Poemas ajenos, sentimientos propios (II)

Pterdaktil II por Michael Hutter

Revisión de Causa
Roque Dalton

Dolor el de la serpiente que no posee párpados.
Cómo no tener el veneno de saludo
ignorando la fácil solución de incluirnos en la sombra?

Ii
Lawrence Ferlinghetti

¿Qué es ese esperma
que inunda el mundo
qué es ese esperma
que llena el vacío
serpenteando serpenteando?
Sólo son los humanos cogiendo querida
sólo los humanos cogiendo
¿ Y qué sucederá después mi querida
cuando existan diez por cada uno
y la humanidad esté en peligro ?
¿ Qué está diciendo ese Papa ?
¿ Qué es lo que dice todavía querida ?
¿ Qué es lo que dice ese Papa ?
Sólo repite lo que ha dicho siempre
lo que dijo en el año mil
cuando solo había un millón
de almas sobre la tierra
mi querida
Pero ¿ es que el Papa
no lee las noticias ?
¿ O es que ha dejado de contar ?
El sólo piensa en las almas mi querida
El sólo cuenta las almas mi querida
que nunca deben ser asesinadas querida
y que ahora son un billón de billones
y sumando
¿ Cómo solucionaremos este problema querida
cómo podremos solucionarlo alguna vez
si nuestro instinto básico
es procrear procrear procrear
con aquellos más queridos ?
¿ Y una mujer que no tiene niños
no es un fracaso ?
(¿ Para qué te casas
si no deseas tener niños ?
Apúrate por favor ya es tiempo )
¿ Y un hombre no es un fracaso querida
no deja de ser hombre un macho querida
si no puede hacer niños ?
Y dime ¿ No es todo nuestro deber todavía
mantener la raza humana en funcionamiento
mantenerla en crecimiento crecimiento crecimiento ?
Pero nosotros crecimos en los sesentas querida
crecimos en los sesentas querida
y “Haz el amor no la guerra”
fue nuestra consigna
Así que haz más el amor y haz menos la guerra
Haz más el amor pero no cojas no cojas no cojas
Haz más el amor a la Kundalini
con toda tu contenida pasión
Y recuéstate conmigo
ven recuéstate conmigo
toda la noche conmigo
bajo el castaño
en la tierra del halcón y la paloma
Ven recuéstate conmigo
toda la noche conmigo
bajo el castaño
toda la noche bajo el castaño
sin hacer el amor…

Mi amada que no quiere amarme…
Jack Kerouac

Mi amada que no quiere amarme:
Mi vida que no puede amarme:
Las seduzco a ambas.

Ella con mis besos rotundos…
(En la sonrisa de mi amada la aprobación del cosmos)
La vida es mi arte…
(Protección frente a la muerte)
Así sin autorización vivo.
(¡Qué desgraciada teodicea!)

Uno no sabe—
Uno desea—
Lo que es la suma.

Súbitamente
Yukio Mishima

Espera. Qué es eso?
No te vayas. No sabía que tu llegada fuera
Como el primer capullo de cerezo
Que se adelanta osado ala primavera
Como un telegrama que la alegría
Le envía
Al florecimiento y el verdor
Para que se dé prisa y venga, de forma intempestiva.
Aguarda. No esperaba tanto primor
Ni tanta dulzura súbita y sorpresiva.
Perdóname el no estar preparado, fuera de color,
Sino mas bien anonadado,
Y tan infecciosamente infatuado.
Quédate. No me perdonaría
Si más luego descubriría
Que por estar atónito, dejé escapar al amor.

Fotografía de Alva Bernadine

Dr. Atl, El paisaje es:
para el agricultor, una promesa de cosechas;
para el ingeniero, un campo de mediciones;
para el militar, claro, un campo de batalla;
para el excursionista, una serie de distancias que recorrer;
para el geógrafo, una complicada fracción del Planeta;
para el automovilista, un panorama inconexo cortado por una serpiente de cemento que está obligado a tragarse;
para el alpinista, un manto azul que se extiende a sus pies;
para el presidente municipal, el área de sus roberías;
para el citadino, el paisaje no existe.

Pero para un pintor, para el artista, para aquel que pueda captar un fragmento de la vasta extensión de los cielos y la tierra, para un caminante, para un indio -ser contemplativo por excelencia- el paisaje es el ritmo de ondas que la naturaleza extiende tal vez generosamente, donde saturamos el espíritu de excelsas situaciones de belleza y energía.

El trueno cae…
Armando Roa Bastos

El trueno cae y se queda entre las hojas
Los animales comen las hojas y se ponen violentos
Los hombres comen los animales y se pone violento
La tierra se come a los hombres y
Empieza a rugir como el trueno
(de una leyenda aborigen)

El amor no es la obra
Rodolfo Alonso

Poeta: es un grave, trágico error esperar afecto de transacciones, obras de arte, actitudes, objetos, devociones. El afecto –el amor– sólo es cosa que puedan dar las cosas vivas. (Cosa de piel, de sonrisa, de lágrimas). Y, entre humanos, sólo los seres humanos. No desmerezcas de tu obra. Posa en ella tu amor. Pero darlo o recibirlo sólo es cosa de hombres, de hembras, de seres vivos, cambiantes, tercos, encarnados, soñantes, fértiles. No de papeles.

Querría ser
Roberto Fernández Retamar

Este poeta delicado
Querría ser aquel comandante
Que querría ser aquel filósofo
Que querría ser aquel dirigente
Que guarda en una gaveta con llave
Los versos que escribe de noche.

