No todos los hombres son románticos…

Se que son fragmentos largos pero ojalá se lean aunque sean un par, son muy buenos, se los recomiendo.
Todos están extraídos de AMOR (una descripción del animal) de Hector Manjarrez de su libro NO TODOS LOS HOMBRES SON ROMÁNTICOS, muy emparentado con la literatura de la onda.
 
FRAGMENTO 1
Nuestro amor de ahora no es aquella demencia, aquel deseo que no sabía cual era su objeto. De nuevo están separadas nuestras hermosuras. Tu abrazo no me toca en todo punto ni me hace brillar de inteligencia. "You’ve changed, your kisses now are so blase, that sparkle in your eyes is gone." No sé como se vuelve a amar al ser amado. No lo sé. De nuevo, soy sólo deseo; de encontrar el hilo plateado del caracol sobre la pared que levantamos con tontería y maldad. Otras mujeres me enloquecen; pero mi locuramás comprensible tiene tus rasgos y hasta tu olor. No dijimos bien las cosas. Amarse tanto y tan mal. Meter tanto odio en las junturas de los besos. Te he odiado con tal fuerza, he sentido tu desprecio como un desollamiento. Y yo, yo te sometí a la impecable mezquindad de la inteligencia, mientras tú me hacías padecer tu tiránica perfección. Yo te negué en los gestos más nimios, para demostrarte que era capaz de grandes posturas, grandes frases y grandes exigencias. El hombre es un gran sentimental que traduce las emociones en ideas y los hechos en normas. No quiero ni quise el mundo y su dominio. Pero quiero el lenguaje aún. El lenguaje que todo lo restringe, el lenguaje patriarcal, el lenguaje de los primogénitos y los herederos, el lenguaje absoluto, el lenguaje de los que hablan de amor, el lenguaje de la debilidad. ¿Cómo me puedo salvar de eso? ¿Como utilizarte, sin hacer uso de ti, para entender la plenitud del amor por lo que no se es, por otras costumbres, por el sexo opuesto, por otra manera de estar en el sometimiento a las reglas de la vida que amamos y la sociedad que nos repugna?
 
FRAGMENTO 2
¿como era que el terreno del amor había quedado en manos de los hombres? Según él, Chaqueta Blanca no era una víctima del machismo, sino de los hombres de buena fe que necesitan tener la razón, hasta y sobre todo en la irracionalidad. Es fácil para un hombre ser romántico, pensó protagonista; nada más tiene que ser excesivo, tal como su madre lo fue con él, y sentimental sin perder su pasión por la racionalidad.
 
FRAGMENTO 3
Por amputaciones y mutilaciones
y conversaciones sucesivas,
siento que vamos llegando al meollo.
Hemos trepanado tanto,
querida mía, que solo queda el corazón
y unos cuantos tejidos.
Ya está desprotegido, mira
cómo late.
Podemos estrangularlo con sólo dos dedos
que aprieten la vena aorta.
¿por qué no utlizar un poco siquiera de esta ira
en ese crimen que ninguna justicia perseguirá?
 
Lo que más me transtorna
ya no es sólo perderte, mi amiga,
sino el no tener
entre quienes me aman
a quien darle un poco siquiera
de lo que con tantas ganas
te dí a ti.
Tú tienes uno a quien entregarle,
te preguntas,
algo de lo mejor de tu inteligenica y tu deseo.
No son celos lo que siento:
es (lo digo sin rencor
pero con furia)
simple envidia.
 
FRAGMENTO 4
En verdad os digo, conciudadanos y amantes: la vida es dura y cuando alguien nos deja es más dura aún porque el tiempo no alcanza, porque los ingresos tampoco, porque es más difícil ser padre o madre, porque la mitad de la casa está sucia, porque la soledad quiebra al más fuerte en un mal momento, porque te quedas sin testigo, porque pasa mucho tiempo antes de que puedas volver a enamorarte. Además, verdad, pusiste tanto de ti mismo que fue buena y malo y ahora es sólo un vacío que no llenan ni los orgasmos ni el alcohol ni los amigos ni el sufrimiento ni la violencia. Militante expulsado del partido, creyente excomulgado, desempleado súbito de las arduas tareas de la pareja, quisieras enamorarte de nuevo, enamorarte otra vez del mismo individuo con que rivalizaste, que te negó, al que negaste, que te deseó y dejó de desear, que te dio su historia y su tiempo, al que quisieras poder acariciar como a cualquier nuevo cuerpo bello. ¿Por qué hiciste las cosas tan mal?, ¿por qué siempre haces las mismas estupideces?, ¿por qué te rehusaste cuando debías dar más?, ¿por qué no supiste explicarte?, ¿por qué la rapacidad del entorno les quitó la ternura y la compasión?, ¿por qué querer hacer de la dicha una costumbre?
 

