This is love (PJ Harvey said)

La lluvia amaina al atardecer. Las calles se llenan de multitudes que esperaban el cese del agua para regresar a sus hogares. Los motores truenan ensordecedores a causa del tráfico lento sobre un asfalto mojado. El deceso del día al tiempo que los cántaros celestes se vacían enfría subitamente una ciudad que hace unas horas sufría por el calor. Muy diferente es la tarde a la mañana en medio del humo y el concreto. Mientras que en las primeras horas las masas humanas se mueven mecanicamente, sombrías y somnolientas, marchando por túneles, pasillos y banquetas, por las tardes se tornan caóticas y temperamentales. multicolores, insoportables o sencillamente afables. Caminan a diferentes ritmos, unos corren perseguidos por el tiempo, otros caminan inundados de cansancio, unos hablan, otros callan, algunos caminan lentro acompañando a sus pares a un solo ritmo, abrazados o tomados de las manos. A veces se detienen y miran a los demás pasar, se abrazan más fuerte y se dicen cosas importantes que para el resto del mundo se perderán entre los incontables sonidos del ambiente. Entonces se besan y descansan uno en el otro. Aun cuando sus caras son serias, disfrutan de la charla y aún cuando sonríen y juegan con las palabras hablan con la más absoluta seriedad. Algunos ensombrecerán sus rostros mientras que otros enrojecerán de ira y, en ambos casos, se separarán. El resto seguirá su camino atraídos por sueños muchos de los cuales no se harán realidad. Ya se pierden de vista a la distancia, en la esquina o en algún bar. Yo me voy ya a mi escondrijo pues no deseo verlos más. Los observo porque me recuerdan tu presencia, la que hoy no tengo, razón por lo que quiero que ya vuelvas a mis brazos, vuelve pronto, vuelve ya.


Hay amantes que prometen, hay amantes que descreen. Los hay que sueñan y los hay que huyen de los sueños. Hay algunos que se celan y los hay que se comparten. También hay los que se desean sin amarse y los que se aman sin desearse. Los que se poseen mutuamente o los que, fuera de toda justicia, se poseen de distinta forma. Los que se la pasan riendo, gimiendo o llorando. Los que viven juntos y los que se ven nomás un rato. Muchos desean amarse mientras que otros jamás quisieran complicarse. Los que saben lo que quieren y esos que se pierden en el arte de quererse. Desafortunadamente hay aquellos que se ansían aun a golpes y otros que solo les gusta saber que en algún lugar son amados. Infinidad de ellos existen y todos son grandes aventueros, aman la vida y mueren bajo el fuego de un algo necesario que fluye incesante a través de ellos mismos. Unos son tan nuevos que se lastiman una y otra vez y llenos de alegría erran a menudo de manera inconsciente. Otros viven lacerados, yacen mutilados, menos amorosos mas no por ello menos amantes. Y es que el amor, como la vida, es una apuesta maldita, apuesta a perder. Todo por servir se acaba y si no es el amor el que se marchita será el cuerpò el que se apague provocando al otro sin querer una herida. Mal oficio éste de amar. Desde el deseo de unas horas hasta lka ilusión de eternidad causa pena yd esvaríos sin poderlos evitar. Y el que no así sufre, cruel e indemne suele tornarse, tiene el poder de las bestias y de las nubes su altivez, pero con un corazón cual roca emanada de las profundidades un verdugo sin sentido siempre es.


A veces pienso que no puedo
resistir el deseo de complicar este suceso,
evento que supera todos mis sueños y fantasías
liberándome de la carga de los anhelos más lejanos
y llevándome a los cielos de la vida que se precipita en caos.

Guíame hacia nuevos mares donde se respire
un aroma como el de tu cuerpo que me hace poder
entrever que existen puertos y bahías donde atracar
resistiéndome a las anclas de las tierras conocidas
regocijado en nuevos parajes donde correr y danzar
entregado yo a la vida y a la muerte del que quiere gozar
riberas y pendientes de dificultades que superar
o morir en el intento pero feliz en mi agonía al fin exhalar.

Vivimos con temores muy distintos tú y yo,
inmigrados de pasados diferentes nos venimos a encontrar,
los brujos y adivinos no me advirtieron nunca jamás
la clase de maravillas que en tu regazo iba yo a vivir
ahora que las vivo no las quiero abandonar
ni arriesgar que nuestros temores nos lleven al final
usurpando de nuevo mis tristezas este encantador lugar
emanado de mi alma cruel desierto en el que encontar
vides nuevas y perfumadas listas para cosechar
ambrosías que guardan en las ánforas un oscuro lugar (el de tu corazón aún tan lastimado).


Esta lucha por entendernos no sólo entre nosotros sino a nosotros mismos al vernos reflejados en el otro. Este pelear con las viejas heridas y la resistencia a crear sueños de opio por un cariño dogmático a una verdad y una realidad de la que dudamos constantemente. Si de verdad sabes que siendo entera tienes miedo, si descubres que la pasión te abandonó, que nunca supiste usar la razón… ¿Qué puedo decirte que te haga creer en nuevas historias? Atracción de pasajero nunca serás, humana eres y como tal al fracaso de los sueños te enfrentarás pero nadie que se tome la molestia de apreciar aunque sea un momento tu silencio podría olvidarlo, menos tus palabras. Tampoco tú tengas miedo de ser olvidada. Si desbordo mis sentidos y mis sentimientos yo sé que huirás. Pero hasta donde puedo negociar estas ganas de pensar en tí a toda hora y la necesidad de controlar mis gestos y mis pasiones espero encontrar la fórmula para darte sentimiento y hacerte ver lo especial que eres en mi existencia. Por favor vuelve más.


Alice – Tom Waits

Es un tiempo de ensueño en el que estamos
agitaste tu varita torcida
a lo largo de un estanque helado con la luna congelada.
El asesinato de las siluetas de cuervos es lo que vi
y las lágrimas en mi rostro
y los patines en el estanque
escriben Alice

Desaparezco en tu nombre
sin embargo deberías esperarme
en algún lugar sobre el mar.
Hay un naufragio de un barco,
Tu pelo es como la hierba del prado en la marea
Y las gotas de lluvia en mi ventana
Y el hielo en mi bebida
Cariño, todo lo que puedo pensar es Alice

Arithmetic arithmetock
Gira las manos hacia atrás en el reloj
¿Cómo es que el oceano golpea el barco?
¿Cómo encontró la navaja mi garganta?
Las únicas cadenas que me mantienen aquí
se enredan alrededor del muelle

Y es así que un beso secreto
trae la locura con la felicidad
y voy a pensar en esto:
Cuando me muera en mi tumba
Ponme a la deriva y estoy perdido por ahí
Y debo estar loco
Para ir a patinar por tu nombre
Y trazándolo dos veces
caía través del hielo
de Alice
Sólo hay Alice

 

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