Deber y derecho de escribir sobre todo
Roberto Fernández Retamar

Absurda la idea de que sólo puedes escribir sobre lo que te ha ocurrido
(Lo pequeño, lo ínfimo que le ha ocurrido a ese cuerpo, a esa vida entre sus fechas),
Como si todo no te hubiera ocurrido, como si
Hubiera una tarde que no cayera para ti,
Como si todos los imperios destruidos, aventados por los desiertos, devorados por las selvas,
No hubieran conducido hasta ti;
Como si el más lejano astro, extraviado al borde del universo,
Y también los astros que hoy ya no existen,
Y las nebulosas pensativas,
No hubieran trabajado, sabiéndolo o sin saberlo,
Para ti, para este instante, para este poema
Que se escribe gracias al aliento exhalado por Miranda o por Jenofonte,
Con un trozo sobrante de Casiopea.

Obra de Nguyen Xuan Huy

Oh cama de hotel
Federico García Lorca

¡Oh cama de hotel!
¡Oh dulce cama!
Sábana de blancuras y rocío
¡Oh rumor de tu cuerpo con el mío!
Oh gruta de algodón, penumbra y llama
Oh lirio doble que el amor enrama
con tus muslos de lumbre y mardo frío
¡Oh barca vacilante, claro rojo!
a veces ruiseñor y a veces rama.

Aquel rubio de Albacete…
Federico García Lorca

Aquel rubio de Albacete
vino, madre, y me miró.
¡No lo puedo mirar yo!
Aquel rubio de los trigos
hijo de la verde aurora,
alto, sólo y sin amigos
pisó mi calle a deshora.
La noche se tiñe y dora
de un delicado fulgor
¡No lo puedo mirar yo!
Aquel lindo de cintura
sentí galán sin…
sembró por mi noche obscura
su amarillo jazminero
tanto me quiere y le quiero
que mis ojos se llevó.
¡No lo puedo mirar yo!
Aquel joven de la Mancha
vino, madre, y me miró.
¡No lo puedo mirar yo!

Triste cosa…
Baltasar Gracián

Triste cosa es no tener amigos,
pero más triste debe ser no tener enemigos,
porque quien enemigos no tenga,
señal de que no tiene:
ni talento que haga sombra,
ni valor que le teman,
ni honra que le murmuren,
ni bienes que le codicien,
ni cosa buena que le envidien

The Lonely Street
William Carlos Williams

School is over. It is too hot
to walk at ease. At ease
in light frocks they walk the streets
to while the time away.
They have grown tall. They hold
pink flames in their right hands.
In white from head to foot,
with sidelong, idle look—
in yellow, floating stuff,
black sash and stockings—
touching their avid mouths
with pink sugar on a stick—
like a carnation each holds in her hand—
they mount the lonely street.

Pintura de Monica Cook

ELLA
Isabel Gonzáles, Lamia

He borrado tu nombre del teléfono.
He destruido tus cartas.
He tirado las flores que arrancaste a la ribera.
He bebido con otros,
he sentido el deseo,
he llorado tu ausencia.
Y,
ahora,
la odio a ella.

Nunca sale lo que viste (fragmento)
 Hermann Bellingghausen 

Las palabras dan el sonido de las
cosas,
no su ruido.
Subrayan las apariencias de la imagen
y le fijan un sentido a la profundidad.
Pueden explicarse hasta el cansancio
y dejarnos exhaustos,
pero también decantar sin
explicaciones
las interminables cáscaras de la
imaginación
y ser verdad todo lo que inventan.
Ellas sobreviven las epidemias de
fuego.
Y de qué sirve la flor
sin nadie que diga que es flor.

Recuerdo
Hölderlin

El viento del nordeste se levanta,
De todos los vientos mi preferido
Porque promete a los marinos
Espíritu ardiente y travesía feliz.
Parte entonces y lleva mi saludo
Al bello Garona
Y a los jardines de Burdeos, allá lejos
Donde el sendero sobre la orilla abrupta
Se estira, donde el torrente entra
Profundo en el río, y en la orilla
Contempla desde lejos una noble pareja
De robles y álamos de plata.

Recuerdo todavía, y vuelvo a ver
Esas grandes cimas que inclina
Sobre el molino el bosque de olmos,
Y en el patio una higuera crece.
Allí van en los días de fiesta
Mujeres morenas
Sobre el suelo suave como una seda,
En tiempos de marzo,
Cuando noche y día duran lo mismo,
Cuando sobre los lentos senderos
Con su carga leve de sueños
Brillantes, se desliza el balanceo de las brisas.

¡Ah! ¡Que alguien me tienda,
Colmada de su luz oscura,
La copa fragante
Que me dará el reposo! ¡O la dulzura
De un adormecerse entre las sombras!
No es buena
La ausencia en el alma de un pasajero
Pensamiento, mientras que
Una conversación, eso es bueno, y decir
Lo que piensa el corazón, oír extensamente hablar
De las jornadas de amor
Y de los grandes hechos que ocurren.

Pero ¿dónde están mis amigos?¿Bellarmin
Con su compañero? A menudo el hombre
Teme remontar hasta la fuente;
Sí, es el mar
El lugar primero de la riqueza. Ellos,
Como los pintores, reúnen
Las bellezas de la tierra, y no desdeñan
La Guerra alada, ni
Durante años, vivir solitarios
Bajo el mástil sin follaje, en lugares adonde no horadan la noche
Con sus relámpagos las fiestas de ciudad,
Las músicas y los bailes del lugar.

Pero hacia las Indias a esta hora
Ellos han partido, abandonando
Allá, librada al viento, la punta extrema
De montañas de vid de las que el Dordoña
Desciende, donde desembocan con el gran
Garona, anchos como el océano, sus aguas reunidas.
El mar lleva y trae la memoria, el amor
Con sus ojos en cualquier momento las retiene y contempla,
Y sólo los poetas fundan lo que permanece.

Nicolas Guerin – Bondage

Jisei de Toshitomo

El dicho viene de muy antiguo:
“La muerte no existe; la vida no existe”.
Es verdad: cielo sin nubes.
Río de aguas limpias.

.

Olivia Wilde, fotografo desconocido.


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Hemos Perdido?

Hemos perdido.