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Por el día en que llegaste a mi vida…

pasaron los años
las lágrimas se secaron
pero curiosamente
nunca se desvaneció el recuerdo
de tus frías manos
 
sin ser jóvenes
pero sin ser viejos
cansados de la vida
pero deseosos de continuar
veo tu rostro con nostalgia
 
Ante tí hoy he despertado
siento el peso en mis hombros
lo llevo con gusto en mi andar
la carga que impone el tiempo
que ilusamente queria olvidar
 
Y vi a través de la niebla tu sonrisa, tu risa, tu carcajada, tu manera de burlarte de todo y de todos. Esa risa donde nada importa y todo tiene un valor específico. Que me inspira crear y destruir para ser dios y no ser nadie en el vacío de mi existencia, de la nuestra, de la de todos. Esa risa flotó entre la bruma como el barco que regresa de un gran viaje, con su casco imponente y desconocido por cuanto ha recorrido. Emergió tu alegría como un fuego que quema y purifica y desvanece el cansancio y las heridas. Tu risa que nunca tuvo lágrimas a pesar de esconder un profundo llanto, ese que me inspira, ese que no se ha ido; ese que sádicamente disfruto en tu compañía. Disculpa la burla, la ofensa, sabes que sin la locura tú y yo no seríamos los mismos.
 
¿Por qué volvió el pasado? ¿Por qué vuelve convertido en incierto futuro? ¿A dónde llevan este camino sin trazo a la mitad del bosque con musgo asfaltado y nidos de cobre? Ya no me llevan a tu mente, ya vivo ahí sin proponérmelo. Me llevan a tu lado, sin sueños, sin ilusiones. Sólo con presentes absurdos y carentes de cualquier medida de tiempo en un presente eterno. Así quiero no existir, encerrado en la esfera de cristal con su nieve eterna y su mundo limitado, sin ilusiones pero con infinitas figuras fantasmagóricas donde aquello en lo que dejamos de creer aún existe.
 
Sinceramente… SicariusDevs
 

Fin del camino…

Otro poemilla, me encantó  como me quedó la segunda parte, desgraciadamente la primera parece salida de alguna iglesia, de entre los mediocres murmullos de los esclavos de los que hablaba Nietzsche (ninguna alusion a nadie por supuesto)… que lo disfruten. Lean también el de abajó "Lágrimas…" lo acabo de publicar también, ese se los recomiendo aún más jejejeje :P.
 

 

Y para que me sirve la vida si no les puedo dar felicidad
Para que me sirve la vida si ustedes no me darán lo que necesito
para que me sirve la vida cada noche y cada día con lágrimas
para que me sirve la vida si ni llorar con el corazón puedo
para que quiero la vida cuando hay pasados indeseables
para que quiero la vida cuando el recuerdo me avergüenza
para que quiero la vida cuando no hay futuro que nos lleve
                           /a nuevos tiempos, a mejores ilusiones,
a soltar carcajadas y risas que ahora nos parecen impensables.
 
Dime por que he de respetar el divino regalo de mi madre
cuando acabando de descubrir lo divino del presente
me fue arrebatado de mi llanto de mi rostro de mi suerte
y ahora veo con certeza el vacío de una vida insustancial
                /cuyo significado sólo se alcanza con la muerte.
Al amigo, al amor, a lo amado de ese tiempo que hemos compartido
yo les digo que aquello que nos hermana tiene por nombre vida
pero lo que de verdad nos une es aquello a lo que llamamos muerte
por que la vida es tan solo un juego que nunca ganaremos
                       /y del cual nunca compartiremos la victoria.
 
◄←=¤•(-•§I©A®Iµ§‡D€µ§•-)•¤=→►
 

Lágrimas…

Espero que les guste, a veces se me iba la inspiración pero pues creo que quedó ahi dos dos. Quizá demasiado largo…
 
Y despierto en el vacío, flotando mis ojos en la masa obscura que parece estrellarse contra mis pupilas mientras me muevo delicadamente en la noche. Extiendo las yemas de los dedos tratando de tocar la esperanza y encuentro tu piel delicada, pero no frágil derramando la tibieza sobre mi mano. A través de esta negrura veo la luz tenue de ese evento nuevo y hermoso, me pregunto si no será más que una ilusión pues nada se ilumina, nada se contagia más que tú y yo de la nueva alegría de vivir en medio de este caos.

