una metáfora. La vida no se encierra en imágenes sino que usamos las imágenes para transmitir la vida, a otros, otros que podemos ser nosotros mismos. Así es todo arte y todo grito necesitado de ser escuchado. No tornaré mi grito en mi vida pues vivir la imagen es convertirse en mito de sí mismo. Mas no puedo decirte tampoco qué será de mi vida. Solo sé que estoy aquí, con esta alegría moribunda entre mis manos. La última del invierno. Como los copos que bajo el imperio del sol mueren, como el árbol que llora resinoso ante la partida de aves y mariposas, como las últimas nubes de la temporada que suben alto, muy alto, para perecer como blancas sábanas rasgadas por las estrellas, así miro yo mi alegría enternecido de su orgullo que la hace reír una y otra vez quizá sin darse cuenta de su ineluctable fin o quizá disfrutando el orgullo msimo de fenecer a las puertas de una nueva primavera. No puedo evitar que se desvanesca poco a poco. Al menos le prometo que el día que encuentre una alegría más grande y radiante no la olvidaré y que rezaré su letanía de carcajadas y sonrisas al estrechar esa imponente sensación de vida. Y si no es así guardaré cada resto de esperanza, de esos que se derraman cada vez que muere una dicha, y lo depositaré en una vieja caja de cigarros; cuando al fin me encuentre ante el foso al final del callejón de mis días, sacaré ese retacerío exquisito haciendo de él un delicado pero elegante pitillo y lo prenderé con la última brasa en mi corazón. Que mi epitafio ante la vida no sea el polvo que deja esta herida carne y estos cansados huesos, que mi epitafio sea la ceniza del cigarro para llevarme conmigo mis tontos sueños.

Atte. SicariusD3VX

Tristeza informática (lo de hoy)

From this moment,
How can it feel, this wrong.
Storm,
In the morning light,
I feel,
No more can I say,
Frozen to myself.
Portishead
 
Spaces, facebook, hi5, tagged, twitter, etc., etc., etc. El gran elogio a la vanidad humana. La nueva revolución tecnológica dentro de la revolución tecnológica nos sumerge en este mar de anabólicos directo al ego. Veanme soy un bit (Zergar dixit) ansioso por ser contemplado. En medio de la soledad y el aislamiento que producían los medios fríos o excesivamente plásticos y ante los cuales el espectador no había podido tomar el control ni aun con su poderosa arma del rating, surgió para nosotros el eden de internet con su vasta promesa de pendejadas. Una de las cuales, las de moda, son los perfiles, redes sociales y demás pendejadas. Veanme, tengo un ego y una personalidad que va más allá de lo que ven diariamente pues el día y nuestros contubernios en él son demasiado cortos para que me conozcan íntegramente. Veanme soy más de lo que alcanza a verse a simple vista y tengo muchas cosas que decir que puedo lanzar más allá que nunca en la vida. Mi grito no lo interrumpen las montañas, ni mi estamento económico, ni (del todo) los poderes fácticos. Mi grito va más allá y vaga por la red con la capacidad de alcanzar a cualquiera que cuente con una pantalla y una conexión a internet.
 
Mentira. Mi grito sale disparado y obedece al circo teleológico de su construcción. El nuevo instrumento de masificación del máximo valor de la modernidad: el individualismo. Porque soy lo que digo soy lo que soy. Y entonces el humano se mediatizó a sí mismo al nivel más individual que jamás habia alcanzado. Somos lo que queremos proyectar pero ahora podemos proyectar todo el tiempo, la proyección se vuelve nuestro ser en tanto individuos mediáticos. Introducimos al expectador hasta el baño o la cocina (literalmente), un expectador que cuenta con el pdoer del veto lingüistico: el gran y portentoso Comment. Entonces descubrimos que podíamos ser otros, que podíamos ser estrellas, que podíamos ser famosos, efímeros pero famosos, conquistando el creciente número de las visitas y los comentarios. En la red nuestro poder crece, en la farsa democrática encontramos una nueva herramienta para alzar la voz de nuestra opinión. Pero todo tiene un karma, nuestras mentes se hallan más suscptibles al poder de la mediatización y los grandes focos de información controlados por el poder fáctico dominan el qué hacemos, el qué opinamos, el qué decimos, en qué creemos. Somos apéndices informáticos del poder informático ayudándole a construir su imperio. Somos los esclavos de nuestra propia libertad alcanzada allá donde el mundo parece mejor porque sólo existe la imagen y el texto, es una libertad (como todas) respecto a: respecto a la incapacidad de hacernos valer en un mundo donde el individualismo es una situación de poder o donde lo que valemos es insuficiente para quienes lo cuantifican y al final de cuentas para nosotros mismos.
 