Hemos perdido las elecciones, quizá los siguientes seis años, pero no la historia. Sería interesante saber ¿quién votó y por quién y por qué? Pero hemos visto que el conocernos a nosotros mismos hoy en día parece seguir estando muy lejos y a veces parece ser peligroso.

Las encuestas volvieron a mostrar su favoritismo. Arduamente lo quisieron disimular sin lograrlo, la preferencia era obvia. Por tercera vez vuelven a poner al PRI muy por encima de sus adversarios. Dicen que tienen que revisar sus metodologías: 18 años y la experiencia americana y no pueden hacer buenas encuestas. Dicen que son solo indicadores de opinión: la estadística no es una ciencia exacta pero tampoco es un procedimiento aleatorio.

Las televisoras, particularmente Televisa, sostienen que no hubo favoritismo y que se cubrió en igualdad de condiciones a los candidatos. Aunque los tiempos se igualaron mucho más, y López Obrador ocupó muchas horas en los últimos seis años, el discurso antiobradorista fue constante sin ser agresivo. Televisa tiene todo el derecho a opinar eso de el candidato pero su monopolio televisivo y su falta de opciones al interno llevaron esa opinión a todo el país y sabiendo eso sostengo: favorecieron a Peña Nieto. Televisa y TVazteca se niegan a discutir el monopolio que mantienen en radio y televisión.

A pesar de la violencia en el norte del país el PRI ganó abrumadoramente. No comprendo qué es lo que quiere o necesita el paisano del norte. Los gobiernos estatales están absolutamente corrompidos y tomados por el crimen organizado ¿están votando por volver a unir las instituciones en los pactos anteriores a la guerra? ¿Consideran que el PRI tiene el suficiente poder para contener a todos los actores en disputa?

¿O debo pensar que hubo suficientes tarjetas de Soriana para ganar a todo el electorado norteño? 5,000 millones de pesos gastados por gobiernos estatales en repartir despensas apoyados en uhn negocio millonario por Soriana. Normalmente hemos considerado que la compra del voto era una práctica sureña arraigada bajo las costumbres caciquiles y las costumbres caciquiles. Pero ahora se compró masivamente el voto en zonas urbanas, fabriles, norteñas. ¿De verdad tuvo efecto? ¿De verdad es tanta nuestra desesperación que nos ciega? ¿Fue sólo una manera de amarrar el voto que ya estaba ganado? Ni siquiera sucedió en las zonas más pobres del país donde el voto fue bastante diferenciado.

¿Y los dispendios del PRI en objetos y chácharas para regalar? ¿Tan seguro está el IFE de que nadie los puede contabilizar y que no puede interponer una denuncia? ¿Cree este organismo que con hacer un conteo puede librarse de todas las demás irregularidades? ¿De verdad tanta basura regalada tuvo algún efecto? No sé que sería peor: que sí o que no.

También muchos priístas reaccionaron violenta, imprudentemente ante el riesgo de perder. Las agresiones a gente de MORENA, de #YoSoy132, del PAN en algunas entidades. Las elecciones no se libraron de la violencia: desde el asesinato del coordinador de MORENA en Nuevo León, el asesinato de un comisionado electoral del PRD en Guanajuato,  el asesinato de un candidato y un militante del PRD en Guerrero, asesinato de un simpatizante del PAN desde la camioneta de un candidato del PRI,  asesinato del sobrino de un candidato del PAN,  asesinato de candidato suplente del PRI en Jalisco, un supuesto intento de asalto que resultó en la muerte de un colaborador del PRI en Nezahualcóyotl, entre otros tantos casos. Las elecciones estuvieron manchadas. Las autoridades únicamente hacen caso omiso de los muertos bajo la garantía de que estamos acostumbrados a la violencia y de que estos muertos son parte del crimen organizado. La criminalización no sólo afecta a estas personas, también incumbe por extensión a todo el proceso electoral.

¿Elecciones tranquilas? ¿Y este robo de urnas? ¿Y esta agresión con robo de urnas? ¿Las despensas del PRD en Morelos? ¿Las despensas del PRI en Hidalgo? ¿Las despensas del PAN en Baja California? Despensas, despensas y más despensas por todo el país. El asesinato de dos personas por una candidata de Movimiento Progresista al ser descubierta comprando votos. ¿Eso son elecciones tranquilas?

Pero el problema no termina en la actuación partidista fuera de las casillas. El problema se hace más grande al ver la capacitación de los funcionarios de casilla, representantes de casilla y representantes generales. Las actas pésimamente llenadas, las copias para los partidos siguen siendo ilegibles, inumerables casillas sin representantes de partido donde los representantes generales creen que pueden llegar a imponer su ley para apresurar a los funcionarios, las sábanas mal llenadas que no coinciden con los datos de las actas. Seis años, seis años para seguir teniendo conteos pésimos y estructuras partidarias aún peores. Seis años para que MORENA se preparase y manda gente que no tiene ni la menor idea de qué va a hacer. Casillas donde se termina a la una o dos de la mañana porque los funcionarios no saben cómo llenar las actas. Representantes que sólo van por el dinero, a quienes le proceso electoral les importa un bledo.

Pero las cosas están amañadas también en otros lados. Es obvio que el movimiento #YoSoy132 podía en determinado momento redundar en beneficio de López Obrador o de perdida de Vázquez Mota pero el ejercicio asambleístico es muy malo. La UNAM tomó por la fuerza el movimiento, no lo amplió sino que lo volvió una herramienta para la propia agenda ideológica (que yo también apoyo, lo digo con orgullo). Pero además las personas cercanas a los ambientes académicos, políticos inmediatamente saltaron para copar puestos de dirección y la democratización del movimiento ha quedado en la pluma. Si no fuera porque afortunadamente la actuación de los comités sigue siendo relativamente independiente casos como el de Saúl Alvídez a favor del PRD, Manuel Cossío a favor del PRI, Regina Haber y Rodrigo Ocampo de GeneraciónMX hubieran destrozado el movimiento.