La luz se va y me deprimo, me siento como el ave que incapaz de mover sus alas ve a su madre alejarse hacia el azul intenso en busca de alimento, siento como si desaparecieras y nunca fueras a regresar. Temo al mounstro que nos separa, ese que no me deja contemplar como lo hace la luna o el sol con su deslumbrante luz tu presencia absoluta y temporal. Por eso avanzo despacio, partiendo las olas más oscuras y espesas que alberga este cuarto, con mi frente, mi nariz y mi boca que están dispuestos a encontrarte.

Como el marino que alcanza a ver a contraluz la ansiada gaviota, así percibo yo tu calor emanado de los poros de tu cuerpo. Y me acerco como si ante nuevas tierras me hallara por que así de misteriosas son tus aguas, cuyas corrientes armoniosas nunca cesan y me develan un nuevo paisaje en cada día, en cada instante de nuestro ser. Mi ojo encalla en un punto de tu pierna mientras mi boca delicadamente se posesiona de un espacio cercano seguro de necesitar tu piel como el ave que mucho tiempo ya ha volado y llena de cansancio desciende, cuidando de no alterar la paz del campo que lo ha de recibir.

Acto seguido le hacen compañía estas manos que desean tocar y acariciar y solo depositarse en el vientre como si a este que no me dio a luz pensara yo volver. Cierro los ojos y me sumerjo en valles y colinas que en esta espesura no puedo ver. ¡Qué contradicción caminar sobre estos frugales campos y no poder observar la belleza de sus colores! Tan solo el aroma queda de esta ilusión que vivo tan intensa, como si un sueño fuera y de este sueño no quisiera despertar.

De pronto todo se mueve, de la paz infinita de un ser que vislumbra a otro en la eternidad que no posee color alguno se pasa a la violencia del caos, las pieles rozan una con otra generando un calor inexistente el momento anterior, mis labios quedan otra vez a la deriva, mi ser se sostiene a si mismo de nuevo y quiero caer libremente hacia la cama derrumbado en la soledad que me has dejado cuando incómoda por mi vida, por mi cuerpo, por mi ser, te volteaste para ver otro ángulo de tu sueño atemporal donde no tienes que lidiar con el vacío que en realidad se encuentra enfrente de tus ojos aunque ni tu ni yo lo podamos ver.

Derrotado caigo sobre la cama, reposando mi espalda con la sábana que trato de no arrugar para no despertarte. Quisiera un cigarrillo, y sentir su calor venenoso como la antesala de la vigilia para calmar los poros de mi cuerpo nerviosos ante la frialdad de este cuarto. A lo lejos percibo el ruido de motores, gritos en la noche, aullidos desgarrados de los perros dueños del asfalto y la banqueta en estas horas. Cuando el ruido tiene un tiempo de resonar en mi cabeza se va transfigurando y se torna franca risa que alguna vez emanó de tus labios, de tu garganta y hoy tan solo nace de mi recuerdo. Esa risa evoca momentos que son como hados que aparentemente recorren las esquinas de esta habitación que sigue a oscuras y en sus paredes imaginarias se proyectan las vívidas imágenes de todo lo que transcurre en este cruce de nuestras vidas, esta oportunidad del destino para compartir un momento insignificante ante la grandeza del mundo pero que constituye el tallo verde y frondoso de mi existir.

Movimiento absurdo donde no existe el movimiento, donde no lo podemos percibir, donde realmente no tiene importancia el tener ojos, es el mío. Volteo hacia donde supuestamente te hallas en otro extremo de esta cama que nos une y nos separa en esta noche callada. Deseo acercarme a tí, y reconstruir caricia a caricia la flor de la vida, aspirando a poner tantos pétalos a este botón que aún no ha muerto y volverlo la flor que jamás será, la que supera la belleza y la felicidad en tan solo un instante que se debe consagrar en la eternidad… Así lo quisiera, así no ha de ser atado a esta manecilla que nos marca un inicio y un final de la historia que se escribe en nuestras almas.

Un destello plateado surge en la oscuridad y por alguna razón que no comprendo me llena de angustia, acudo con mis manos y mi cuerpo sin dudarlo a esa parte de tí que ha roto la mortal paz de esta noche, por la pasión perene, y me detengo suavemente intrigado por el misterio que ha sucedido hace unos instantes. Contengo la respiración, tenso, temeroso de que algo pase, de que se desencadene lo inesperado y mi mano surge de tu espalda como el sol en las colinas cada vez que me incita a pensar y ya no a soñar en tí; se desliza en vuelo razante sobre tus hombros que así descubro por su suavidad y por que llego a tu cabello tan negro como la distancia que nos separa. Mis dedos llegan a tu mejilla y mi corazón se rompe sin sangrar, mi alma se atormenta sin parar cuando siento que ese brillo no viene más que del llanto cruel que vives en la penumbra y que me has ocultado en esta noche de dolor y pena…

Atte SicariusDeus