Y nos despertamos en el mundo del individualismo mediatizante. De la comparación rapaz. Del diálogo sin diálogo. Otro paso en el proceso. Excepto por el diálogo vivo recreado. Twitter, Messenger, ICQ, chat, etc. De nuevo tenemos la capacidad de comunicarnos unos con otros. Quien guste tiene la oportunidad de arrojar su opinión al torbellino de la información, quien guste puede compartirla y participar en la creación una comunidad política y cognoscente que se diluye con otras en un sistema de horizontalización de opinión nunca antes visto. Parecería positivo y creo que lo es. Pero nuestras opiniones van ligadas a una cantidad monumental de publicidad e información basura, mediatizante, distractora que limita el alcance de la construccion de comunidades digitales. Las opiniones giran más y más en torno al consumo y no a la participación activa pues este medio no es por sí constructor de la realidad sino tan sólo un poderoso medio de modificación partiendo de su capacidad de poder y comunicación. Las costumbres de todos cambian para adaptarse al medio pero el medio es incapaz de transformar el estrato productivo, únicamente entra en el juego de interacciones de promover conductas individualistas, trabajos individualistas, esquemas individualistas de vida y no para construir a base de ello una sociedad diferente sino como enajenador de la vida cotidiana de las personas a la cual aun estamos muy lejos de despegarnos.
 

Lógica evolutiva incompleta (para un amigo)

 
Sería demasiada pretensión el decir que tengo una especie de transtorno de personalidad, bipolaridad o alguna de esas chingaderas psicológico-psiquiátricas que tanto están en boga. Creo que soy como cualquier persona: contradictoria, incoherente, incongruente, etc. La diferencia estriba en que a diferencia de miles de millones pero de manera similar a cientos de los mismos soy bastante cínico y descarado al respecto (más lo segundo que lo primero) aunque no siempre (sigo siendo bastante "hipóooooooooocrita" -voca dixit ). Hay personas con las que me puedo comportar como un verdadero patán y personas a las que no puedo ni mirarlas a los ojos. Creo que eso depende en buena parte de qué tanto me conocen. Conforme más me conoce una persona menos puedo verla a los ojos y mi comportamiento se vuelve más predecible (no solamente para los demás sino principalmente ante mí mismo pues me retraigo). ¿Alguna vez han sentido eso? Se siente ogete, al menos en mi caso. Pero tiene su lado divertido, cuando conoces a alguien nuevo puedes explorar otras capacidades de tu personalidad claro que el costo es que disocias o enajenas tus conductas a las necesidades o requerimientos del grupo social con el que te relacionas en ese momento.
 
Supongo de cualquier forma que hay una especie de personalidad única que nos conforma. Si no fuera así ¿cómo podría estar escribiendo esto? Algunas veces he tratado de que los otros me digan como soy y entonces soy víctima de mis propios pecados: unos dicen que soy así, otros que asa, otros ven que cambio y desconfían, otros piensan que alardeo (a veces no se equivocan), otros pensarán que soy un pobre diablo. Bueno al menos bastantes dicen que estoy loco… bonita figura para decir que soy un pendejo seudoextravagante al que tiran… de loco. Tiene sus partes divertidas insisto y al mismo tiempo no. Supongo que hay algo que si está mal, algo que no está cuadrando de la manera más deseable u óptima. No digo mejor, es un término que a veces se malinterpreta, al fin de cuentas cada quien puede vivir su vida como le venga en gana o acatando el destino que le toca. Pero bueno así soy y verme en el espejo no me basta para saber qué implica eso.
 
Escribo esto por una persona (entre muchas) que creo desconfía de mí, me guarda algún rencor, resentimiento o sólo tiene esa capacidad crítica para marcar distancia de mis cambios de opinión, de mis ganas de imponer mi pensamiento y de mis altibajos de comportamiento. Bueno quizás tú, lector accidental, que lees esto también te sientas identificado en cuyo caso pues felicidades por conocerme un poco más. Pero espero que tú, en quien pienso al escribir estas líneas, sepas que a tí me dirijo y lo hago con especial atención. No escribo para alguien si no es alguien a quien quiero, admiro y respeto (o al menos trato ésto último) profundamente aunque a tí no te consta. Si llegaste hasta aquí te lo agradezco y te aviso: lo demás es paja.
 
Decía Alejandro Aura en su poema de despedida algo así como que el mundo ya estaba mal cuando llegamos y pues qué se le iba a hacer si ya estaba tan mal. Algo así. Sin embargo también aclara que lo que fuimos haciendo se fue quedando y lo que no logramos hacer ya les tocará a los que nos siguen terminarlo. En la vida (lo dice un creyente del destino) nos toca hacer las cosas que nos toca hacer. Somos un tren que estrena una vía, que no conoce, de la cual no puede salirse (aunque sí volcarse) y que nunca volverá a recorrer. En este viaje de ida y sin regreso el maquinista toma decisiones, la hace de carbonero, de "claxonero" y de guardavías en algunas ocasiones. Pero por desgracia éste maquinista nunca ha visto la vía y no sabe que habrá más adelante aunque atisba un tramo de la vía en el horizonte y así se da una idea de cómo ha de ser el resto del camino.
 