¿Pero realmente hay un objetivo claro en #YoSoy132? A veces siento que es la educación pública luchando bajo una máscara que les permitió al fin dejar sus diferencias personales y grupales y proyectar su fuerza política hacia afuera bajo el pretexto del apartidismo y falta de ideología específica por parte de los 131 estudiantes originales de la Ibero. En todo caso estoy seguro de que aunque en YoSoy132 muchos preferirían de presidente a López Obrador hay que reconocer que este movimiento no nació en un primer momento para intentar imponer presidentes así que hay que ser claro acerca de qué está cambiando en el programa político de sus miembros.

Perdimos la elección. ¿Qué tanto esta derrota fue producto de la ilegalidad? Parece que de nuevo, como hace seis años, no se va a saber a ciencia cierta. Pero la derrota ya estaba ahí antes del primero de julio, había sido trabajada cuidadosamente, no perdimos ese día así que solamente hay que serenarse y continuar. Las causas justas son razonables, demostrables, basta de esconderse: cada que nos escondemos revivimos al PRI en nosotros.

¿Hemos perdido?

Atte. Ilyadad.

El primer mestizaje

Estos meses he leído varios libros de historia y antropología. Sin duda uno de los más interesantes y que más ocupado me ha tenido es El primer mestizaje, libro de Christian Duverger editado por UNAM/INAH/Conaculta/Taurus en 2007. Yo lo conseguí en el “remate” de libros del Auditorio Nacional siendo uno de los pocos libros que realmente son remate por lo que recomiendo ampliamente que traten de conseguir su propio ejemplar.

Lo que voy a escribir a continuación es un pequeño resumen con las ideas centrales del libro que me parece prioritario exponer para que conformen parte de nuestra educación cotidiana. De todas maneras mi resumen es escueto y dado que no soy antropólogo ni arqueólogo y tengo escasos conocimientos en esas materias no puede haber mejor manera de informarse acerca de ésto que leyendo el libro o acudiendo a otras fuentes. Por lo mismo no tengo idea de qué tan extendida está la idea expuesta en este precioso libro entre la comunidad de especialistas pero si hubiera alguien que tuviera algún comentario u opinión es prioritario que no se lo guarde.

Cuando estudiamos historia en la primaria y en la secundaria se da una revisión superficial a las culturas precolombinas. En ellas aprendemos básicamente los conceptos de las épocas preclásica, clásica y posclásica así como las diferentes regiones donde se dieron culturas con manifestaciones arquitectónicas deslumbrantes.  Aprendemos acerca de las ciudades cuasi griegas de los mayas y del misterio de los olmecas, de la rivalidad de zapotecos y mixtecos y del apabullante poder azteca. Un mapa de culturas que la conquista destruye y que pocos de quienes somos mestizos podríamos decir qué tienen en común con el México actual o al menos con sus pueblos indígenas. Este libro trata de rehacer esa visión, transformarla con una teoría diferente que al parecer varios especialistas han contribuido a crear en las últimas décadas pero que, cosa extraña como tantas de nuestro país, tardará en salir a la luz pública e integrarse al sistema educativo.

Se sabe hasta el momento que América fue invadida por el ser humano en dos movimientos migratorios el primero de los cuales ocurrió entre el 40,000 y el 35,000 a.N.E., y el segundo en el diez mil a.N.E. Del primero prácticamente no quedan pruebas, en cambio del segundo existen numerosos vestigios en todo el continente que demuestran no sólo lo masivo de la ola migratoria sino la diversidad étnica que traía. Si bien todos provenían de Asia, por lo que el tipo físico predominante es mongoloide, al interior se encontraban una multiplicidad de etnias que pudieron eventualmente diferenciarse aún más al adaptarse a diferentes medios específicos. Después de dos a tres mil años de haber entrado en el continente la glaciación cesó y el clima se transformó lo que permitió empezar a recolectar plantas e introducirlas en la alimentación con diferentes modos de preparación. Poco a poco desde el año 7000 a.N.E. se van desarrollando las técnicas de cultivo y desde el 5000 a.N.E. se va domesticando el maíz hasta que alcanza un tamaño similar al actual alrededor del 3500 a.N.E. A partir de este momento se da un proceso de sedentarización en Mesoamérica.

El jade tiene una dureza de 7.5 siendo el máximo 10 para el diamante. Objetos mayas.

Mesoamérica es una palabra inventada para designar un área cultural-geográfica que no siempre coincide entre sí. México se divide en zonas costeras y zonas de altiplano. Por debajo de las sierras de Jalisco, Guanajuato y Zacatecas la vegetación y la humedad se incrementan paulatinamente hasta llegar a las selvas centroamericanas. Es visible que esta abundancia material permitió el desarrollo de asentamientos humanos que realizaron impresionantes obras culturales sin embargo no siempre se ocupó todo el territorio tropical y a veces la ocupación de estas culturas sedentarias tan magnánimas excedió a este territorio geográfico. Por encima de Mesoamérica está el territorio conocido como Aridoamérica que también conoció una población numerosa aunque generalmente más dedicada al nomadismo, compuesta de diversas etnias de las cuales una muy numerosa es el denominado filo utoazteca o yutonahua a partir de sus conexiones lingüisticas.

La tesis central del libro es que los movimientos migratorios del grupo nahua desde el norte hacia el sur los llevaron a establecerse a lo largo de una Mesoamérica donde ya existían grupos sedentarios. Estas migraciones nahuas son constantes al menos hasta donde puede rastrear la arqueología ya que desde que comienza la explosión civilizatoria en Mesoamérica se localizan elementos culturales que indican su presencia. Tales elementos serán comunes a toda la región desde un principio pero se dan en un mestizaje cultural con las zonas que ocupan, lo que conlleva a particularismos regionales más o menos marcados. Estos elementos son, groseramente enlistados, los siguientes: el calendario de 260 días (tonalpohualli en nahua, piye en zapoteco y tzolkin en maya); la escritura pictográfica a pesar de sus diversas evoluciones; las ofrendas a la tierra; el sacrificio humano que existe desde los primeros momentos culturales de mesoamérica; la guerra-juego (conocida como guerra florida); el politeísmo que muestra un nivel de diversificación del panteón y complejización conceptual a través del tiempo pero tiene continuidad histórica; el juego de pelota; el sistema numérico; la relación conceptual y religiosa entre espacio y tiempo; la organización arquitectónica; la función ideológica político-religiosa de las manifestaciones artísticas; la tradición sobre la muerte y el sustrato cultural alimenticio basado en el maíz y otros productos.

Para poder realizar un análisis nuevo el autor deshecha el esquema histórico que divide a las civilizaciones precortesianas en tres periodos: preclásico, clásico y posclásico, periodización que inicia en el 2500 a.N.E. con los primeros indicios de cerámica. En su lugar el autor propone una división en cinco periodos donde los primeros indicios de cerámica se rastrean en el 1500 a.N.E. Así las épocas históricas que plantea son:

  1. Época I del 1200 al 500 a.N.E.
  2. Época II 500 a.N.E. – 200 n.e.
  3. Época III 200 – 800.
  4. Época IV 800 – 1300.
  5. Época V del 1300 a 1519.

La Época I está caracterizada por el horizonte olmeca que tiene características bien definidas y cuyas pruebas se encuentran de Michoacán hasta Costa Rica en diferentes cantidades y de forma irregular. Los olmecas emergen cerca del año 1200 a.N.E. pero surgen en lugares con ocupación previa. De acuerdo al autor en los sitios se detecta la presencia de restos previos que sin embargo no tienen las características olmecas. La homogeneidad del estilo más allá de la zona veracruzana, sus características, la ruptura estilística, el hecho de que no se ha identificado plenamente el grupo étnico al que pertenecían y el aumento demográfico que hay desde el 1500 llevan al autor a apoyar la tesis de la nahuatlidad del grupo olmeca; en ella ese grupo originalmente migrante proporciona el catalizador y directriz para el surgimiento de manifestaciones culturales en profundo contacto con los grupos sedentarios previos a su llegada.  Así como se identifican los componentes nahuas también se identifican manifestaciones culturales completamente extrañas a los grupos de filiación utoazteca como el culto a la fecundidad femenina, ciertas formas cerámicas, entre otros elementos. De todas maneras la tónica del libro es demostrar a través de diversos ejemplos propios de varias ramas antropológicas cómo se puede detectar el simbolismo nahua en el arte olmeca.

Estatuas gemelas de dignatarios olmecas

La Época II se caracteriza por el declive de la homogeneidad olmeca y el surgimiento de estilos regionales. Curiosamente pertenecen a esta época las cabezas gigantes antes tenidas por olmecas. Esta parece ser una conclusión general en estos momentos entre los especialistas más allá de la tesis central del libro.  En este periodo surgen estilos regionales guatemaltecos en la costa del pacífico profundamente nahuas pero que ya prefiguran el arte maya que se va a desarrollar en las zonas altas, hacia el norte y la península de Yucatán. El polo de poder y creación cultural descansará en esta zona costera de Guatemala. Así mismo en Oaxaca se empiezan a desarrollar las características culturales de los Zapotecos así como las primeras ocupaciones de Monte Albán. En el Valle de México se generalizan los asentamientos costeros junto al lago de Texcoco como Zacatenco, Ticomán, Tlatilco y más al norte se coloca Teotihuacán por fuera del ecosistema mesoamericano, más enclavado en las zonas áridas. En este periodo las ciudades están lejos de alcanzar su mayor ocupación poblacional pero están más cerca de alcanzar su superficie máxima de crecimiento, al mismo tiempo los dioses se han diversificado y la arquitectura consolida las formas escalonadas de las pirámides.

Al occidente y desde la Época I hay diferencias culturales notables pero es en la Época II donde se hacen ostensiblemente claras, posiblemente ni siquiera hay ruptura para las zonas de Colima, Nayarit y Jalisco entre ambas épocas que tienen un desarrollo cultural diferente. En aquellos rumbos se han encontrado figurillas, cerámica y tumbas de tiro (como pozo) que indican una diferencia cultural profunda y una ausencia de contacto o mestizaje con la zona mesoamericana-nahua. Esta diferencia apunta a los orígenes sudamericanos de la cultura Tarasca. En cambio el área maya y totonaca generan un proceso de resistencia hacia el gran poder mesoamericano al sur del que se habló anteriormente; el Dr. Duverger admite que tales grupos étnicos en un principio son más semejantes a las poblaciones amazónicas o caribeñas y que poco a poco van introduciendo el modelo mesoamericano.

En la Época III se da una ruptura entre el mundo maya y el mundo nahua, esta época es la tradicionalmente identificada como Periodo Clásico. En esos momentos Teotihuacán se desarrolla plenamente y junto con las influencias nahuas dispersas por todo el Altiplano incluyendo Monte Albán, ejercen el control cultural de Mesoamérica como se trasluce en las afinidades culturales, simbólicas y religiosas que arrojan los restos arqueológicos. Finalmente logran penetrar las zonas totonacas aunque en un mestizaje claro y que mantiene especificidades culturales de la zona. Igualmente la zona sur de Veracruz y frontera con Tabasco se ve completamente permeada por estilos nahuas. Sin embargo este dominio cultural va a ser efímero porque se da a la par de un agotamiento cultural y social que normalmente recordamos en la caída de Teotihuacán y en menor medida Monte Albán pero que es paralelo al descenso de la actividad, parálisis y abandono de casi todas las grandes urbes de mesoamérica hacia el siglo VIII.