Supongamos que por alguna razón el maquinista le pide ayuda a un pasajero (por ser mero observador, no malinterpretemos la parábola). Le pide un consejo o simplemente platica acerca del viaje entreteniéndose con el pasajero en cuestiones técnicas. El pasajero tiene tres opciones: mandar al diablo al maquinista con su conversación, escuchar al maquinista y dialogar con él. Si toma la última necesariamente tiene que pasar por la segunda a menos que sea un imbécil parlanchín. En caso de dialogar con él puede: ser propositivo, ser crítico o dedicarse a hacer comentarios negativos. Personalmente me he dedicado a casi todas las opciones, con excepción de mandar al diablo al maquinista… cosa que quizá debería hacer. Todos somos maquinistas de nuestras vidas, las máquinas se parecen y las vías se parecen pero siguen siendo diferentes. Antes de meterme con una estupidez sobre identidad inentendible e inextricable me refrenaré para decir mi punto: no sé si pueda dar un buen consejo a alguien más o responder apropiadamente a un cuestionamiento suyo por lo que toda plática es meramente un juego… nada es serio en esta vida. No digo que sea inútil e intrascendente. Es sencillamente una respuesta al aire aparentemente apropiada para los efectos y necesidades de quien la propicia. Quizá estoy siendo soberbio y altanero pero así me lo parece.
 
Me rindo a ser coherente y congruente en toda ocasión, en todo momento y en todo lugar. Somos demasiado pequeños para responder satisfactoriamente a nuestras necesidades de cualquier tipo. O quizá tan solo dentro de mi escepticismo estoy inundándome de lo que hoy leí definido como: agorafobia espiritual. Nunca vamos a dejar de tener problemas y nunca vamos a dejar de tratar de resolverlos. Nunca van a ser reales las soluciones, tan sólo nos parecerán satisfactorias. Nunca dejaremos de tener ideales inmóviles y jamás podremos conceptualizar el dinamismo real existente y experimentable. No sólo el ejercicio intelectual me parece un juego, ni las pláticas y los consejos, la vida entera me parece un chiste de humor negro. Y estoy seguro de que esa respuesta es igualmente limitada e insatisfactoria. No podemos ni debemos dejar de dar soluciones, opiniones, ideas. Pero no me gusta creer en lo que digo. No es que sean problemas del lenguaje como dice entre broma y broma, la vida es un problema paradójico y absurdo ante nuestras pequeñas mentes y no se puede circunscribir sólo con reglas lógicas, semánticas, semióticas, ni gramaticales. Se extiende a la comunicación de los sentidos, de las dimensiones psicológicas, de las personalidades sociales, de las interacciones infinitas entre elementos del todo que siempre entran en contradicción y lucha. Contra eso no hay razonamiento ni discurso que pueda aspirar a vislumbrar orden sino tan sólo realizar un boceto parco y fallido del universo. Y de nuevo repito: mi respuesta es igualmente limitada e insatisfactoria.
 
Por eso cambio, por eso muto. Diversifiquémonos en nuestro vano intento de sobrevivir. Tendrá sentido mientras el medio sea diverso. Lógica evolutiva (si acaso eso existe o al menos mi ilusión es útil). Pero puedes confiar en la máscara y si sabes de constantes entre ellas con más razón aún. No sé quien soy pero estoy seguro que (si miras de cerca) no me parezco a nadie.
 

 
Leí bastante y no soy un lector asiduo
razoné dia y noche y no soy un pensador
aprendí muchas cosas y no me volví erudito
pensé en lo que aprendí y aprendí a pensar
y disto mucho de ser un sabio
estudié fotografía y no soy un fotógrafo
miré adentro de la tecnología y nunca entendí cómo funciona
rasgué mi guitarra, entoné la voz e intenté el piano
y sin embargo aún no tengo madera de músico
amé y amé y eso no me hizo buen amante
escribí vaciando tinteros y no me volví escritor
ordené las palabras con emociones y
por más que intento, no son buenos mis poemas
tomo mucho alcohol y eso no me hace buen bebedor
enfrenté el mundo y en lugar de valiente me volví temerario
vi en mi interior y en lugar de valiente me torné cobarde
camino y camino y no soy buen caminante
amo, quiero, estimo y no conozco la llave de la amistad
quizá vuelo muy lejos buscando una quimera
quizá nunca sea nada digno de recordar
(acaso pongo delante pura y falsa vanidad)
si a cada paso uno topa su destino cómo aprender
a alzar la cara y a través de estos ciegos ojos
entrever e imaginar al mismo tiempo el horizonte
para plantar el pie seguro, para avanzar decididamente
para aprender a saltar los charcos, evitar las cuencas
para vivir orgulloso del pasado
para esperar con plenitud nuestro futuro
para encontrar dicha en el presente
me río de los que dicen haber encontrado el secreto
luego leo sus claves y sus notas buscando un amuleto
somos el mismo y somos otros no lo entiendo
solo la muerte puede ayudarme con este enredo
 
Atte SicD