Es en ese momento cuando el otro gran polo de poder que es el mundo maya florece en su máximo esplendor. Con un desarrollo cultural mucho más acelerado a partir de la influencia mesoamericana y sin la competencia de la misma los mayas empiezan a construir aceleradamente y a expandirse territorialmente. Apenas han terminado de aprender los modelos culturales nahuas cuando ya se diferencian con una creatividad agresiva que se manifiesta en cambios en la forma de escritura y en la construcción de las pirámides altísimas con sus cresterías como en Tikal, incluso se diferencian gravemente los estilos entre sí. Así mismo el especialista afirma que diversos elementos culturales presentes en Xochicalco, estado de Morelos, son evidencia de posibles expediciones mayas para ampliar su zona de influencia o control. Sin embargo su poder será efímero ya que en el siglo IX empezarán a entrar en crisis.

Por su parte el occidente del país empieza a ceder ante el empuje de la influencia nahua, aunque antes de ello alcanza su máxima extensión ocupando Jalisco, Nayarit, Colima y una parte de Zacatecas. Sus manifestaciones culturales tan propias y diferentes del resto de mesoamérica o aridoamérica no permiten apuntar bien cuál era su origen étnico, a pesar de las similitudes con sudamérica como se mencionó anteriormente. El especialista encuentra un declive cultural que de todas formas no será aprovechado por las regiones centrales que tienen su propio proceso de decadencia.

Otro mito a sustituir parece ser el de la caída violenta de Teotihuacán. El declive cultural que se aprecia en los restos materiales se suma a la falta de evidencia de desastres o saqueos de la ciudad. Tres siglos separan el fin de los primeros nahuas (paleonahuas) y la irrupción de los toltecas (neonahuas) en la Época IV.  En una zona comprendida por Querétaro, Tulancingo, Puebla y Toluca irrumpen los Toltecas sin violencia, adueñándose de las ciudades abandonadas, adquiriendo las costumbres y usos de sus parientes en decadencia y de ahí se lanzan a una reconquista del poder nahua. Lejos de buscar la instauración de un reino o imperio (concepto totalmente ajeno a la dinámica política de mesoamérica)  atacan el poder maya y fortalecen todas las comunidades nahuas o con formas culturales nahuas. En un par de cientos de años destronan, trastocan y sustituyen el poder y la cultura maya transformándola a los valores toltecas que si bien están emparentados con los teotihuacanos son ligeramente más burdos.

Personaje en estuco, Palenque.

Es este mismo periodo de toltequización el que constituye su propia esencia. Mientras se hacen dueños de mesoamérica son fuertes, al final de ese proceso desaparecen aunque el autor identifica dos etapas: una del 800 al 1100 y otra del 1100 al 1300. En la primera se da la instauración de Tula y la conquista de los mayas pero termina precisamente con el fin de Tula y la caída de Chichen Itzá lo que marca el fin de la dominación en la zona. En este periodo llegan al Valle de Oaxaca lo que marca la irrupción de los Mixtecos. En los libros de historia tradicionalmente se habla de una diferencia Zapoteca y Mixteca diciendo que los segundos sucedieron a los primeros en el control y hegemonía de la zona por medio de la conquista. Para el autor es sólo un cambio de influencia cultural nahua sobre la misma base étnica cuyos grupos mantuvieron siempre un fuerte contacto. En la segunda etapa el impulso tolteca es tal que vence la resistencia de la zona huasteca en el oriente y la zona tarasca en el occidente obligando a estos últimos a retraerse a tierras altas de Michoacán y perdiendo todo control costero, aunque al mismo tiempo se da en esta zona la entrada de metal a las zonas nahuas que sin duda es importación sudamericana. Con ello Mesoamérica alcanza su máxima extensión hacia el Río Pánuco, hasta Sinaloa y hasta Nicaragua.

Sin duda las tribus nahuas siguen bajando del norte, el impulso tolteca no es cosa de un grupo aislado sino un proceso migratorio continuo que culmina o al menos continuaba en el momento de la fundación de México-Tenochtitlán por los Aztecas. La hegemonía Mexica sobre buena parte de Mesoamerica comprende la Época V brutalmente interrumpida por la conquista española. Pero los mexicas se sedentarizan sobre un territorio previamente toltequizado donde existen importantes ciudades como Azcapotzalco, Tlacopan, Colhuacán, Texcoco o Chalco. El periodo mexica es ampliamente conocido, comprende dos siglos de un ascenso increíblemente rápido al poder ayudado de otros poderes nahuas que finalmente llevan a la hegemonía completa de estos grupos étnicos sobre mesoamérica. Aún cuando no logran penetrar políticamente el área tarasca y el área maya (donde el poder político se retrae después de la caída tolteca), y la zona centroamericana tiene un escaso nivel de dominación, el mestizaje cultural permite hablar no solo de la nahuatlización (ya instaurada) sino de una mexicanización de toda el área mesoamericana. La hegemonía es tal que la recuperación que harán los frailes del siglo XVI estará basada mayoritariamente en la cultura nahua y específicamente en la mexica.

Es este el primer mestizaje, aquel donde nuestros antepasados son el producto de el mestizaje cultural y muy posiblemente también genético entre una gran cantidad de nahuas que inmigraron a mesoamérica durante miles de años junto a poblaciones que lo hicieron en tiempos aún más remotos: pames, otomís, mazahuas, matlatzincas, popolocas, mixtecos, zapotecos, mangues, tarascos, huaves, huastecos, totonacos, zoques, mixes, mayas; sin olvidar los no mesoamericanos como seris, cohualitecas, tlapanecos , jicaques, xincas, lencas, chibchas y todas las etnias y grupos al interno de esas familias.

Este libro también provoca, en sus últimas páginas, otro pensamiento. ¿Cómo subyugaron los españoles a un conjunto de 25 millones de personas? Y en esto quisiera salir un poco del libro e introducir otros pensamientos y otras fuentes. Durante el siglo XVI los parientes de Moctezuma visitaron las casas reales europeas como visitantes distinguidos de un imperio derrotado. Sin duda esto servía a la fama de Carlos V y de su hijo Felipe II sobre todo en un mundo global y conflictivo donde había guerra con Otomanos, árabes, ingleses, protestantes, y  se descubrían las maravillas de japón, china, siam, india, mexicas, incas, entre otros; de pronto tener un imperio como el de Carlos V (el más grande de Europa después de los romanos) debió haberse empequeñecido repentinamente. Mientras tanto los frailes hicieron su esfuerzo por que a los naturales les fuera su reconocimiento como humanos lo que se consiguió mediante bula papal. Finalmente sólo los pobres y los aventureros se lanzaban a América en los primeros años a hacer fortuna. ¿Cuál era el poder de España en América? Incluso con la fuerza de las armas ¿qué poderosas herramientas utilizaron los conquistadores militares y espirituales para no ser expulsados de estas tierras o muertos en las mismas?

El libro de Duverger también nos lleva a reflexionar en torno al proceso de adaptación y mestizaje de la conquista. Tradicionalmente hemos visto las modificaciones en el campo de lo espiritual y lo ideológico como un proceso aculturizador pero aquí nos habla de cambios más sutiles y más cotidianos. Mucha de la producción cultural que se halla en los museos y bodegas de Europa son obras posteriores a la conquista de Tenochtitlán producto de maestros artesanos cuyos sentidos se abren a experimentar para producir nuevas figuras que incorporan conceptos europeos. Es un mundo que cultural y socialmente sufre la imposición de los españoles pero que aún es completamente indígena en su vida cotidiana, en su arte, en sus costumbres, en su religión, en prácticamente cualquier aspecto. La colonialización se dará de forma efectiva hasta un siglo después de la conquista cuando España pierda el control de Flandes y de las posesiones italianas viéndose obligado a voltear a la explotación real de los territorios americanos. Mientras, subyugado, un mundo indígena aún vive alimentándose de un mundo nuevo que ha venido hacia ellos. No ver esto es un error común que peca de conmiseración y paternalismo.

En 1697 Tayasal se convirtió en el último reducto mesoamericano en ser conquistado. De todas formas el norte nunca se doblegó completamente a España. Para el siglo XVIII existen numerosas rebeliones indígenas mientras los criollos, desposeídos de identidad cultural, empiezan a hacer suyos los símbolos mexicas en lo que desembocará en una identidad creada como nación. La colonia es un proceso violento de aculturación pero aún con el despojo no representa la pérdida de la identidad indígena que necesariamente se da posteriormente en el proceso de mestizaje, modernidad y urbanización desde los Borbones hasta el siglo XX. ¿En qué momento perdimos ese primer mestizaje? ¿Qué tanto somos y podemos recuperarlo? ¿Con qué legitimidad? ¿Cómo podemos integrarnos a e integrar a los mexicanos de las etnias? Debemos empezar a comprender que si volvemos a adoptar las culturas ancestrales en mayor o menor grado tienen semejanzas y tienen diferencias que nos obligan a respetarnos en nuestras diferencias étnicas y regionales. Pero, de ser cierto lo que dice el libro, ahora ya sabemos que sí hay un sustrato común, que sí hay un primer mestizaje.

Atte. Ilyadad.

Águila sobre nopal en época colonial

Otros eventos relevantes a este respecto:

http://www.jornada.unam.mx/2012/03/08/cultura/a06n2cul

http://www.cultura.unam.mx/index.html?tp=articulo&id=3273&ac=mostrar&Itemid=&ct=0&titulo=cantares-mexicanos-poes%C3%ADa–del–encuentro&espCult=ccu

 

Aproximación a la Historia.

Me fascina la historia. Es la materia que constituye nuestra capacidad de reafirmarnos a nosotros mismos al tomar conciencia de nuestro ser histórico, diacrónico. Esta toma de conciencia se da a partir de un examen de quienes somos, quienes hemos sido, en nuestro ser social. Las reflexiones de este tipo son importantes pues permiten sopesar nuestros actos y decisiones así como volvernos doblemente responsables y empoderados ante sus consecuencias. De la misma forma que la reflexión espiritual o psicológica, la reflexión histórica nos permite consolidar nuestra personalidad individual y social.

La historia no es un gran conjunto de hechos sin orden ni concierto. Al igual que el resto del universo es una serie de fenómenos que el hombre estudia y ordena como le parece que es la mejor forma de comprender su estructura. Como en cualquier otro conocimiento, en la historia objetividad y subjetividad son extremos conceptuales de una situación epistémica mucho más centrada donde se mezclan la posición del observador respecto del fenómeno estudiado con la estructura propia de este último. Pero la historia no es tampoco una creación literaria libre. Se nutre de una metodología profunda y seriamente construida, particularmente en lo que se refiere a la tradición occidental de estudio y narrativa histórica durante los últimos doscientos años. Además se apoya ahora en ciencias hermanas bajo la premisa de que el trabajo interdisciplinario es la mejor fórmula estadística de construir teorías cada vez más certeras. Así encontramos que un análisis histórico debe apoyarse de la arqueología, la economía, la etnohistoria, grafología, la paleografía, la bibliotecología, la sociología, la psicología social, el estudio del arte, etc., por mencionar algunas disciplinas.

Al final el objetivo es construir una estructura narrativa que permita a las personas acercarse al hecho histórico sin volver a recorrer todas las fuentes, únicamente las más relevantes. Y es ahí donde la historia abreva de la literatura. Los procesos narrativos también son un campo del conocimiento humano que, antes de la psicología, la historia y otras ciencias, experimentaron y retrataron situaciones humanas hasta encontrar sus constantes. Las situaciones dramáticas, los arquetipos  y otros elementos literarios son formas de codificar un estudio social donde predomina la creatividad del autor para condensar una forma y contenido del comportamiento humano pretendidamente universales. La historia, la religión y la literatura coexisten miles de años en la Biblia, en Gilgamesh, en el Popol Vuh, etc., antes de separarse metodológicamente.

Hoy mismo se ha puesto de moda la llamada novela histórica que trata de hacer el conocimiento histórico accesible a través de una narrativa fluida, no académica, sin fuentes. Es excelente que ello suceda aunque hay que ser cuidadoso de leer un texto sobre la historia que no tiene las referencias acerca de dónde encontrar esos datos o arribar a sus conclusiones; de todas formas no todo mundo disfruta de la metodología histórica y de las ciencias que le acompañan al punto de enfrentarse a las fuentes primarias y estudiar los diferentes elementos que confirman la narrativa. En buena medida eso ha sucedido por una pésima enseñanza de la historia.

Cuando era niño aprender historia en la primaria lo constituía medio año de leer un libro página por página y medio año de exposiciones al término de las cuales todo mundo opinaba que historia era una porquería. Por si fuera poco además de la mala pedagogía los libros están escritos como un anecdotario de sucesos relevantes que todo mexicano debe de saber. Hay que recordar que al realizar nosotros un examen de conciencia profundo y “objetivo”, siempre tenderemos a justificar ciertas acciones, a basarnos en el examen de conciencia para decir quiénes somos perdonando ciertos errores, exaltando ciertos logros. La historia no es diferente solamente que excede a lo puramente personal para pasar a lo social, la historia es un mecanismo justificador y lo que el especialista elige, más lo que el editor (en este caso el gobierno) elige que se publique, constituyen el marco justificador del sistema y de los hombres que se ponen más o menos de acuerdo para presentar así nuestro devenir histórico. Por ello es completamente natural que se seleccionen ciertos pasajes de nuestra historia en detrimento de otros, desgraciadamente el estilo narrativo en forma de lista a aprender ha hecho de nuestra historia una cuesta de sufrimiento para casi cualquier alumno de educación básica.

El otro vicio lo constituye el contenido narrativo. La historia al ser un discurso justificador y alienante del sistema desde el sistema educativo tiene una narrativa de fábula para retrasados mentales. Cuando no destaca por su esterilidad en la forma de sumar dato tras dato sin elaborar juicio alguno, destaca por tener un discurso de buenos contra malos a veces disfrazados en los conceptos político-morales que avala el régimen actual. De esa forma cuando se estudian las tres páginas sobre arte que contiene el programa no hay juicios ni incentivo alguno para que el alumno se interese en proseguir su educación; en cambio los acontecimientos nacionales están llenos de personas malvadas o que tomaron infinitas malas decisiones como Victoriano Huerta, Santa Anna, Félix María Calleja, etc. La historia se vuelve un discurso de buenos contra malos.

Cualquiera que disfrute del arte narrativo como cine, teatro, literatura sabe que con el tiempo va pidiendo tramas más y más complejas. Y es que la vida no es tan sencilla como buenos contra malos aunque evidentemente siempre hay alguien que preferimos por una determinada razón y es nuestro héroe o antihéroe quien terminará enfrentándose y, generalmente, venciendo a su antagonista. Pero la vida no se organiza en un esquema tan plano como buenos contra malos y conforme crecemos damos paso a esquemas morales y sociales más complejos que reclaman narrativas más complejas. El campo de la ficción no es sino un retrato creativo de la realidad. De la misma forma el discurso educativo histórico no debe seguir la misma lógica de buenos contra malos incorporando con los años cada vez más datos y más conceptos. La narrativa misma acerca de los personajes debe develar la complejidad personal de los agentes históricos, las difíciles situaciones a las que se vieron enfrentados y las decisiones que tuvieron que tomar; con ello genera la empatía suficiente en el alumno como para que se apropie de la historia sin por ello olvidar de decir cuál fue la decisión tomada y las consecuencias que acarreó.

Y queda finalmente para mí un tercer vicio que, sin embargo, obedece a una diferencia ideológica y metodológica.  La historia generalmente se enseña como los hechos relevantes de los hombres relevantes, es una historia llena de caudillos y líderes por encima de acciones colectivas. Es claro que las estructuras sociales colocan a determinados hombres en la posición de hacer valer sus juicios e imponer sus decisiones sobre las de otros, esos hombres les es dado/toman el poder, pero sus decisiones y juicios solamente se dan y se explican en relación con el contexto en el que se realizan. La acción de un líder sólo tiene sentido en el devenir social del que surge y en el que actúa. La historia que se da en la educación básica carece de visión sociológica que, en lugar de homologar el concepto sociedad con el de nación, dotaría de identidad ideológica y cultural a grupos específicos que actúan al interior de las naciones o en movimientos transnacionales.

Es raro el maestro que está dispuesto a vencer estos vicios educativos. Personalmente me parece que hay que suplir cantidad por calidad, contenido por forma. En el primer caso hay que generar herramientas pedagógicas que mejoren la narrativa histórica, de manera que aunque se vean pocos episodios históricos estos tengan una lectura apasionante. En el segundo caso, muy de la mano del primero, hay que dotar de herramientas de investigación al alumno para que sea proactivo en su aprendizaje de la historia. Tiene que tener conceptos, autores, entender la metodología de interpretación histórica; todo esto introducido en la clase misma sin entorpecer el programa como una clase de especialización que no les corresponde ni por nivel ni por programa.

En México la televisión y el cine han realizado producciones históricas cuyo valor ha sido muy desigual pero que tiende a disminuir los últimos años. El maestro no puede depender de materiales audiovisuales inexistentes, la narrativa de nuestra historia debe ser creativa y extenderse de forma oral y escrita. Las novelas históricas son un adelanto mundial en esos términos pero tienen un grave defecto: no impiden que se creen falsas impresiones surgidas de la necesidad narrativa, la que (en mi opinión) debería estar subyugada al análisis crítico de los tiempos que nos han precedido.

Atte. Ilyadad

Al Maestro Miguel Ángel Gallo T., Dr. Juan Brom Offenbacher, Paco Ignacio Taibo II, Carlos Monsiváis y Jose Agustín Ramírez por haber hecho que la historia sea una delicia sin perder jamás el rumbo a la izquierda. Y de paso para Juan Miguel de Mora y Francisco Gonzales Gómez.